El pueblo se volcó a las calles para despedir a Ruben Rada

28.08.2026
 EITAN ABRAMOVICH. AFP
EITAN ABRAMOVICH. AFP

Una multitud ganó las calles de Montevideo para despedir al artista con la alegría que signó su vida. Estuvieron León Gieco, Natalia Oreiro, Ricardo Mollo y Lucía Topolansky.

Luego de que la familia diera a conocer la noticia de la muerte de Rubén Rada, a todos los amantes de la música se les rompió un poquito el corazón. El presidente uruguayo Yamandú Orsi decretó duelo nacional para el jueves 27 de agosto y el inicio del velatorio estaba previsto para las 14 en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, pero el clamor popular adelantó el encuentro. Desde la noche del miércoles, cientos de fanáticos se congregaron de manera espontánea en las calles de los barrios Sur y Palermo de la ciudad de Montevideo para homenajear al artista.

"Bailamos con el Negro, como él nos pidió", dijo León Gieco, uno de los que asisitió junto a Natalia Oreiro, Ricardo Mollo, Dante Spinetta y la ex vicepresidenta Lucía Topolansky.

La convocatoria surgió en redes sociales y se viralizó rápidamente. La consigna para asistir al ritual era sencilla: dirigirse a las calles Minas e Isla de Flores con un tambor y comprometerse a tocar toda la noche. En los registros audiovisuales que estuvieron circulando desde la madrugada se pudo ver a muchos que optaron por ir con prendas de color rojo para honrar los versos de "Muriendo de plena", aquellos en los que el Negro cantaba: "No quiero a la gente / todita de negro / prefiero de rojo / vestir a mis suegros".

El homenaje comenzó a la noche y se extendió hasta altas horas de la madrugada. El grupo reunido para conmemorar al artista interpretó varias canciones de su autoría que se convirtieron en verdaderos hitazos de su carrera, y los más diestros se animaron a acompañar esas estrofas con el sonido de las lonjas. Varias personas bailaron en los alrededores del Palacio Legislativo al son de "Muriendo de plena", un vaticinio musical festivo en el que su autor parece haber dejado instrucciones precisas para su despedida.

¿Puede ser festivo un funeral? El de Rubén Rada no podía ser solemne. Poco antes de las 14, se abrieron las puertas del Palacio Legislativo y el público empezó a ingresar al Salón de los Pasos Perdidos. Los aplausos se transformaron rápidamente en palmas que marcaban el ritmo candombero mientras los primeros asistentes se acercaban al féretro, cubierto por una amplia bandera del país vecino. Alrededor se ubicaron varios familiares, entre ellos su esposa Patricia Jodara y sus hijos Lucila, Matías y Julieta, acompañados por amigos y colegas que compartieron distintos momentos de su vida. Estuvieron presentes los músicos Daniel "Lobito" Lagarde, Diane Denoir y Urbano Moraes, junto a la vicepresidenta Carolina Cosse.

En este velorio hubo palmas, fotos del cantante, decenas de flores, dibujos improvisados, cartelitos, tambores, pasitos de baile, llanto y sonrisas a pesar de la lluvia y el día gris. La fila para entrar al Salón de los Pasos Perdidos era extensa y rodeaba al Palacio Legislativo. Adentro también se pudo ver varias coronas de instituciones oficiales ligadas a la carrera del cantante: una de la Facultad de Artes de la Universidad de la República, otra del Instituto Nacional de Música, del Frente Amplio y también de la cantante de plena Luana Persíncula con la frase "el arte nunca muere".

Rada es sin dudas uno de los mayores exponentes de la música popular uruguaya. Fallecido a los 83 años, el cantante de clásicos como "Blumana", "Mi país", "Las manzanas", "Tengo un candombe para Gardel" y "Alegre caballero" murió en la tarde del miércoles tras una internación de un mes a causa de una neumonía bilateral. En estas horas quedó claro que el Negro Rada no solo era un artista excepcional sino también una persona muy querida y admirada por colegas, fanáticos y personalidades públicas.

"Era un artista, una persona que tenía mucha cercanía, mucha capacidad de vincularse en una cena, un almuerzo o una reunión; podías sentarte a conversar sobre cosas de la vida. Por supuesto uno lo miraba en el escenario y era gigante, pero tuve la suerte de tener ese vínculo de hablar de cualquier cosa, mucho de fútbol", expresó Orsi durante la conferencia de prensa.

La actriz y cantante uruguaya Natalia Oreiro fue otra de las figuras que se acercó al Palacio para despedir a Rada junto a su esposo, el cantante Ricardo Mollo, quien apenas horas antes había homenajeado al artista con Divididos en el Teatro Flores. Antes de dar su pésame a la familia, Oreiro ya había despedido al artista en sus redes con algunos fragmentos de "Botija de mi país". "Botija de mi país, espero que seas feliz vistiendo de amor a tus hermanos", escribió, y agregó: "Querido Negro… No tengo palabras. Fuiste, sos y serás lo más grande del Uruguay… como artista, como persona, como amigo".

Otro de los presentes fue el ministro de Educación y Cultura, José Carlos Mahía, quien llegó al Palacio para despedir al artista y declaró ante la prensa: "La historia personal de cada uno de nosotros fue acompañada por la música de Rada, por su figura", y lo definió además como "una especie de embajador cultural de nuestro país en el mundo". Mahía recordó que escuchó la obra de Rada durante su infancia y adolescencia, en los años de la dictadura, y remarcó su vigencia, ya que se mantuvo activo hasta el final de sus días. "Cuando vos tenés un artista que te acompaña durante toda tu vida, también es tu propia vida. Los distintos Rada me acompañaron toda mi vida", aseguró.

Alrededor de las 14.20 empezaron a llegar al Palacio distintas figuras de la política uruguaya, entre ellas la exvicepresidenta Lucía Topolansky, la senadora Blanca Rodríguez, la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, y la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona. Uno de los momentos más entrañables fue el abrazo sentido que Blanca Rodríguez le dedicó a Julieta Rada, hija menor del cantautor.

Luis Ara, director de Rada, la película (2024), también se acercó al velatorio del músico y dijo al medio uruguayo El País: "Lo lindo es que el público le está rindiendo un homenaje enorme. Tuvimos la suerte de haber hecho la película sobre su vida, que la pudiera ver y disfrutar. Eso fue lo más lindo de todo. Ahora, simplemente, es darle el espacio a su familia y a sus amigos". Por otra parte, el cineasta aseguró que el film adquiere desde ahora un valor testimonial sobre la vida y obra del músico. "Es un registro que va a quedar para siempre para todos nosotros", concluyó.

El pabellón nacional permanecerá a media asta en los edificios públicos y se dispusieron honores fúnebres para despedir a una de las figuras esenciales de la cultura uruguaya. Los ritos institucionales fueron merecidos y respetuosos pero, como de costumbre, el pueblo hizo lo suyo y miles de personas llenaron las calles de voces, bailes y tambores para despedir a uno que no quería llanto ni pena, a uno que fue feliz y quería morirse comiendo perdiz.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/08/27/el-pueblo-uruguayo-se-volco-a-las-calles-para-despedir-a-ruben-rada/

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