EL PUEBLO QUE DECIDIÓ NO HABLAR ESPAÑOL DURANTE CIENTO CINCUENTA AÑOS

19.02.2026

En una región montañosa del sur de México, aislada por barrancas, selva espesa y caminos casi imposibles, ocurrió una forma de resistencia que no aparece en los libros de guerra. No hubo levantamiento armado. No hubo proclamas. No hubo mártires célebres. Hubo algo más difícil de quebrar: el silencio estratégico.

















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Por Estela Casado y Mirtha Susana Rodríguez

Tras la conquista, los funcionarios coloniales llegaron con órdenes claras: evangelizar, registrar, censar, traducir. Para eso necesitaban algo esencial. Que la gente hablara español. Pero ese pueblo —cuyo nombre hoy apenas se menciona en estudios antropológicos— tomó una decisión colectiva, no escrita, no anunciada: NO HABLARLO.

Lo entendían, sabían algunas palabras. Podían usarlo cuando era estrictamente necesario. Pero entre ellos…solo su lengua.

En los mercados: su lengua.

En los rituales: su lengua.

En la crianza: su lengua.

En las decisiones comunitarias: su lengua.

Los frailes se desesperaban. Los escribanos no lograban registros completos. Los censos eran imprecisos. Las órdenes se diluían.

No podían gobernar del todo a quienes no podían nombrar correctamente. Pasaron décadas. Luego generaciones. El imperio cayó, llegó la Independencia, después la Reforma. Luego la Revolución, los gobiernos cambiaron. EL PUEBLO NO.

Mientras alrededor se imponían nuevas leyes, nuevas banderas y nuevas lenguas, ellos siguieron transmitiendo la suya de abuela a nieto, sin escuelas formales, sin diccionarios, sin permiso.

No era romanticismo cultural, era defensa. Sabían algo que hoy parece obvio, pero entonces no lo era: que quien controla las palabras termina controlando la realidad.

A finales del siglo XIX, un investigador llegó a la región y escribió sorprendido:

Estas personas parecen vivir fuera del tiempo político. "No era cierto, vivían fuera del control lingüístico".

Con el tiempo, el Estado intentó integrar, escolarizar, castellanizar. Algunos jóvenes se fueron. Otros regresaron. Algunos olvidaron. Pero la lengua no murió.

Hoy, ese idioma sigue vivo; no porque haya sido protegido por decretos, sino porque un pueblo entero entendió que hablar es un acto político…y callar, a veces, también.

No hay estatuas para ellos, fechas conmemorativas, ni héroes con nombre propio.

Pero su resistencia logró algo extraordinario: seguir siendo ellos mismos, mientras el mundo intentaba convertirlos en otra cosa. Porque no toda lucha se grita. Algunas se susurran durante siglos.

Y México, aunque pocas veces lo diga, también fue sostenido por pueblos que resistieron simplemente negándose a desaparecer en otro idioma.

Estamos hablando del Pueblo Mixe, autodenominado ayuujk jää'y ("gente del idioma florido"), es un grupo indígena asentado principalmente en la Sierra Norte de Oaxaca, en las faldas del majestuoso cerro Zempoaltépetl, (morada de los dioses), que es un colosal macizo que forma parte de la esta Sierra Madre.

Es conocido como "los jamás conquistados" por su fuerte resistencia ante aztecas y españoles. Se encuentran en una región montañosa con alta biodiversidad, a una altitud promedio de 1,200 metros sobre el nivel del mar.

Se destacan por conservar su lengua mixe-zoque, su organización comunitaria tradicional, la música vibrante de sus bandas filarmónicas municipales, artesanías textiles, la alfarería y talabartería

Históricamente, han sido un baluarte de resistencia y autonomía, defendiendo con tenacidad su lengua, su cosmovisión, y sobre todo, el derecho a su libre determinación como pueblos. Por ello, en la actualidad, sus comunidades y municipios se rigen bajo un sistema normativo indígena, reflejo de su legado ancestral y su espíritu indomable.

La historia de este pueblo, nos pareció interesante para reflexionar, sobre lo que nos está pasando a nosotros, nuestro pueblo, ¿será que perdimos nuestra identidad? que vemos pasar los acontecimientos, que por cierto, nos atropellan cada día, como si fueran un video juego?¿ estamos adormecidos? ¿anestesiados?

Nos resistimos a creerlo, por supuesto que hay voces que se levantan, grupos que manifiestan su descontento, pero nuestro pueblo, ¿se olvidó de los laureles que supimos conseguir? ¿de las rotas cadenas para conquistar la igualdad? ¿Y esas estrofas de nuestro himno gestadas en luchas y compromisos por aquellos patriotas de mayo?... cuando entonamos la segunda estrofa: ¡LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD! ¿Estamos conscientes de su significado?..porque lo que escuchamos a diario en las voces de funcionarios y del propio presidente suena más a libertinaje. En nuestra humilde opinión, nunca tan mancillado su concepto.

Deseo que pronto resuenen con ardor y compromiso esos versos que con tanto fervor escribió Vicente López y Planes:

Y LOS LIBRES DEL MUNDO RESPONDEN

¡AL GRAN PUEBLO ARGENTINO, SALUD!

¡¡¡"EL PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO"!!!

Fuente:

https://www.humanidadadondevas.com.ar/l/resistencia/el-pueblo-que-decidio-no-hablar-espanol-durante-ciento-cincuenta-anos/