Espejos de la tierra: las similitudes entre los terremotos de Colombia y Venezuela

10.08.2026

Al menos 111 muertos

Foto: Xinhua
Foto: Xinhua

Con solo dos meses de diferencia, el norte de Sudamérica sufrió dos de los sismos más potentes del último siglo. Magnitudes idénticas y un mismo eje de inestabilidad exponen la fragilidad estructural de la región.

El sismo de magnitud 7.4 que sacudió este lunes al oeste de Colombia no puede leerse como un hecho aislado. Para los geólogos y los organismos de asistencia humanitaria, el fenómeno activó de forma inmediata el recuerdo de una tragedia reciente: el doblete sísmico que golpeó al norte de Venezuela el pasado 24 de junio, el cual dejó un saldo trágico superior a los 6.000 fallecidos.

Más allá de la cercanía temporal y la obvia geografía compartida, ambos eventos exponen una serie de variables comunes y paralelismos estructurales que encienden las alarmas sobre la preparación de la región ante catástrofes de gran escala.

La primera gran coincidencia radica en la monumental liberación de energía. El sismo registrado esta mañana en la localidad colombiana de San José del Palmar (Chocó) alcanzó una magnitud de 7.4, una cifra técnicamente equivalente a la del evento principal que destruyó gran parte del estado venezolano de La Guaira y zonas de Caracas hace exactamente dos meses, el cual fue medido en 7.5 por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Ambos movimientos se posicionan formalmente entre los terremotos más potentes padecidos por ambas naciones en lo que va del siglo XXI.

Una constante en las crónicas de junio y agosto es la vulnerabilidad de las fronteras. Al igual que el terremoto de Venezuela se sintió con fuerza en los departamentos del norte de Colombia, el sismo colombiano de este lunes repercutió con fuerza en el oeste venezolano —activando comités de emergencia en Táchira y Zulia— y obligó a masivas evacuaciones en los centros urbanos de Ecuador y Panamá. La geografía del pánico no reconoce límites aduaneros: las grandes capitales como Bogotá, Cali y Caracas experimentaron idénticas escenas de ciudadanos autoevacuados en las calles en medio del sonar de las sirenas.

Tanto el sistema de fallas transcurrentes que interactúa entre las placas del Caribe y Sudamericana (causa del desastre venezolano), como el complejo bloque de subducción de la placa de Nazca en el Pacífico colombiano, confirman que el norte de Sudamérica atraviesa un periodo de intensa reorganización tectónica.

Este paralelismo expone la deuda histórica en infraestructura residencial y protocolos de emergencia en las barriadas populares de nuestra región. Mientras Colombia empieza a contar sus víctimas en Pereira y el Valle del Cauca, la herida abierta de Venezuela recuerda que el continente tiembla bajo las mismas reglas de vulnerabilidad social.

El factor profundidad: la clave de la diferencia

A pesar de las similitudes en potencia, existe una divergencia técnica crucial que explica por qué el escenario en Colombia aún no refleja los niveles de destrucción masiva de Venezuela.

El desastre de junio: en Venezuela ocurrió un fenómeno inusual de «doblete» (dos sismos casi simultáneos con solo 39 segundos de diferencia) y con una profundidad extremadamente superficial de apenas 10 kilómetros. Las ondas golpearon las estructuras de forma directa y letal.

El sismo de agosto: el terremoto de este lunes en Chocó se originó a una profundidad superior a los 90 kilómetros. Si bien el rango intermedio permitió que las ondas viajaran cientos de kilómetros afectando a más ciudades, el impacto vertical llegó amortiguado a la superficie, evitando —hasta el momento— un colapso generalizado de rascacielos.

Fuente:

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/espejos-de-la-tierra-las-similitudes-entre-los-terremotos-de-colombia-y-venezuela/

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