Estados Unidos despliega un portaviones nuclear frente a Irán

27.01.2026
El Abraham Lincoln es uno de los buques de guerra más grandes del mundo y emblema del poder naval estadounidense (HO, AFP -/AFP)
El Abraham Lincoln es uno de los buques de guerra más grandes del mundo y emblema del poder naval estadounidense (HO, AFP -/AFP)

El USS Abraham Lincoln llegó a la región en medio de amenazas cruzadas entre Washington y Teherán. Una ONG con sede en EE.UU. informó cerca de 6 mil muertes por la represión a las protestas.

Estados Unidos elevó la presión militar sobre Irán este lunes con el despliegue del portaviones nuclear USS Abraham Lincoln y su grupo de combate en Medio Oriente, en medio de una escalada de amenazas cruzadas tras la represión masiva de protestas internas que enfrenta Teherán, que dejó miles de muertos. El despliegue fue confirmado por el Comando Central estadounidense (Centcom), responsable de las operaciones militares en la región, que señaló que el objetivo es "promover la seguridad y la estabilidad regionales". Teherán respondió al despliegue con advertencias directas y aseguró que cualquier agresión estadounidense tendrá una "respuesta firme".

Política de presión

El grupo de ataque del Abraham Lincoln, uno de los buques de guerra más grandes del mundo y emblema del poder naval estadounidense, arribó a la zona tras semanas de protestas masivas en la República Islámica, que comenzaron a fines de diciembre por el deterioro de la situación económica y derivaron en un movimiento más amplio contra el régimen instaurado tras la revolución de 1979. La respuesta de las autoridades iraníes incluyó una fuerte represión y un prolongado bloqueo del acceso a internet.

El presidente estadounidense, Donald Trump, había anunciado días atrás el envío de una "flota enorme" a aguas cercanas a Irán y mantuvo abiertas todas las opciones, incluida una eventual intervención militar. Durante el punto más tenso de las manifestaciones, Trump advirtió públicamente a Teherán que Estados Unidos actuaría si continuaban las muertes de manifestantes mientras que alentó a la población iraní a tomar el control de las instituciones estatales. Sin embargo, hasta el momento no ordenó ataques directos.

Desde Washington, el Centcom evitó mencionar explícitamente a Irán en su comunicado, aunque la llegada del portaviones coincide con un endurecimiento del discurso estadounidense. "Estamos vigilando a Irán muy de cerca", reiteró Trump la semana pasada, al tiempo que destacó que, por la presión internacional, las autoridades iraníes habrían frenado cientos de ejecuciones.

El contexto interno iraní sigue siendo crítico: mientras que organizaciones de derechos humanos con sede en Estados Unidos, como Human Rights Activists News Agency, informaron cerca de 6 mil muertes por la represión a las protestas, así como al menos 41 mil personas detenidas. Las autoridades iraníes, citando a fuentes sanitarias locales, reconocieron algo más de 3.100 fallecidos, entre ellos 300 miembros de las fuerzas de seguridad.

"El que siembra vientos, cosecha tempestades"

Teherán respondió con advertencias contundentes. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní aseguró que cualquier agresión de Estados Unidos tendrá una "respuesta firme" y que la presencia de buques de guerra extranjeros no afectará la determinación del país para defenderse. El vocero Esmail Baqai afirmó que Irán confía en "sus propias capacidades" y sostuvo que el despliegue estadounidense solo incrementa la inseguridad regional.

Las Fuerzas Armadas iraníes fueron más allá y advirtieron que los buques estadounidenses en la región son "objetivos al alcance" en el caso de que irrumpan en territorio iraní. Desde el comando central unificado, una fuente militar señaló que la acumulación de fuerzas extranjeras no actúa como disuasión y que la República Islámica no iniciará una guerra, pero responderá a cualquier amenaza contra su seguridad nacional. "Cualquier escenario diseñado (por EE. UU. e Israel) bajo la premisa de la sorpresa o el control del alcance del conflicto escapará al control de los planificadores desde sus etapas iniciales", escribió la dependencia en sus redes.

El refuerzo militar estadounidense también generó reacciones en la región. Emiratos Árabes Unidos reiteró que no permitirá que su espacio aéreo, su territorio o sus aguas sean utilizados para lanzar ataques contra Irán y llamó a privilegiar el diálogo y el respeto del derecho internacional. En Líbano, el grupo chiita Hezbolá organizó una manifestación de apoyo a la República Islámica y advirtió que una guerra contra Irán podría "incendiar la región".

Las autoridades iraníes instalaron en la céntrica Plaza de Enghelab, en Teherán, un enorme panel que muestra un portaviones destruido, pintado con los colores de la bandera estadounidense. "El que siembra vientos, cosecha tempestades", reza el cartel. Sin embargo, Irán dejó abierta la puerta a un eventual diálogo.

El embajador iraní ante la ONU en Ginebra, Ali Bahreini, afirmó que su país está dispuesto a negociar con Estados Unidos si existe una voluntad "genuina" y basada en el respeto de los intereses de todas las partes. Al mismo tiempo, subrayó que la agresión constituye una "línea roja" y recordó que Irán respondió militarmente a ataques previos. Según el diplomático, existen intercambios de mensajes entre ambos países, directos o a través de mediadores, aunque aclaró que no pueden considerarse negociaciones formales.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/01/26/estados-unidos-despliega-un-portaviones-nuclear-frente-a-iran/