La normalización de las relaciones entre Perú y México: el pragmatismo de Keiko en política exterior

12.08.2026
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La decisión de Fujimori removió el obstáculo principal que impedía la reanudación de relaciones entre dos naciones que comparten lengua, tradiciones de grandes civilizaciones prehispánicas, destacadas figuras literarias mundialmente consagradas.

Por: César Verduga Vélez - Exministro de Gobierno de Ecuador y consultor. Desde México.

La política es la herramienta fundamental para evitar las guerras porque sustituye la fuerza bruta por la negociación, el diálogo y la construcción de acuerdos entre las sociedades. Cuando la política fracasa, surge el conflicto armado; por lo tanto, su rol principal es actuar como un mecanismo de prevención y resolución pacífica de disputas.

El derecho internacional es la formulación jurídica de esa condición de la política para que los estados coexistan en paz. Su respeto garantiza que no se cumpla la conocida frase de que la guerra es la continuación de la política por otros medios. La Convención de Viena de 1961 consagró la inviolabilidad de las sedes diplomáticas extranjeras y la Convención de Caracas de 1954 formalizó el derecho de asilo como inviolable en Latinoamérica. El Estado asilante es el que decide si el asilado es un perseguido político y el Estado territorial tiene la obligación de otorgar el salvoconducto al asilado.

El gobierno peruano que preside Keiko Fujimori entregó el salvoconducto a la Betssy Chávez, ex primera ministra durante el gobierno de Pedro Castillo. Chávez fue sentenciada por la justicia peruana en un acto que su defensa considera persecución política.

La decisión de Fujimori removió el obstáculo principal que impedía la reanudación de relaciones entre dos naciones que comparten lengua, tradiciones de grandes civilizaciones prehispánicas, destacadas figuras literarias mundialmente consagradas, sucesos políticos que son parte de la historia latinoamericana en los siglos XX y XXI.

En 1924, Víctor Raúl Haya de la Torre fundó en México un partido histórico que buscaba tener dimensión latinoamericana con el nombre de Alianza Popular Revolucionaria Americana ( APRA ). México era ya un centro que recibía políticos, intelectuales y artistas perseguidos de Latinoamérica y el mundo. Haya de la Torre estaba perseguido por el dictador peruano Augusto Leguía.

En 1949, Haya de la Torre, ya retornado a su país, era opositor a otro dictador peruano, Manuel Odría. Perseguido por la dictadura, Haya de la Torre se asila en la embajada de Colombia en Lima. El dictador Odría se niega a otorgarle el salvoconducto alegando que no es un perseguido político sino un delincuente común. Haya de la Torre vivió más de cinco años en la embajada de Colombia.

Ante la presión internacional, el dictador Odría cedió y otorgó el salvoconducto. Haya de la Torre salió del Perú y eligió México como país de residencia. Odría, en una absurda e inútil venganza, le quitó la nacionalidad peruana.

El largo asilo de Haya de la Torre fue una acción política que llevó a los países latinoamericanos en 1954 a consagrar jurídicamente una vieja tradición, la cual establece que el derecho de asilo es inviolable y que es el Estado asilante el que decide si el asilado es un perseguido político o un delincuente común.

En 1998, otro líder del APRA, el expresidente ya fallecido Alan García, huyó del gobierno de Alberto Fujimori, quien había cerrado el Congreso e intervenido el Poder Judicial. Sin embargo, Fujimori, padre de la actual presidenta, había asimilado la lección de Odría y, respetando el derecho internacional, otorgó inmediatamente el salvoconducto. Alan García salió de Perú y se instaló en Francia, donde había cursado estudios universitarios varios años.

Fujimori y su hija Keiko, hoy presidenta del Perú, saben que el respeto al derecho internacional no sólo es una obligación legal sino una conveniencia para el país. Porque el Estado que no respeta principios básicos del derecho internacional, como lo son la inviolabilidad de las legaciones extranjeras y el derecho de asilo, genera una imagen internacional de desconfianza y de poca credibilidad, con consecuencias políticas y económicas negativas. Construir una imagen de Estado internacionalmente confiable lleva muchos años. Destruirla es fácil. Vale la pena evocar el libro de obras escogidas del fundador del APRA editado por Jorge Nieto, líder del Partido por el Buen Gobierno y reciente candidato presidencial peruano, el cual nos recuerda la vigencia y el valor de estos principios doctrinarios. El libro se llama: Haya de la Torre o la política como obra civilizatoria.

Fuente:

https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/la-normalizacion-de-las-relaciones-entre-peru-y-mexico-el-pragmatismo-de-keiko-en-politica-exterior/

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