Horas después de la marcha del 24M, el Gobierno cambia al subsecretario de DDHH

Szuchet fue mano derecha de Claudio Avruj durante el gobierno de Mauricio Macri. Joaquín Mogaburu solo estuvo tres meses en el cargo.
Joaquín Mogaburu duró exactamente tres meses en el cargo. Juan Bautista Mahiques decidió reemplazarlo y nombrar a un nuevo subsecretario de Derechos Humanos. El cargo pasará a ser ocupado por el abogado Leonardo Szuchet, que había sido jefe de Gabinete de Claudio Avruj durante la presidencia de Mauricio Macri, según confirmaron desde la cartera a Página/12. La movida se produce tan solo 72 horas después de la masiva movilización a Plaza de Mayo al cumplirse 50 años del último golpe de Estado, que mostró que el Gobierno no logra conmover a la sociedad en sus embates contra la Memoria, la Verdad y la Justicia.
El 10 de diciembre pasado, el Gobierno anunció que Mogaburu sucedería a Alberto Baños en la Subsecretaría de Derechos Humanos (SDH). Su nombramiento se efectivizó recién el 24 de diciembre. Mogaburu había estado seis meses en el Ministerio de Defensa, donde había impulsado seminarios de "verdad completa" en los liceos militares.
Al momento de su designación, Mogaburu se desempeñaba como secretario del Tribunal Oral Federal (TOF) 7, que está juzgando a Cristina Fernández de Kirchner en el caso de los Cuadernos. Su llegada fue auspiciada por Sebastián Amerio, por entonces secretario de Justicia y hombre de confianza del asesor Santiago Caputo.
Cuando desembarcó Mahiques en Justicia, Mogaburu se preocupó por mostrarse ajeno al padrinazgo de Amerio, sobre todo para no quedar atrapado en la guerra interna que libran Caputo y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Mogaburu estaba confiado en que se quedaría porque, tras la llegada de Mahiques al Ministerio de Justicia, apareció Siro de Martini en la SDH. De Martini fue asesor de Germán Garavano y fue señalado como quien maniobró para que la CIDH recibiera a familiares o defensores de represores. Junto con Mogaburu, está a cargo de la Clínica Jurídica de la Universidad Católica Argentina (UCA).
Hacia el interior de la SDH, Mogaburu también se enfocó en difundir el mensaje de que continuaría en el cargo. Lo hizo incluso semanas atrás, cuando viajó a Guatemala para representar al país ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). "Estoy confirmado en mi puesto", repetía.
Sin embargo, para entonces Mahiques ya había comenzado con las rondas de consultas para reemplazarlo. No fue una tarea fácil por distintos motivos. En primer lugar, se trata de un cargo poco atractivo, sobre todo porque el Gobierno tiene antecedentes de ningunear a los organismos de derechos humanos y de utilizar los estrados internacionales para negar a los desaparecidos. En segundo lugar, porque tampoco resulta especialmente atractivo aceptar una subsecretaría después de que La Libertad Avanza (LLA) decidiera degradar la política de derechos humanos.
Durante su breve gestión, Mogaburu no tuvo demasiadas expresiones públicas. Realizó gestiones ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) para que levantara las medidas de protección que le concedió a Milagro Sala. Con este pedido, pretendía forzar el regreso de la dirigente social a la cárcel.
Estaba previsto que en las próximas semanas la SDH abandonara su sede en el espacio de memoria que funciona en lo que fue el centro clandestino de detención de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Sin embargo, en el Ministerio de Justicia dicen que la mudanza no va a concretarse. También se frenaron las iniciativas para reformar el guion del Museo Sitio ESMA.
Mogaburu había elegido a Bryan Mayer como su jefe de Gabinete. Así se presentaba, pero nunca llegó a asumir formalmente como tal. Exliceísta, la designación de Mayer había sido criticada por relatores de las Naciones Unidas. Mayer tuvo su momento de notoriedad al calificar como "proterrorista" la película Argentina, 1985, que retrata la labor de la fiscalía durante el Juicio a las Juntas. Según fuentes oficiales, Mayer tampoco continuará en la SDH.
Szuchet se desempeñó como jefe de Gabinete de Avruj —a quien había acompañado también en su paso por la Ciudad de Buenos Aires— y estuvo a cargo de la presentación del Plan Nacional de Derechos Humanos. "Era quien manejaba la SDH", dice alguien que trabajó con él.
Szuchet figura como uno de los fundadores de la ONG Bases Republicanas, conformada por varios exfuncionarios macristas. Bases Republicanas es la fundación que se presentó como querellante para mantener abierta la causa instalada mediáticamente como "ruta del dinero K" contra Cristina Fernández de Kirchner, después de que el fiscal Guillermo Marijuan pidiera cerrarla.
Por el momento, no se sabe quién quedará al frente de la Dirección Nacional de Asuntos Jurídicos después de que presentara la renuncia Alfredo Mauricio Vitolo, el abogado que tenía un texto en el que pregonaba el "perdón" para responsables de crímenes de lesa humanidad.
El lunes se espera que se haga una reunión de traspaso entre Szuchet y Mogaburu. Está previsto que el exfuncionario macrista asuma el próximo miércoles.
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