LLARYORA AVASALLA DERECHOS Y CRIMINALIZA A AMBIENTALISTAS

25.08.2026

Vamos a hablar sobre una realidad que no difiere de lo que ocurre en el resto de las provincias argentinas. Córdoba atraviesa situaciones muy particulares y, para profundizar en ellas, convocamos a Gabriela Taborda Varela, psicóloga social, formadora en comunicación social y estudiante de la licenciatura en antropología. Tiene una columna radial llamada "Memorias Incómodas" en "La Quinta Pata" –una radio alternativa–, dentro del programa "Cosechando Ideas". Además, integra la Coordinadora Socioambiental de Córdoba, provincia que la vio nacer, creció en Arroyito –donde se encuentra la fábrica Arcor– y actualmente vive en Santa María de Punilla.  
































.

A — Bienvenida. ¿Cuál es la realidad del extractivismo y su impacto en el agua en la zona de Punilla?


G V — La pregunta que me hiciste es bastante amplia, yo por ser de Santa María de Punilla voy a ubicarme más en este espacio, en este territorio que me compete que es donde hace más de 20 años que estoy viviendo, teniendo alguna experiencia y posición acá en Punilla.

Quisiera comenzar sacando esta discusión de un lugar cómodo. Dijiste que mi columna se llama Memorias Incómodas, y justamente siempre intento traer temas que incomoden a quienes escuchan y a quienes siguen el programa. Porque cuando algo incomoda, se abre la posibilidad de que la persona se pregunte qué está pasando y acá, en Punilla, de los muchos gobiernos que se han ido sucediendo, observo que han buscado la comodidad de la gente, pero no una comodidad basada en el acceso a servicios o en el cumplimiento de los derechos, sino una comodidad que evita que se pregunte qué sucede. Eso no se construye de un día para el otro, es una forma de ir negando la existencia de los derechos ambientales en los territorios.  

Entonces, cuando se desmonta una cuenca de un río que estaba planificada con árboles nativos y se hace sin consultar a la comunidad, y recién después se le informa que ya fue desmontada, la comunidad no tiene otra opción más que quejarse o preguntar por qué no se la avisó, o por qué no se realizó una audiencia para poder participar u opinar sobre el tema. Esa es, creo, la forma en que estos gobiernos que estamos transitando acá en Punilla, y por supuesto también a nivel provincial.  

Cuando se habla de desmonte, no solo se trata de extraer un árbol; se trata de cómo se producen nuevas relaciones de poder entre el ser humano y la naturaleza, entre la familia y la naturaleza, y entre los gobiernos, la sociedad y los pueblos.

Porque con la construcción de la autovía que es el principal conflicto que se está padeciendo en Punilla, se fue instalando una narrativa, un discurso que la presentaba como una obra necesaria. La autovía de Punilla, o la autovía en Punilla, forma parte de una ruta bioceánica que a nivel internacional atraviesa tanto Argentina como Brasil y llega hasta el océano; desde allí, nuestros recursos naturales y alimenticios se exportan hacia China

Esto es algo que no tiene relación con el turismo. Por supuesto, hay personas que hoy utilizan la ruta, salgo a correr y la ruta está a 200 metros de mi casa, pero no he observado que se use de la manera en que tanto se afirmó, como si existiera una necesidad real instalada.

El extractivismo viene por ese lado, por el desmonte que se ha realizado en el lado oeste de nuestro pueblo, de nuestro valle, donde no solamente había monte nativo, también cuencas hídricas, sitios arqueológicos, ancestrales, había propiedades de comunidades campesinas que se las expropió y al día de hoy no se les ha abonado por esa expropiación


A — Recuerdo una entrevista que realizamos al licenciado Raúl Montenegro, Premio Nobel Alternativo, en la que como mencionabas, articulaste muy bien el concepto de las "autopistas del saqueo" y los corredores bioceánicos, posiblemente en el marco del proyecto IIRSA. Una de las denuncias que hacía Raúl era que se había hormigonado un territorio ancestral que creo estaba ubicado en San Marcos Sierra.

