ENTREVISTA A EL BIOLOGO RAÚL MONTENEGRO

14.06.2026

ARGENTINA FUERA DE LA OMS Y EN RIESGO PERMANENTE POR LA ENERGÍA NUCLEAR

Tenemos un presidente que antes de las elecciones, afirmó que "si venía una empresa y producía, no importaba que contaminase el agua". Esta frase anticipaba con claridad el rumbo de una política que no solo desatiende al ser humano, sino también al hábitat. Para profundizar en estos temas, hemos invitado el doctor Raúl Montenegro, biólogo, ambientalista y activista argentino, distinguido en 1998 con el premio "Un futuro no nuclear" en la categoría Educación y en 2004, con el Premio Nobel Alternativo en Suecia. Actualmente preside FUNAM (Fundación para la Defensa del Ambiente) y se desempeña como docente de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Córdoba, reconocido como un firme defensor de la vida y de la ética de la vida.  















                                                                         .

A — Raúl queremos que nos cuentes la implicancia de que la Argentina se haya retirado de la Organización Mundial de la Salud.


R M — Como comentabas cuando Milei comenzó con sus "frases célebres" deciendo que lo importante era que funcionara una actividad aunque contaminara en realidad ahora se dan dos cosas, por un lado sigue la contaminación y por el otro lado van desapareciendo actividades, o sea que es bastante peor de lo que uno se imaginaba.

Tal vez una de las cuestiones más importantes, especialmente en este momento en que se enfrenta un pequeño o mediano brote de ébola, es que la única forma en que los países, como conjunto, pueden adoptar algún tipo de política común es a través de un organismo internacional que los vincule en materia de salud.  

Esa ha sido siempre la misión de la Organización Mundial de la Salud, que como cualquier institución podría funcionar mejor, sin lugar a dudas. Sin embargo, es la única organización disponible en la que prácticamente la totalidad de los países que la integran presentes en la biosfera, pueden interconectarse de alguna manera. 

La OMS lo que hace es tender puentes y permitir acciones comunes que sería imposible de hacer si un país tuviera por cada situación, por cada evento, contactarse con otro país, eso sería imposible. Entonces la OMS es un organismo clave para el funcionamiento de esta especie de puentes múltiples.

Otra persona con una reducida capacidad de ver estas realidades complejas es el caso de Donald Trump, él se borra directamente de la Organización Mundial de la Salud, y Milei sigue ese mismo esquema borrandosé de la OMS. 

Creo que Argentina atraviesa un momento muy delicado a raíz del desgobierno, entendiendo por esto una situación en la que las instituciones del Estado dejan de funcionar como deberían.   

En un país con desgobierno la situación sanitaria es mucho peor que en cualquier contexto anterior. No solo existe la necesidad de contar con una OMS en contacto permanente con otros países, sino que además, en Argentina se suma el problema de la acción de pequeñas minorías antivacunas que han ido reduciendo el porcentaje de población inmunizada. 

Argentina se distancia de la OMS en un momento en que surge el tema del hantavirus, en particular una de sus variantes transmisible entre seres humanos dentro del país, con proyección más allá de las fronteras, y de manera simultánea aparece la situación del ébola

También es importante señalar que, -como se sabe- para el ébola y sus cepas tradicionales existían vacunas desarrolladas por Gamaleya, un laboratorio ruso. Los grandes laboratorios de los países occidentales del Norte Global no las producen porque África no era un continente rentable para ellos. Sin embargo, Gamaleya sí desarrolló esas vacunas. El problema es que el virus que circula actualmente, aunque se lo denomine ébola, es una variante para la cual no hay vacunas disponibles. En este contexto, la decisión de alejarse de la OMS, que ya era absurda de por sí, se tomó en el peor momento posible. Es algo muy grave, pero previsible cuando se tiene un presidente ignorante, en el fondo se trata sobre todo de eso.

A mí, personalmente, me da vergüenza ajena cada vez que lo escucho, cada vez que oigo sus comentarios. También siento vergüenza ajena cuando interactúo con colegas de otros países, salvo en el caso de Estados Unidos, donde se comparte el mismo karma de tener personas ignorantes, violentas y poco sensatas al frente de los países, como en los casos de Trump y Milei.

