El ministro de Asuntos Exteriores iraní afirma que más de 600 escuelas resultaron dañadas en medio de los ataques estadounidenses e israelíes

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, declaró el viernes que más de 600 escuelas en todo Irán han sido demolidas o dañadas desde que Estados Unidos e Israel lanzaron acciones militares contra el país el 28 de febrero, con más de 1.000 estudiantes y profesores muertos o heridos.
En su intervención por videoconferencia durante un debate urgente del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Araghchi afirmó que una escuela primaria en la ciudad de Minab, en el sur de Irán, fue atacada en lo que describió como un ataque "calculado", que dejó más de 175 alumnos y profesores muertos.
Araghchi afirmó que Irán se encuentra "en medio de las convulsiones de una guerra ilegal impuesta" por Estados Unidos e Israel, calificándola de guerra de agresión "descaradamente injustificada y brutal".
En referencia al ataque a la escuela de Minab, afirmó que, dadas las "tecnologías más avanzadas y los sistemas militares y de datos de máxima precisión" de los atacantes, "nadie puede creer que el ataque a esta escuela haya sido otra cosa que deliberado e intencional".
Subrayó que atacar la escuela constituía "un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad", y afirmó que el incidente "no fue un simple incidente ni un error de cálculo", sino un acto que "exige una condena inequívoca" y que se rindan cuentas por ello.
También condenó los continuos ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos civiles, incluidos hospitales, ambulancias, trabajadores sanitarios, rescatistas de la Media Luna Roja, refinerías, fuentes de agua y zonas residenciales, afirmando que tales acciones reflejan un patrón de ataques contra civiles e infraestructura civil "sin ningún respeto por las leyes de la guerra ni por los principios básicos de la humanidad".
"El patrón de selección de objetivos de los agresores, junto con su retórica, no deja lugar a dudas sobre su clara intención de cometer genocidio", afirmó.
Araghchi afirmó que Irán nunca ha buscado la guerra, pero que se defenderá con firmeza, y añadió que el pueblo iraní tiene la resolución y la determinación necesarias para resistir lo que describió como una agresión. Asimismo, exigió que los responsables rindan cuentas ante la justicia.
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