Antes de dejar el tema del extractivismo, me interesa saber cómo está la situación y si como asamblea, existe contacto con los pueblos originarios que están siendo avasallados de norte a sur y de este a oeste tras la derogación de la Ley 26.160. Esta norma establecía los relevamientos para brindarles tranquilidad sobre sus territorios y todo esto parece ir a contramano de esa protección. ¿Cómo es hoy la situación en Punilla? 


G V — Con Raúl mantenemos un diálogo fluido y constante. Él puede aportar desde el tecnicismo, desde la biología, pero también desde la lucha por los derechos. Mencionaste San Marcos Sierras; te voy a acercar un poco más la mirada al lugar donde vivo, Santa María de Punilla. A los laterales de Santa María de Punilla se encuentran Bialet Massé por un lado y Cosquín por el otro, zonas por donde ha pasado la ruta, la autovía.

Una de las cuestiones que hemos denunciado desde las asambleas es precisamente este avance. Soy integrante de la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de la Provincia de Córdoba y Coordinadora de la Comisión de Ambiente, Territorio y Pueblos Originarios. Nos mantenemos en comunicación permanente con las comunidades indígenas y trabajamos de manera conjunta.

En lo personal, he formado parte de OPINOA, la Organización de Pueblos Indígenas del Noroeste Argentino. Muy cerca de mi casa se encuentra la comunidad Zonko Kuntur que viene trabajando intensamente en todo lo relacionado con los derechos de los pueblos originarios en este territorio.

Te cuento como experiencia, -para no irnos tanto a lo técnico, ni a lo jurídico-, sino que como experiencia de lo que hemos vivido nosotres.

Por ejemplo, a unos 200 metros de donde vivo –como decía antes–, el desmonte no solo implica talar un árbol, sino también desmontar los derechos del ambiente y todo lo relacionado con los sitios ancestrales. Cuando comenzó esta defensa del monte, al anunciarse que la autovía pasaría cerca de aquí, empezamos a organizar la asamblea. Nos acompañaron organizaciones socioambientales y organismos de derechos humanos. Por eso, cuando fui detenida los organismos de derechos humanos estuvieron presentes para lograr mi liberación. Junto con arqueólogos de la provincia de Córdoba realizamos una prospección para registrar los sitios ancestrales y arqueológicos, y encontramos construcciones prehispánicas, piedras, herramientas líticas; todo eso quedó debidamente registrado.

Como forma de defensa, la asamblea, especialmente acá en Santa María, se organizó para amanecer todos los días en un sitio circular, ancestral, donde los nahuanes y las nahuanas realizaban sus ceremonias, reconocido como un lugar prehispánico. Se acordó con Caminos de la Sierra, la empresa que llevó adelante el proyecto IIRSA, que ese espacio no sería intervenido, y se logró desviar unos metros la traza de la autovía para que no pasara por encima de ese lugar. Se confió en ese compromiso, se firmó un acta. Un día, me despierto con mucha fiebre y veo un incendio enorme a pocos metros de mi casa. Entonces agarro mi cámara de fotos —porque soy fotorreportera— y, con fiebre y todo, salgo a sacar fotos y ver qué estaba pasando porque la ruta estaba en plena construcción. 

¿Qué es lo que habían prendido fuego? El sitio arqueológico que nosotros amanecíamos defendiéndolo

Nunca respetaron la consulta libre e informada a los pueblos originarios, no respetaron el convenio 169 de la OIT, ni gobierno de Schiaretti, ni el gobierno de Llaryora, respetó ninguno de los derechos que hoy nos protegen como defensores ambientales, como el acuerdo de Escazú.

Como asamblea y como organismo de derechos humanos hemos presentado cerca de 100 denuncias  pero todas permanecen encajonadas.

