Flybondi no endereza el rumbo

En medio de disputas internas y pases de factura entre las distintas gestiones de la empresa, Flybondi volvió a volar en las últimas semanas, pero no consigue terminar de enderezar el rumbo. La compañía operó el 23 por ciento de sus vuelos programados durante julio. Y el último fin de semana sólo concretó dos trayectos. Mientras continúan los cierres de servicios y suspensiones en la tripulación, la empresa que fue bandera de la avanzada low cost en Argentina inicia un camino que podría terminar en su reconversión como aerolínea de carga.
Las primeras dos semanas de julio de 2026 serán recordadas en el mundillo de la aviación comercial como aquellas en las que una aerolínea no voló: Flybondi no operó ningún servicio hasta el 14 de julio, día en que retomó la actividad con una operación muy inferior a la que ya acostumbraba tener antes de julio. Y todavía no logra enderezar la nave. Según el sitio Failbondi.fail, que se encarga de recolectar los frágiles datos oficiales de los servicios de la low cost, la aerolínea sólo consiguió durante el fin de semana hacer despegar dos aviones en el trayecto del sábado entre Buenos Aires y Bariloche, ida y vuelta, que además partieron con más de cuatro horas de retraso. Ese día Flybondi canceló otros catorce servicios, mientras que el domingo no operó ninguno de los doce vuelos que tenía programados. Según los datos de la web, la empresa sólo consiguió volar el 23,6 por ciento de sus servicios programados desde el 1 de julio.
Todo se da en el medio de un turbulento clima interno, tanto en la cúpula de la empresa como en la relación de la dirección con sus trabajadores y trabajadoras. A mediados de julio, luego de volver a volar, la compañía emitió su primer comunicado oficial en mucho tiempo luego de desprenderse de toda el área de prensa. El comunicado fue acompañado de otro escrito difundido directamente por COC Global Enterprise, la firma de Leonardo Scatturice, el empresario de contratos con la SIDE y nexos clave con el Gobierno nacional que compró Flybondi el año pasado. En ambos comunicados se apuntaba directamente sobre la responsabilidad de la gestión anterior de la empresa, liderada por su exCEO Mauricio Sana, que salió de Flybondi hace sólo dos meses.
Allí se indicaba que, al incorporarse como inversor principal de Flybondi, COC Global inició una investigación interna que "determinó divergencias sustanciales en la información ofrecida por el management de la compañía y la verdadera situación de la misma". "El plan de negocios presentado por algunos integrantes del management anterior, bajo el que la empresa operó los últimos años, estuvo sustentado en esa información falsa, y se cimentó sobre una estrategia plagada de irregularidades de tinte fraudulento que afectó a los accionistas y tuvo consecuencias sobre los trabajadores y los pasajeros", continuaba el comunicado, que advertía sobre posibles denuncias judiciales contra la exgestión.
La compañía calificó al período sin vuelos como un "impasse técnico" motivado por "la necesidad de corregir una situación irregular de arrastre que generó inconvenientes en el funcionamiento". También anunció que comenzaría un "programa de recuperación de flota" para normalizar el serviciocompletamente en el menor tiempo posible", algo que todavía no se termina de verificar en las pantallas de los aeropuertos.
En el medio, la compañía suspendió a buena parte de su tripulación hasta septiembre, mismo mes hasta el que se cancelaron algunos de los trayectos de la empresa, como los vuelos hacia Salta y hacia Puerto Madryn. El resto de los servicios se siguen vendiendo en la web, pese a que la gran mayoría de ellos terminan siendo cancelados.
El conflicto laboral, que incluyó demoras en los pagos y hasta la apertura de un plan de retiros voluntarios cuyas indemnizaciones todavía no fueron abonadas, le valió a la firma que el propio sindicato de la empresa llegara a levantar la voz, aunque por un breve período. Es que algunos de los y las trabajadoras de Flybondi están organizados en un gremio propio, por fuera de los sindicatos aeronáuticos. Se trata de la Asociación Trabajadores Aeronáuticos de Flybondi (ATAF), que históricamente se mostró alineada con todas las decisiones de la empresa, incluso dando la espalda a medidas de fuerza de los gremios del sector y hasta a los paros generales de la CGT.
La crítica situación de la empresa hizo, sin embargo, que el pasado 15 de julio ATAF emitiera un comunicado en el que advertía que "los trabajadores de Flybondi estamos sin trabajo y sin salario, atravesando días de angustia, incertidumbre y estrechez económica" y pedía la intervención de la Secretaría de Trabajo. El mismo día, sólo unas horas después y luego de que se conociera el comunicado de la empresa, el mismo gremio emitió otro escrito en el que celebró que la compañía responsabilizara a la exgestión por "el desastre económico de la empresa" y adelantó que "brindaremos la colaboración necesaria para acompañar las iniciativas y renovados esfuerzos que permitan la recuperación y transformación de Flybondi".
ATAF destacó que "lo manifestado por COC Global Enterprise en cuanto a transformar a Flybondi en un referente de la logística internacional, pues ello redundaría en la preservación de los puestos de trabajo". La propia empresa ya había dado indicios de una futura reconversión hacia el mercado de la "logística regional", un rumor que viene corre hace meses, en particular desde que la propia COC Global Enterprise se quedó con el control de OCA. Flybondi, aquella que en tiempos de Mauricio Macri fue estandarte de la "revolución de los cielos", quizá termine como una firma más de las aerolíneas de carga.
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/07/28/flybondi-no-endereza-el-rumbo-2/