A — Hace unos meses tuvimos una conversación con Cristian Basualdo, integrante de MARA, el Movimiento Antinuclear de la República Argentina, sobre un tema que también ha sido abordado en otras oportunidades, que es el significado de esta energía de muerte que ya está causando estragos en Argentina, aunque los grandes medios de comunicación no lo visibilicen. En aquella ocasión se mencionó lo que ocurre en Embalse Río Tercero, el caso de la mina de Los Gigantes que tomó estado público, los problemas en Atucha y lo que podría implicar un siniestro dentro de esa radio de muerte y de los 24.000 años de contaminación. Cristian también relató un caso emblemático y especialmente peligroso en Alta Córdoba vinculado a la empresa DioxiteK, y el estado actual de ese conflicto donde aparentemente existirían fugas radiactivas que incluso, según señaló, podrían circular por las cloacas en algunos sectores. Todo esto genera una profunda preocupación y refuerza la necesidad de que la población tome conciencia frente a este auge extractivista, en el que una de las ramas que se busca potenciar es la del uranio. 


R M —  Expliquémosle a las personas que nos escuchen o nos lean que en Argentina tenemos tres reactores nucleares de potencia que son: Atucha 1, Atucha 2 y Embalse, este último está con vida extendida, o sea que es un reactor más inseguro de lo que ya era. También se está trabajando para la extensión de vida útil de Atucha 1. Entonces, para que esos reactores funcionen se requiere combustible nuclear y ese combustible nuclear es producido en CONUAR, en Buenos Aires.

El uranio que se utiliza puede ser uranio natural, generalmente en forma de dióxido de uranio natural, o bien una forma levemente enriquecida llamada LULE: uno tiene una concentración del 0,72% y el otro del 0,85%. Este uranio se emplea para fabricar combustible. ¿Y de dónde proviene ese uranio? El uranio purificado, y esto es importante aclararlo, proviene de Dioxitek, una empresa cuyo 99% del paquete accionario pertenece a la Comisión Nacional de Energía Atómica y el 1% al gobierno de Mendoza. Esta planta ha funcionado de manera deficiente la mayor parte del tiempo y prácticamente ha operado con distintos nombres desde 1952: primero como Fábrica Córdoba, luego como CFC y finalmente como Dioxitek. Además de ser una planta que procesa uranio, conserva también residuos de épocas anteriores con materiales altamente tóxicos, como el cromo, ya que allí se producían cromatos y bicromatos antes de la instalación de la planta de uranio.  

Hubo tres grandes períodos. Primero, el momento en que se colocaron estos cromatos, que no tenían relación directa con la actividad principal, pero quedaron en el lugar. Después comenzaron los ensayos para ver cómo podía purificarse el uranio, y en ese contexto se almacenaron 57.600 toneladas de residuos radiactivos de baja actividad, que aún hoy permanecen en un sitio llamado "El Chichón", porque están enterrados pero también afloran en superficie. Al mismo tiempo, la planta continuó con todos los problemas típicos de este tipo de instalaciones: sufrió accidentes, se descargó amoníaco, se liberaron óxidos de uranio al aire y como mencionabas, también se vertió uranio en la colectora cloacal.  

Entonces, nosotros empezamos a pelear contra la DioxiteK allá por la década del 80; los hemos denunciado y presionado constantemente, pero el poder que ha tenido tradicionalmente la Comisión Nacional de Energía Atómica permitió que la empresa siguiera funcionando. Eso fue así hasta que ocurrió una gran explosión en Córdoba, en una empresa química, lo que sacudió un poco la modorra institucional y, finalmente, en el año 2014 se procedió a su clausura.  

Después de este período de modorra, en 2017 comienzan a reunirse la Comisión Nacional de Energía Atómica, es decir, Dioxiteck, junto con la Municipalidad de Córdoba y con el visto bueno de la Justicia Federal. ¿Por qué? Porque la planta está mal localizada, es decir, viola una ordenanza municipal. Entonces se decidió avanzar con un acuerdo y, hasta tanto la planta se retirara de Córdoba y con la aprobación de la Justicia Federal, se le permitiría seguir funcionando.   

