LA REPRESIÓN VIVIDA POR LA COMISIÓN DE DDHH EN BOLIVIA
Hoy abordaremos una problemática común que atraviesa Abya Yala, la injerencia del país del norte que está generando conflictos, imponiendo gobiernos de derecha y promoviendo políticas que no consideran el factor humano. Para profundizar en este tema convocamos a un hermano de Bolivia, César Villca Tupa, nacido en La Paz y perteneciente a las 20 provincias aymaras que integran ese departamento, para que relate lo que está ocurriendo en Bolivia, donde desde hace más de 50 días el pueblo se mantiene en las calles intentando pulsear contra el poder.

.
A — César, encabezaste una delegación de Derechos Humanos para entrar a tu país, cuéntanos lo que pasó.
C V — Primeramente saludar a todos tus oyentes y lectores, a tus seguidores y al pueblo boliviano que está en resistencia ante este intento de sometimiento del imperio, porque el presidente Rodrigo Paz solamente es un lacayo, un títere del imperio norteamericano. Como hermanos que somos del mismo pueblo, -originarios de las 36 naciones originarias del estado plurinacional de Bolivia- preocupados hemos trabajado acá en Buenos Aires; primeramente con marchas en respaldo al pueblo boliviano. Después de la segunda marcha que ha sido muy contundente, hemos empezado a trabajar con derechos humanos, fuerzas políticas, organizaciones sociales argentinas para activar una misión de derechos humanos que releve los hechos en Bolivia, habiendo violación de derechos humanos, asesinatos a dirigentes originarios en las movilizaciones y en los bloqueos de camino.
En ese sentido hemos podido conformar más de cuatro organismos de derechos humanos, la Liga de Derechos Humanos, la CERPAG, la CEPRO, la APDH, con los cuales coordinamos para salir a Bolivia y poder relevar todos los hechos ocurridos en el estado plurinacional. Una vez que hemos entrado por vuelo a Santa Cruz informamos que esta es una misión de derechos humanos que está viajando hasta La Paz para recibir todas las denuncias que existan. Y así, migraciones de Santa Cruz nos ha aprobado como una misión de derechos humanos.
Cuando llegamos a La Paz pensamos -cuando nos mencionan en el avión antes de bajar, de que hay 12 personas que primeramente van a tener que bajar bajo lista- que era un protocolo del gobierno, ya que habíamos sido admitidos como una misión de derechos humanos cuando nos empiezan a pedir toda la documentación de cada uno de nosotros, retenerla y retenernos para que no salgamos del aeropuerto. En esa detención, pedimos explicaciones del por qué y nos dicen, que en Santa Cruz ha habido una inconsistencia en nuestra declaración y en nuestra entrada. Hemos expresado que no hubo ninguna inconsistencia porque hemos presentado las invitaciones de las organizaciones sociales, de derechos humanos, de legisladores, tanto como diputados como de senadores.
La invitación a esta misión de derechos humanos fue hecha para que pudiera presentarse en el departamento de La Paz y revelar los hechos; también después de que nos han retenido 5 horas, ha aparecido el coronel Rojas, nos ha empezado a forcejear y a decirnos que debemos salir de La Paz, que no tenemos un permiso o los permisos de migraciones -que nos han dado de llegada- no son consistentes con la misión de derechos humanos.
A la fuerza nos hicieron subir las escaleras para abordar el avión y, por decisión de toda la misión, también comenzamos a subir la escalera para salir del aeropuerto y tomar el vuelo. En ese momento ocurrió algo insólito: a mi persona me separan del grupo de la misión de derechos humanos; me sujetan tres policías y dicen: "Acá el señor Villca se queda, porque es boliviano" a lo que los compañeros de ddhh contestan diciendo: "Nosotros somos una misión que ha llegado con 15 miembros y los 15 nos vamos a ir".
En un momento me sentí prácticamente secuestrado por el gobierno de Rodrigo Paz, a la fuerza y contra mi voluntad. Entre 3 y 4 policías me arrastraron hasta una sala de inadmitidos y allí me redujeron, intentando quitarme el celular y prohibiéndome usarlo para llamar e informar que me encontraba en el aeropuerto y en esa sala de inadmitidos. Al mismo tiempo, las y los compañeros que estaban del otro lado de la puerta comenzaron a decir que no se irían si César Villca no salía con ellos.
En ese sentido, la policía —también mentirosa— les dijo que César Villca ya había salido del aeropuerto, que ya no se encontraba allí. Sin embargo, las compañeras y compañeros mantuvieron firme su posición y dijeron: sin César Villca no nos vamos. Entonces el coronel volvió a entrar a la sala de inadmitidos y me dijo: señor Villca, váyase con ellos porque sin usted no quieren irse. Así salí, y al otro lado estaban todas las compañeras y compañeros con quienes habíamos llegado a La Paz. Tomamos el avión, donde la policía, a empujones, empezó a meternos —también hay filmaciones de esos empujones de la policía— y de esa manera nos obligaron a abordar nuevamente el avión y regresar a Santa Cruz.
Al llegar a Santa Cruz, fuimos secuestrados en el avión, ya que no nos permitieron descender ni acceder al aeropuerto. Permanecimos más de dos horas dentro del avión hasta que comenzaron a subir policías quienes revisaron la documentación correspondiente a los hermanos argentinos, notificándoles que estaban siendo expulsados. Posteriormente, empezaron a abordar pasajeros con destino a Buenos Aires y el mismo avión regresó hacia allí. Llegamos aproximadamente a las 6 de la tarde del día lunes al aeropuerto de Ezeiza.