Hace poco realizamos lo que podría llamarse un escrache a la Secretaría de Ambiente de la provincia de Córdoba, exigiendo que las denuncias que hemos presentado comiencen a ser tratadas y que en el ámbito judicial, sigan el curso que corresponde; por supuesto, la policía nos sacó porque en este momento toda defensa de los derechos está mal vista. Esa es la situación de los sitios ancestrales.


A — Cómo observan desde la Asamblea la aprobación de esta ley tan extraña —y, gracias a Dios, recortada, como es "inviolabilidad de la propiedad privada", y cómo puede afectar a la zona de Punilla.


G V — El 6 de agosto realizamos una gran marcha en Córdoba, -tuvimos aproximadamente un mes planificándola- fue una organización colectiva con muchas diferencias en nuestras narrativas desde lo político, pero logramos una gran marcha y estamos más que orgullosos y orgullosas por lo que sucedió en Córdoba. 

El proyecto de ley, porque a mí no me gusta decirle ley porque no es ley, no está vigente, es un proyecto de "ley de la inviolabilidad de la propiedad privada". Ya con eso decimos un montón de cosas.

Esto es algo que vos lo comprendes, yo lo comprendo, muchas veces la vecina, el vecino dicen: "me parece correcto porque yo no quiero que vengan a tocar mi casa", ahí está la trampa, si bien la Constitución Nacional ya lo dice, ya protege la propiedad privada de cada ciudadana y cada ciudadano de nuestro país.

Esto es algo que vos lo comprendés, yo lo comprendo, y muchas veces la vecina o el vecino dicen: "me parece correcto porque yo no quiero que vengan a tocar mi casa". Ahí está la trampa, la Constitución Nacional ya lo establece y protege la propiedad privada de cada ciudadana y cada ciudadano de nuestro país. A este proyecto de ley yo le puse:

Proyecto de "Ley de la Violabilidad de la Soberanía Argentina". Viene justamente a eso, a profundizar y a legitimar el saqueo de los territorios.

Lo logramos, - no por generosidad de Milei o del Senado-, sacaron el capítulo de extranjerización de la tierra, gracias a la presión social, del pueblo que salió a la calle, no solamente en Córdoba, en todas las localidades, en todas las provincias la gente salía a la esquina.

Mientras sesionaban cerca de la madrugada, dieron de baja el capítulo de la ley de manejo del fuego, lo que también representa un logro y una batalla ganada. 

La experiencia más reciente está en la Patagonia, con los grandes incendios que no se deben a un problema de la naturaleza, sino a un grave problema de corrupción en el gobierno nacional y a la entrega de los territorios al Estado israelí y a Norteamérica. No llegan solo porque el paisaje es hermoso, sino porque en la Patagonia y en el país aún existen reservas de agua dulce que es lo que buscan y necesitan para la minería y para sus propios espacios.

A — En su momento, el Papa Francisco advirtió que la próxima guerra sería por el agua, y creo que no estaba equivocado.

No quiero dejar de lado un tema muy importante que mencionaste mientras conversabas, el hecho de haber sido criminalizados en varias provincias. Se percibe una pérdida del Estado de Derecho y que prácticamente, algunos gobernadores actúan como si fueran patrones de estancia, como en los casos de Mendoza, Chubut y Jujuy. En el caso de Córdoba, es fundamental que se conozca lo que vivieron, para que realmente, como decís, esas memorias incómodas, como tu micro, salgan a la luz. Es necesario saberlo para despertar una conciencia superadora y quebrar esa indiferencia que tanto daño causa, porque es imprescindible sumar personas a las luchas por la preservación de la vida y no permitir que se las amedrente ni que cada quien se quede en su casa.

Me gustaría que cierres esta nota no sin antes agradecerte por esta entrevista.