Estas autorizaciones se han venido prorrogando de una manera muy extraña, como si la Justicia Federal dijera: "puede violar un poquito la ley, puede violarla por un tiempo, hasta que renovemos el contrato". ¿Y qué ocurrió ahora? A partir de una serie de notas publicadas en el diario La Voz del Interior por Ali Garbovesky —una serie realmente muy interesante, de al menos unas diez notas— se agitó por completo el avispero. El impacto fue muy fuerte. Entonces, las partes resolvieron analizar la situación con mayor detenimiento y se encontraron con que Dioxitek no contaba con la autorización de bomberos.  

La cuestión es que, desde el 31 de diciembre de 2024 hasta este mismo momento, la planta siguió funcionando sin autorización, es decir, de forma ilegal. 

Eso demuestra que se ha convertido en una especie de pequeña "Springfield" en Argentina. Y no solo continuó operando de manera "ilegal", sino que además se difundió un comunicado por todos lados afirmando que en 2025, año en el que funcionó sin permiso, se produjo la mayor cantidad de uranio purificado de la historia de Dioxitek: 190 toneladas de uranio purificado.

Entonces, quiere decir que esta planta sigue siendo hoy ilegal y que ese récord se produjo de manera ilegal. Frente a toda esta situación, existen dos presentaciones judiciales. Una de ellas es la que se presentó junto a Federico Masiocci: una acción totalmente inédita en Córdoba, que consiste en solicitar directamente una medida cautelar ante la Corte Suprema de Justicia, exponiendo toda la situación de Dioxitek. Además, junto al abogado Carlos Naye se realizó una denuncia penal contra Dioxitek y, con otro abogado, se está evaluando ahora la posibilidad de avanzar también en la instancia provincial. 

¿Cuánto tiempo más pretende la planta seguir funcionando? Ocho años más. La municipalidad hablaba de tres más tres, y nuestra postura es que no continúe ni un minuto más.

A raíz del historial nefasto de Dioxitek, se decidió trasladarla a Formosa, al gobierno feudal de Gildo Insfrán. Se intentó instalar allí un reactor nuclear CAREM 25, proyecto que se logró frenar con el acompañamiento de la población local y de Paraguay. Sin embargo, finalmente se radicó la NPU, la nueva planta de uranio de Dioxitek S.A. en Formosa.

Como la planta aún no está terminada se pretende extender por ocho años más su funcionamiento actual prolongando el daño al ambiente y a las personas, mientras, en teoría, se avanza en su finalización. A esto se suma un nuevo capítulo: en medio del desquicio generado por la gestión Milei, una empresa estadounidense ofreció invertir 200 millones de dólares para terminar la planta, continuar con la producción de uranio y sumar la producción de hexafluoruro de uranio, insumo clave para obtener uranio enriquecido.

Ese es en líneas generales el panorama: en Córdoba la planta sigue sin autorización y continúa siendo ilegal, mientras que en la planta de Formosa prácticamente se recortaron los fondos provenientes de la Nación.


A — Es increíble, el ser humano es el único animal que persiste en el error. A pesar de todos los desastres que ya ha provocado la energía nuclear se sigue insistiendo en su uso. Y no solo en lo que respecta a su funcionamiento; una de las dudas que siempre queda flotando, porque se maneja con mucho hermetismo, es el destino de los residuos radiactivos. ¿Cómo se tratan en la actualidad, Raúl?


R M —  Es importante remarcar para evitar confusiones, que todo lo relacionado con Dioxitek corresponde a la etapa en la que se purifica el uranio. Las minas de uranio son el lugar donde el mineral se concentra y, posteriormente, en Dioxitek se lleva a cabo su purificación. Como actualmente no hay minas de uranio en funcionamiento, todo el uranio se importa, principalmente desde Kazajistán. Ahora bien, tanto en las minas de uranio —como en el caso de Los Gigantes o El Chichón, en Córdoba— existen residuos radiactivos de baja actividad que son de origen natural. Es decir, se trata de un material como el uranio que es un elemento presente en la naturaleza; en la mina simplemente se lo concentra y luego se lo purifica. Ese es un universo específico y constituye el problema que se venía mencionando: se trata de material radiactivo de origen natural.

