El riesgo país se dispara a 927 puntos y crece la presión sobre Milei

El indicador de JP Morgan alcanza un nuevo récord en el año y vuelve a poner en evidencia las dificultades del Gobierno para recuperar el acceso al financiamiento internacional.
La suba del riesgo país volvió a encender las señales de alerta sobre la situación financiera argentina y las dificultades que enfrenta el gobierno de Milei para recuperar el acceso al crédito internacional. El indicador elaborado por JP Morgan superó los 900 puntos básicos, y se ubica en 927 unidads en una escalada que refleja el retroceso de los bonos soberanos en dólares y una mayor cautela de los inversores frente a las perspectivas económicas y políticas del país.
El movimiento profundiza una tendencia que se viene desarrollando desde julio, cuando el indicador había llegado a ubicarse cerca de los 400 puntos básicos. Desde entonces, el deterioro de las cotizaciones de la deuda argentina fue ampliando la brecha respecto de los títulos del Tesoro estadounidense, en un contexto en el que las dudas sobre la capacidad de pago futura comenzaron a combinarse con los interrogantes sobre la continuidad del programa económico y el escenario electoral de 2027.
La escalada también expone una contradicción para la estrategia financiera del ministro de Economía, Luis Caputo, que tiene entre sus objetivos centrales normalizar la relación con los mercados internacionales y conseguir que el país vuelva a financiarse mediante colocaciones voluntarias de deuda. Con un riesgo país por encima de los 900 puntos, esa posibilidad vuelve a quedar condicionada por las tasas de interés que los inversores exigirían para prestarle dinero a la Argentina.
La magnitud del movimiento quedó reflejada en la rueda de este jueves. Durante la mañana, el indicador llegó a los 915 puntos básicos, de acuerdo con los datos difundidos por el mercado, mientras que otras mediciones lo ubicaban en torno de los 892 puntos al mediodía. La suba se produjo en paralelo con una nueva caída de los títulos argentinos en Wall Street, donde los bonos en dólares llegaron a registrar retrocesos cercanos al 3%.
El deterioro también se reflejó en el índice S&P Merval, que retrocedía 3,1% en pesos y 3,6% medido en dólares. La caída alcanzaba a buena parte de las principales compañías argentinas, entre ellas Banco Supervielle, que perdía 4,2%; Central Puerto, con una baja de 3,8%; Banco Macro, que retrocedía 3,6%; Edenor, con una merma de 3,2%; y Grupo Financiero Galicia, que caía 2,5%.
YPF, una de las principales empresas del panel líder, también operaba en terreno negativo, con una caída del 3% en la Bolsa porteña. En el otro extremo, algunas compañías lograban desacoplarse parcialmente de la tendencia, como IRSA, que avanzaba 1%, y Aluar y Comercial del Plata, ambas con subas del 0,7%.
La presión vendedora también se observaba en Wall Street, donde los ADR argentinos mostraban retrocesos más pronunciados. BBVA Argentina perdía 6,4%, Banco Supervielle caía 6,6%, Banco Macro retrocedía 4,8% y Grupo Financiero Galicia bajaba 4,3%. YPF, por su parte, perdía 3,7%, mientras que Transportadora de Gas del Sur retrocedía 3,5%. Entre las excepciones se encontraban Globant, con una suba de 3,1%, y Tenaris, que avanzaba 3,8%.
En el segmento de renta fija, los bonos soberanos en dólares registraban bajas en prácticamente todos los vencimientos. Entre los títulos bajo legislación argentina, el Bonar 2038 (AE38) retrocedía 2,88%, el Bonar 2041 (AL41) caía 2,78% y el Bonar 2035 (AL35) perdía 1,76%. En los bonos Globales bajo legislación extranjera, el GD46 bajaba 3,44%, el GD41 retrocedía 2,25%, el GD35 caía 1,96% y el GD30 perdía 1,21%.
La caída de los títulos en dólares tiene una incidencia directa sobre el riesgo país, dado que el indicador mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y los títulos del Tesoro estadounidense. Cuando los precios de la deuda local retroceden, los inversores exigen mayores tasas para mantener esos instrumentos, lo que amplía la prima de riesgo y encarece las posibilidades de financiamiento externo.
Los CEDEARs también mostraban una jornada mayoritariamente negativa, aunque con comportamientos dispares según la compañía y el sector. Entre los certificados con mayor volumen negociado, Mercado Libre encabezaba las bajas con un retroceso de 13,67%, seguido por Micron Technology, que perdía 9,51%; Meta, con una caída de 5,54%; Nvidia, que retrocedía 4,48%; y el ETF SPY, que replicaba el comportamiento del índice S&P 500 y bajaba 4%.
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