Un hecho muy lamentable del gobierno de Rodrigo Paz, porque ha sido una decisión política del gobierno de expulsar a miembros derechos humanos de Argentina; porque en definitiva quiere seguir escondiendo la violación de derechos humanos en Bolivia, quiere esconder la tortura a dirigentes y la muerte de personas, -que existe- yo creo que eso es lo que ha querido esconder. El gobierno de Rodrigo Paz se ha incriminado por sí solo expulsando a esta misión de derechos humanos.
A — Coincido con lo que estás diciendo, tenemos que dar gracias a la solidaridad de los compañeros que te han secundado y que han reclamado por tu persona, si no seguramente formarías parte de un desaparecido más de todo esto.
C V — Totalmente, con todos los casos que he seguido de hermanos que han desaparecido y han aparecido muertos o golpeados, o están en terapia intensiva irreconocibles. Considero que si me quedaba me torturaban y me desaparecían.
A — A pesar de que el 20 de junio se firmó un acuerdo entre la Central Obrera y el presidente, y se declaró un estado de excepción, aparentemente existen dos sectores o columnas importantes dentro del movimiento obrero en Bolivia que no están de acuerdo con este pacto y han mantenido los bloqueos. Al mismo tiempo, se conoció que una mujer en Potosí, otra en Chuquisaca y un niño en Santa Cruz se han convertido en tres nuevas víctimas vinculadas a estos bloqueos. En este contexto, surge la pregunta sobre cómo podría darse continuidad a esta situación con miras a poner fin a esta pulseada, y si el dirigente que firmó el acuerdo –proveniente del sector minero– podría tener algún tipo de complicidad o estar desvinculado de los objetivos que persigue el pueblo boliviano.
C V —
Hay que comprender que lamentablemente la central obrera boliviana ha traicionado a esta lucha del pueblo.
La central obrera boliviana es asalariada, el campesinado no es asalariado. Todas las movilizaciones que hace el campesinado es ad honorem y toda su dirigencia también lo es. No tiene salario, por lo cual también, evidentemente se han afectado ciertas necesidades en las ciudades, como el oxígeno o el paso de la ambulancia a cierto sector. Pero cada departamento tiene sus propios hospitales. Por ahí de una región rural a urbana, puede ser que haya un corte de ruta, pero sin embargo yo creo que también el mismo gobierno es el que genera todo eso. ¿Por qué? Porque desde el primer día hubiese dado las soluciones y no tendría que haber llegado a 50 días.
Los pliegos petitorios de la población fueron muy claros desde el inicio, se buscaba trabajar en una mesa conjunta con todos los movimientos sociales. No se comenzó pidiendo la renuncia de las autoridades. Primero se presentaron pliegos petitorios para que el pueblo fuera escuchado, pero el gobierno hizo caso omiso a ese pedido del pueblo.
En ese sentido es que el pueblo se ha enojado y por último ha dicho que este gobierno no va más, debe irse. Exigimos la renuncia y no queremos ningún diálogo.
A — ¿Pensás que este avance planificado de las derechas, como lo que está ocurriendo por ejemplo en Colombia, fortalece la posición del presidente Rodrigo Paz? ¿O, conociendo la idiosincrasia y la persistencia de tu pueblo, creés que esto puede llevarlo a renunciar? ¿Cómo lo ves desde tu punto de vista?
C V — Nosotros el año pasado ya habíamos hecho pronunciamientos, -compañeras y compañeros que somos activistas- de que acá hay un Plan Cóndor para toda Abya Yala.
Ese Plan Cóndor estaba judicializado, usando el Lawfare que ha proscripto al líder del pueblo que es Evo Morales en Bolivia, ha proscripto a Cristina Fernández en Argentina, han exiliado a Rafael Correa en Ecuador, a Pedro Castillo lo han secuestrado en su propio país siendo presidente, y el último es el hermano Nicolás Maduro que fue secuestrado por Estados Unidos. Claramente es un Plan Cóndor orquestado por Estados Unidos.
EE. UU. ha perdido hegemonía, ha perdido la guerra en Irak, ha perdido en Ucrania y hoy quiere someter a la Abya Yala por intereses regionales; a la misma vez tiene interés por el litio y las tierras raras de Bolivia. En ese sentido necesita un gobierno servil para que pueda entregarle todas las riquezas naturales de Bolivia al imperio.
A — Sinceramente, agradezco profundamente tu activismo y tu lucha por la vida y por la ética, y deseo que más personas te conozcan. Después de haber atravesado todas esas peripecias el fin de semana anterior, este fin de semana tuve la fortuna de conocerte en el 4° Congreso Federal del Foro por la Recuperación del Río Paraná y la Soberanía.
Y que eso deja en claro que entiendes la lucha como forma de vida y como dignificación del camino. Por eso creo que ese es el agente transmisor que me llevó a acercarme a ti, para que se sepa que no solo el pueblo boliviano está dignificando su vida en las calles, sino que también eres uno de los referentes que está dando una lección de vida: no solo luchando por tu pueblo, sino también por la recuperación de nuestro río Paraná. En realidad, luchando por la dignificación y la independencia de los pueblos de Abya Yala, que es el camino al que se invita y el único capaz de sacarnos de esta situación.
Fue César Villca Tupa desde Buenos Aires, y quien les habla Horacio Muñoz de Toro desde Las Parejas, Santa Fe para el Movimiento Alternativa de Argentina.

Colaboración: MÓNICA ZAGERT Y ESTELA CASADO
Edición de video: FABIÁN RANIERI
Correcciones y edición de contenidos web: SILVANA M. LAZZARÍN
Link del video: https://www.youtube.com/watch?v=71JwZQQ5BYg