En los reactores nucleares se coloca uranio en su interior. Ese uranio, al ser fisionado, comienza a generar numerosos materiales radiactivos: se pueden identificar más de 300 radioisótopos distintos. Entre ellos aparecen radioisótopos extremadamente peligrosos, como el cesio-137, el estroncio- 90 y el yodo-131. De este modo, el combustible nuclear que originalmente era uranio natural o levemente enriquecido, al estar dentro del reactor y sufrir fisión, produce un conjunto de radioisótopos altamente peligrosos que no pueden entrar en contacto ni con el ambiente ni con las personas.

Esos residuos radiactivos, que se llaman de alta actividad, —por eso antes se mencionaban en el caso del uranio, residuos radiactivos de baja actividad— acá se trata de residuos radiactivos de alta actividad, extremadamente peligrosos. No se limita solo a lo que está en el corazón del reactor, sino también a todos los desechos que van quedando del combustible nuclear agotado. Ese material se almacena cerca del reactor en unos dispositivos llamados silos secos, donde se guarda este contenido altamente peligroso. Vos mencionabas el plutonio-239 que es uno de los radioisótopos generados en estos reactores, y los CANDU que son muy buenos productores de plutonio-239. 

Los materiales radiactivos, cuando emiten radiación, se transforman en otros materiales también radiactivos, y en el caso del plutonio-239, la vida media —es decir, el tiempo durante el cual ese material sigue siendo peligroso— es de aproximadamente 24.000 años. Para evaluar todo el horizonte de riesgo, suele multiplicarse por 10; es decir, si se tiene plutonio-239, el horizonte de riesgo que se debe considerar y gestionar es de 240.000 años.

No hace falta aclarar que cuando ni siquiera se sabe cuál será el presupuesto del año siguiente, pensar en 240.000 años suena bastante absurdo. Sin embargo, esos residuos están ubicados al lado de los reactores: existe el problema del reactor en sí mismo y, además, el problema de los residuos que se encuentran junto a él. Esto es algo que en general la comunidad no siempre percibe con claridad: no se trata solo del peligro del reactor nuclear.  

Si por ejemplo, supongamos que un Boeing 767, impactara contra el reactor, este al no tener la resistencia mecánica suficiente produciría una situación comparable a un Chernóbil. Sin embargo, el problema aún más peligroso es el de estos depósitos, porque en el caso de Embalse ya tienen vida extendida y acumulan más de 30 años de combustible agotado.  

Entonces no se trata del equivalente a un solo Chernóbil, sino de varios Chernóbiles juntos. El riesgo está tanto en el reactor como en estos contenedores, los ASEC, es decir, los contenedores secos con el agravante de que la población no está preparada en el caso del peor accidente posible, el área afectada abarcaría entre 500 y 700 kilómetros alrededor del reactor.

Alrededor de embalse y  de Atucha solamente se hacen simulacros incompletos, minimizadores, a 10 kilómetros alrededor, por lo que la mayor parte de la población no está preparada por más que la ARN haga una serie de presentaciones, tampoco tenemos hospitales preparados para el peor accidente posible.

Los accidentes van de 0 a 7, Chernobyl o Fukushima Daiichi en Japón, fueron de nivel 7, entonces uno tiene que estar preparado para ese nivel sin embargo, lo único que hacen son lo que llamo "unos simulacritos". Esta es la realidad de Argentina con la lamentable presidencia de Javier Milei.

Tengo una gran preocupación, porque si bien mi postura es claramente a favor del control total y la erradicación de las entidades nucleares de potencia, mientras estas existan queremos que no ocurra ningún incidente. Por lo tanto, cualquier reducción presupuestaria puede incrementar la inseguridad.  


A — Para cerrar la nota, conociendo tu sensibilidad, tus conocimientos y experiencias, ante esta Argentina en subasta, donde prácticamente se están inutilizando las fuentes de agua, donde se pretende potenciar el extractivismo y las inversiones en las zonas cordilleras y de glaciares, yo quisiera, porque hay mucha gente que permanece indiferente, que vos cierres con una reflexión tuya la entrevista, como para llegar con el mensaje, porque tenemos que empezar a darnos cuenta que si no tomamos conciencia todos, estaremos muy complicados.


