La ONU avanza hacia las reparaciones por la esclavitud

El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial publicó su Recomendación General Nº 40, elaborada durante los últimos dos años, en la que sostiene que los Estados tienen obligaciones actuales frente a los daños de la trata transatlántica y sus consecuencias persistentes. El documento amplía la discusión sobre las reparaciones y las vincula con la lucha contra el racismo estructural.
Por Jeremías Perez Rabasa
La discusión sobre las reparaciones por la esclavitud acaba de dar un paso importante en Naciones Unidas. El Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) publicó el pasado lunes su Recomendación General Nº 40, un documento que venía elaborando desde 2024 y que establece cómo interpreta las obligaciones de los Estados en materia de reparaciones por la trata transatlántica, la esclavitud y sus consecuencias. El Comité sostiene que los Estados que participaron directa o indirectamente de esos procesos tienen obligaciones actuales de reparar los daños provocados y sus consecuencias persistentes. La recomendación fue adoptada el 25 de agosto, al cierre de la 118ª sesión del CERD, y publicada el 31 de agosto en el marco de la celebración del Día Internacional de los Afrodescendientes.
El CERD trabajó en esta publicación durante los últimos dos años. Desde entonces realizó consultas con Estados, organizaciones de la sociedad civil y especialistas, recibió aportes escritos y organizó en abril de 2025 una jornada de debate específica sobre los efectos duraderos de la esclavitud y los marcos jurídicos para las reparaciones. El objetivo declarado del proceso era precisar cómo interpreta el Comité las obligaciones que surgen de la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial en relación con las reparaciones.
El planteo incluye restitución, indemnizaciones, rehabilitación, disculpas oficiales, memoriales, reconocimiento de la verdad histórica y garantías de no repetición. También plantea la necesidad de investigar y hacer públicos los hechos vinculados con la esclavitud racial y sus consecuencias. La reparación, según el enfoque del Comité comprende medidas destinadas a enfrentar las desigualdades y los daños que continúan afectando a las personas afrodescendientes e incluye tanto una dimensión monetaria como simbólica.
El cambio de lenguaje es significativo. El CERD sostiene que la persistencia de la discriminación racial permite vincular esos daños históricos con obligaciones jurídicas que siguen teniendo vigencia. La recomendación no equivale a una sentencia ni ordena por sí misma a un Estado pagar una determinada indemnización. Se trata de una interpretación del Comité sobre las obligaciones que los Estados asumieron al adherir a la Convención contra la Discriminación Racial y que puede servir como marco para futuras políticas, decisiones judiciales y reclamos.
El pronunciamiento llega en un momento en que la cuestión de las reparaciones gana espacio en distintos organismos internacionales. La Unión Africana había declarado 2025 como Año de las Reparaciones y estableció posteriormente el período 2026-2036 como Década de las Reparaciones, con la esclavitud transatlántica, el colonialismo y el apartheid entre los procesos históricos que busca abordar. En junio, representantes de más de 80 países reunidos en Ghana habían adoptado además un marco de 19 puntos sobre reparaciones que incluye compensaciones económicas, alivio de la deuda, restitución de bienes culturales y restos humanos y disculpas oficiales.
La Recomendación General Nº 40 amplía esa discusión. El CERD plantea que las reparaciones deben responder tanto a las injusticias históricas como a los daños y crímenes que continúan afectando a las personas afrodescendientes. En ese sentido, el documento sostiene que las medidas reparadoras pueden incluir también la restitución, la compensación, la rehabilitación, la satisfacción y las garantías de no repetición, además de medidas destinadas a enfrentar las consecuencias actuales de esos procesos.
El diagnóstico aparece también en una declaración conjunta difundida el mismo lunes 31 de agosto por distintos mecanismos de Naciones Unidas dedicados a combatir el racismo y promover los derechos de las personas afrodescendientes. El texto lleva la firma del Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes, el Foro Permanente de Afrodescendientes, el Mecanismo Internacional Independiente de Expertos para Promover la Justicia y la Igualdad Raciales en el Contexto de la Aplicación de la Ley, la Relatora Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, el Grupo de Expertos Eminentes Independientes sobre la Aplicación de la Declaración y el Programa de Acción de Durban y el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD). Los expertos señalaron que, 25 años después de la Declaración y Programa de Acción de Durban, persiste una distancia profunda entre los compromisos internacionales y las condiciones concretas de vida de las poblaciones afrodescendientes. El diagnóstico incluye pobreza y desempleo desproporcionados, dificultades de acceso a la vivienda, la educación y la salud, discriminación en los sistemas policiales y penales, desigualdad ante la justicia y exposición diferencial a daños ambientales. También advierte sobre nuevas formas de discriminación vinculadas con la inteligencia artificial, los sistemas biométricos y los mecanismos de decisión algorítmica.
Para los expertos, esas desigualdades no pueden separarse de los legados de la esclavitud y el colonialismo. Por eso plantean que la reparación no consiste únicamente en mirar hacia atrás. También implica modificar las condiciones que mantienen en el presente las consecuencias de aquellos procesos. La cuestión de las reparaciones queda así situada en un terreno más amplio que el de una eventual transferencia de dinero. Restituir bienes y patrimonio, reconocer responsabilidades, modificar instituciones, garantizar derechos y combatir las formas contemporáneas de racismo forman parte de una misma discusión.
La declaración de Naciones Unidas reclama además que la justicia reparadora contemple, cuando corresponda, el alivio de la deuda, y advierte que el desafío ya no es la falta de estándares internacionales sino su implementación. Para la segunda Década Internacional de los Afrodescendientes, que se extiende hasta 2034 bajo el lema "Reconocimiento, Justicia y Desarrollo", los expertos reclaman planes nacionales, indicadores verificables, financiamiento y mecanismos independientes de seguimiento.
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/09/02/la-onu-avanza-hacia-las-reparaciones-por-la-esclavitud/