G V — Esta es una forma de seguir militando y que por ahí no me agarren en la calle de los pelos y me lleven. Por lo menos de esta forma, creo que se hace un poquito más difícil que la policía llegue hasta donde estamos conversando.

En el año 2022, en plena defensa del territorio en Punilla, se atravesaron varias etapas. Estoy fichada por la policía, con las huellas tomadas cinco veces, y de todo el grupo de las asambleas, fui quien acumuló más imputaciones. Entre esas causas, hay una en la que somos seis compañeros y compañeras con causa elevada a juicio. Se inició un juicio por protestar o, mejor dicho, por ejercer el derecho a protestar, porque es una palabra y una acción reconocidas en la Constitución Nacional. Es un derecho consagrado en la Constitución Nacional, por eso utilizo tanto la palabra "protestar". Fuimos a ver a quien era el intendente de Cosquín, Gabriel Musso, para pedirle información sobre por qué había habilitado el uso de suelo para la construcción de la autovía sin antes realizar una audiencia o mantener una conversación con los habitantes de su ciudad. Como respuesta recibimos represión

Yo en ese momento estaba cumpliendo mi rol como periodista para la radio de la Universidad Nacional de Córdoba y en medio de la represión me quieren sacar mi dispositivo. Yo tenía el pelo largo con rastas, entonces me agarraron de las rastas, me rebolearon, me tiraron y se querían llevar a un compañero detenido. Entre todes hicimos ahí el aguante y la resistencia, pero al otro día nos llega este procesamiento, esta imputación; yo no estaba en mi casa porque todavía estábamos en plena defensa del territorio en el monte, y allá llegó una patrulla buscándome. Mi abogada me comunico en ese momento que  logró convencer a los policías de que no me llevaran. 

No me llevaron en ese momento, me llevaron después. 

La criminalización de la protesta en Córdoba se profundizó realmente desde esos momentos, y algo que quiero dejar en claro es que con esto no busco asustar a una compañera o a un compañero, sino que es una forma de intentar silenciar a toda la comunidad. Porque si se muestra públicamente que por defender el monte, una persona puede ser detenida o luego tener que enfrentar un juicio, muchas personas pensarán que es mejor no salir más a la calle y dejar que hagan lo que quieran. Es, en definitiva, una forma de infundir miedo.

Nosotros somos un grupo grande que no lograron asustar, pero actualmente la situación es que el juicio está suspendido. Esto se debe a que el único juez de Cruz del Eje priorizó las causas con jurado popular. Cuando se solicitó que este juicio también fuera con jurado popular, ese derecho fue negado. Por esa razón, el proceso se encuentra detenido.  Mientras tanto, seguimos sosteniendo y bancándonos estar imputados y procesados.


A — Una reflexión final: cada persona vive su propia dualidad, esa que permite elegir de qué vereda estar. Gabriela, claramente, eligió la vereda de la resistencia, esa a la que invitamos permanentemente desde esta página web, porque detrás de lo que se defiende está la vida. Algún día, un hijo, una hija, un nieto o una nieta nos mirará a los ojos y preguntará: ¿por qué se permitió que esto sucediera?

En cada persona está la decisión de aceptar la comodidad y el amedrentamiento que proviene de las estructuras gubernamentales, o de enfrentar y defender la vida. Esa es la idea que queda planteada para que cada quien haga su propia introspección y tome una decisión.


Fue Gabriela Taborda Varela desde Santa María de Punilla y quien les habla, Horacio Muñoz de Toro desde Las Parejas, Santa Fe, para el Movimiento Alternativa de Argentina.


Información Complementaria: https://www.movimientoalternativa.com.ar/l/entrevista/en-cordoba-tambien-criminalizan-a-ambientalistas/


Colaboración: MÓNICA ZAGERT y ESTELA CASADO

Edición de video: FABIÁN RANIERI

Correcciones y edición de contenidos web: SILVANA LAZZARÍN

Link del video: https://youtu.be/yEMC3PyZ8YM


Share