R M — Uno de los problemas que existen como país —y no es una situación exclusiva— es que la mayor parte de las personas vive en ciudades. En Argentina, en particular, esto significa que se habita en hogares rodeados de cemento, se compra en supermercados y el agua llega por la canilla. Como consecuencia, la percepción que se tiene del país en su conjunto es muy limitada y está fuertemente condicionada por estos espacios urbanos altamente concentrados, con vehículos y sistemas muy tecnificados.

El problema es que para que un país funcione y para que las personas puedan vivir en él, es indispensable que funcionen bien las fábricas de suelo, las fábricas de agua y las fábricas de estabilidad climática. Lo único que garantiza el buen funcionamiento de esas fábricas son los ambientes de alta biodiversidad, es decir, los ambientes nativos que no han sido simplificados, donde no se ha construido una ciudad encima ni se ha reemplazado por un cultivo de soja.

Ahora bien, después de una larguísima lucha que permitió finalmente la promulgación de la ley de glaciares, pensada para proteger esas fuentes de agua, esas verdaderas cajas de ahorro hídrico de la zona cordillerana, aparece un escenario preocupante, este presidente y su gestión les quitan la protección no solo a los glaciares, sino también al ambiente periglacial. Entonces, aquello que describía antes como "fábricas" entran en riesgo, porque la megaminería se instala justamente en estos lugares de producción hídrica, explotando y concentrando minerales para exportarlos y destruyendo no solo estos sistemas extremadamente frágiles como son los glaciares y los ambientes periglaciales, sino que además, cuando se van, lo hacen dejando residuos, y lo que queda es una fábrica maltrecha, contaminada. 

Vuelvo a decir que a mí personalmente, me da vergüenza ajena escuchar a Milei, una persona que no tiene la más mínima idea de cómo funciona un país ni de cómo funciona la economía, siendo economista y mucho menos del resto. 

Sin estas fábricas no se puede vivir, pero hay algo mucho más terrible: se están robando a las generaciones que aún no han nacido sus fuentes de vida.

Los cultivos de soja no fabrican suelo, lo consumen. En este momento, todo indica por la mayoría de las decisiones gubernamentales, que les importa muy poco, o nada, cómo funcionan esos sistemas. 

Entonces, la propia gente tiene que unirse, juntarse y armonizar fuerzas para que no sigan destruyendo el país como lo está haciendo este personaje, con la complicidad de muchos gobernadores tan dañinos como el propio Milei, como en el caso de la provincia de Mendoza, la provincia de Córdoba o Chubut. Casi podrían incluirse todas las provincias. 


A — Ustedes en Córdoba, además del extractivismo, tienen a la empresa Fondomonte, que utiliza 44 hectómetros cúbicos de agua por año, poniendo en riesgo la zona de Villa Dolores y sus alrededores para cultivar alfalfa que no se destina a nuestros animales, sino que se exporta a Arabia. Es necesario despertar porque esta es nuestra casa y si no se defiende la vida, como decías, no solo se ve comprometido el presente, sino también las generaciones futuras.


R M — Siempre recuerdo esta frase, que ya la voy a estar gastando, pero siempre hay que tener presente sobre todo en situaciones como las nuestras, no solamente hay que luchar sin miedo, como decía Sandro Pertini, que peleó contra el nazismo en Italia, sino también sin esperanza.

Luchar no solamente sin miedo, sino también sin esperanza, es lo más optimista, pese a lo duro que resulte lo que debemos hacer. Nunca dejar de luchar.

Fue Raúl Montenegro, desde Córdoba, y quien les habla Horacio Muñoz de Toro, desde Las Parejas, Santa Fe, para el Movimiento Alternativa de Argentina, a través de GB Latam TV. 


Colaboración: MÓNICA ZAGERT Y ESTELA CASADO

Edición de vídeo: FABIÁN RANIERI

Correcciones y edición de contenidos web: SILVANA LAZZARÍN

Enlace del video: https://www.youtube.com/watch?v=9u2HKTvzrxo


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