La UE acuerda nuevas sanciones contra la energía y la banca rusas

En paralelo con el encuentro del canciller ruso, Serguéi Lavrov, y con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Los Estados miembro de la Unión Europea lograron este jueves un acuerdo político para adoptar el 21º paquete de sanciones contra Rusia, con el que prorrogaron durante otros doce meses el actual tope al precio del petróleo ruso e incluyeron una exención limitada para permitir determinadas transferencias de gas natural licuado (GNL) ruso hacia terceros países, una concesión introducida para superar el bloqueo mantenido por Grecia durante los últimos días.
El entendimiento alcanzado por los embajadores de los Veintisiete reunió la unanimidad necesaria para sacar adelante la nueva batería de medidas -que deberá ser formalmente adoptada por el Consejo (gobiernos) antes de su entrada en vigor-, después de que las conversaciones, prolongadas durante meses, quedaron encalladas en la recta final por las objeciones de Atenas a las restricciones sobre el transporte de este combustible.
Grecia se había opuesto a extender el veto a estos servicios marítimos al considerar que tendría un efecto limitado sobre los ingresos de Moscú y perjudicaría principalmente a la industria naviera europea, ya que, a su juicio, esa actividad acabaría en manos de compañías extracomunitarias.
Tras retomar las conversaciones este jueves, fuentes europeas explicaron que el entendimiento fue posible gracias a un «compromiso» que contempla una exención limitada para las transferencias de GNL a terceros países y las compras asociadas correspondientes a contratos suscritos antes del 24 de febrero de 2022, al tiempo que restringe cualquier ampliación de estas operaciones por parte de entidades europeas y prevé una revisión anual por parte del Consejo.
Esta nueva ronda de penalizaciones busca elevar la presión económica sobre el Kremlin golpeando los sectores «de mayor impacto» para la economía rusa, según destacaron tanto el presidente del Consejo Europeo, António Costa, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, con medidas dirigidas a la banca, la energía, el comercio y los activos digitales, a las que se suma un endurecimiento de las restricciones sobre la denominada «flota fantasma» utilizada por Moscú para eludir las sanciones occidentales.
La reunión de los europeos se produjo en paralelo con el encuentro del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en Manila, capital de Filipinas, en el marco de las reuniones ministeriales de la ASEAN.
«Se mantuvo un exhaustivo intercambio de opiniones sobre una amplia gama de asuntos bilaterales e internacionales, basándose en los recientes contactos de alto nivel», reveló el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia en un comunicado.
Serguéi Lavrov informó a Marco Rubio sobre la situación real en la línea de contacto en Ucrania, reveló el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. «Durante el debate sobre la cuestión ucraniana, Serguéi Lavrov informó a su homólogo estadounidense sobre la situación real en la línea de contacto y subrayó la inadmisibilidad de seguir armando al régimen de Kiev y las políticas desestabilizadoras de los países europeos, que siguen buscando infligir una 'derrota estratégica' a Rusia», se señala.

Impacto financiero
En el plano financiero, el paquete de sanciones europeas incorporó otras 32 entidades rusas a la lista de bancos sujetos a una prohibición de transacciones, amplió las penalizaciones a empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo y recogió el mayor número de designaciones individuales de cualquier paquete de sanciones aprobado por la UE en los últimos cuatro años.
Asimismo, Bruselas acordó mantener durante otros doce meses el actual mecanismo que limita el precio del petróleo ruso, una medida con la que pretende privar al Kremlin de una parte significativa de sus ingresos energéticos en un contexto de volatilidad de los mercados internacionales y evitar que «la maquinaria bélica rusa se beneficie de los 'shocks' del mercado», en palabras de la presidenta comunitaria.
En el ámbito energético y comercial, el paquete amplió las restricciones dirigidas contra la industria militar rusa, endureció las medidas para impedir la evasión de sanciones e incorporó nuevas prohibiciones de transacción contra empresas y facilitadores que contribuyen a sostener la economía de guerra rusa.
La UE también amplió la lista de buques de la denominada «flota fantasma» rusa y, por primera vez, sancionó embarcaciones que prestan apoyo logístico a esa red utilizada por Moscú para eludir las restricciones occidentales sobre las exportaciones de petróleo.
Además, los Estados miembro se comprometieron a impulsar las medidas necesarias para restringir la concesión de visados a antiguos combatientes rusos, incluidos aquellos que posteriormente participan en competiciones deportivas, tal y como advirtió el comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte, Glenn Micallef.
La Presidencia irlandesa del Consejo de la UE celebró el entendimiento alcanzado en las primeras semanas de su mandato y destacó que el paquete «ataca aún más las fuentes de ingresos» de Moscú, dificulta la actividad de la «flota fantasma» y altera las cadenas de suministro rusas. «Europa está con Ucrania frente a la brutal guerra de agresión de Rusia», señaló la ministra irlandesa de Exteriores, Helen McEntee.
BB con Europa Press
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