Un líder histórico

26.10.2026
Foto IA
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Lula ganó la última elección de su carrera política y comenzará un gobierno cargado de desafíos. 

Por Augusto Taglioni

Lula quemó todos los papeles y logró una remontada que un líder como el puede lograr. Tres semanas después de una dura e inesperada derrota contra Flavio Bolsonaro en la primera vuelta, el líder del PT cambió todo el equipo de campaña y le dio centralidad a jugadores que serán determinantes para la etapa que viene.

Las masivas movilizaciones, la gran mayoría liderada por jóvenes y organizada de manera espontánea, complementaron una frescura que le dio un sentido épico a un proceso que en la primera vuelta estuvo marcada por la apatía y el desgano.

Lula conectó con aquello que su gobierno no pudo resolver en los últimos cuatro años, cambió la forma de comunicar en redes sociales y pudo cambiar la idea de cambio e insatisfacción con la construcción de una agenda de futuro y la efectiva exposición del riesgo del retorno del bolsonarismo al poder que empezó a reflejarse con fuerza en las encuestas.

Lo que Lula cambió en la campaña y le permitió ganar una elección que no estaba en ninguno de los manuales del análisis político puede adelantar algunos elementos centrales no solamente de su próximo gobierno sino también del futuro del Partido de los Trabajadores pensando en 2030 cuando Lula deje de gobernar y se abre el debate sobre la sucesión.

"Es más fácil pensarlo mientras gobernamos", reconoce a LPO un dirigente del PT. Ahí es donde los líderes petistas nordestinos, los gobernadores exitosos como Rafael Fonteles de Piauí, el ministro de Educación y gran hacedor de la victoria del PT en Ceará son algunos de los liderazgo que pueden emerger en este tiempo.

Pero antes que eso, Lula tiene que gobernar y enfrenta desafíos significativos. El primero será cumplir con la promesa de equilibrar las cuentas públicas a través del crecimiento del PBI, algo que muchos economistas no creen posible y advierten que sin un ajuste en las cuentas públicas el déficit puede crecer.

Lo que Lula cambió en la campaña y le permitió ganar una elección que no estaba en ninguno de los manuales del análisis político puede adelantar algunos elementos centrales no solamente de su próximo gobierno sino también del futuro del Partido de los Trabajadores pensando en 2030 cuando Lula deje de gobernar y se abre el debate sobre la sucesión.

Otro frente es el Congreso. Como todo presidencialismo de coalición, Lula tendrá que construir acuerdos con otras fuerzas políticas. El bolsonarismo tiene una fuerza potente tanto en Diputados y Senadores pero no todos sus internas son extremistas como los Bolsonaro. Lo mismo ocurre con partidos como Republicanos y Progresistas que se mostraron como base de apoyo del Partido de Liberal pero la dinámica política con un presidente ejercicio puede cambiar porque depende de las negociaciones. 

En ese sentido, el presidente de la Cámara de Diputados Hugo Motta, y el del Senado, David Alcolumbre forman parte del sistema de relaciones de Lula y eso puede darle gobernabilidad con el resto de las fuerzas parlamentarias y frenar el deseo de un sector del bolsonarismo de avanzar con un impeachment.

Para eso clave desactivar algunas bombas de manera efectiva. La primera es la causa contra su hijo por tráfico de influencias y tomar la ofensiva frente a la crisis de la Corte Suprema por el escándalo del Banco Master. En ese sentido, Lula tiene la posibilidad de nombrar 5 jueces para el máximo tribunal.

Con estos frentes abiertos por delante en materia económica y política, Lula deberá ejercer todo su oficio político para que su cuarto mandato no sea una decepción.

En este contexto, Lula tiene el dilema de implementar un extremo centro en lo que respecta a las relaciones políticas institucionales con el Congreso y en el vínculo con los mercados y el empresariado con un progresismo renovado que le permita capitalizar la movilización popular, la nueva estrategia de redes sociales y la puesta en funcionamiento de las políticas sociales prometidas en campaña como el de absorber las deudas de las familias.

Todo esto no opaca para nada lo que es un nuevo hito del líder más importante de la historia moderna de Brasil y Latinoamérica, un verdadero animal político que entiende como nadie el pulso de su país y transita los últimos de una vida de película que genera admiración y respeto. Lula está en otro plano, un lugar que solo ocupan los próceres de nuestra historia.  

Fuente:

https://www.lapoliticaonline.com/augusto-taglioni/epica-historia-lula-augusto-taglioni/

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