Muertes por fentanilo contaminado: procesan a dos exfuncionarias y «al menos de momento» despegan a Lugones

Las extitulares de Anmat e Iname quedaron procesadas sin prisión preventivas señaladas como "partícipes necesarias". Sobre el ministro de Salud, la Justicia consideró que "no hay elementos suficientes para sostener, al menos de momento, que esas decisiones políticas del titular de la cartera hubieran podido favorecer la ocurrencia de los hechos".
Como era de esperarse, las dos principales responsables de los organismos de control de medicamentos durante la producción de las ampollas contaminadas de fentalino que mataron a por lo menos 90 personas fueron procesadas. Su superior, sin embargo, quedó despegado del caso. "No hay elementos suficientes para sostener, al menos de momento, que esas decisiones políticas del titular de la cartera hubieran podido favorecer la ocurrencia de los hechos", estableció la Justicia sobre el ministro de Salud, Mario Lugones.
Las exfuncionarias procesadas –sin prisión preventiva- por el juez Ernesto Krepkak son Nélida Agustina Bisio, extitular de la Administración Nacional de Alimentos, Medicamentos y Tecnología Médica (Anmat), y Gabriela Mantecón Fumadó, exdirectora del Instituto Nacional de Medicamentos (Iname).
Cada una quedó embargada por $500.000 millones y señaladas como "partícipes necesarias penalmente responsables del delito de adulteración de sustancias medicinales", lo que provocó además de las muertes lesiones gravísimas en al menos otras dos, lesiones graves en otras 41 y lesiones leves en por lo menos una persona. Todo esto, por no haber frenado a tiempo la circulación del material contaminado producido por HLB Pharma y Laboratorios Ramallo.
El juez determinó que la inhibición general de bienes sobre ambas, quienes permanecerán en libertad pero tienen prohibido salir del país.
Procesadas
"El apartamiento de los criterios técnicos y pautas procedimentales administrativas contaron con el consentimiento y participación de Bisio en su calidad de administradora nacional de la Anmat", calificó Kreplak en el escrito de casi 300 páginas, según consignó La Nación.
Sobre su subordinada, extitular del Iname, señaló que la propia Mantecón Fumadó declaró sobre una directiva de Lugones de actuar "con cautela" ante las deficiencias detectadas en la planta de producción de Ramallo. "Su interpretación al respecto implicaba avanzar contra los laboratorios pero de manera rigurosa, para evitar pasos en falso. Puso como ejemplo eventuales intervenciones de la Justicia que pudieran dejar sin efecto decisiones de la administración en el sentido indicado. Sin embargo, la conducta de la imputada se aleja considerablemente de lo que se puede entender como riguroso", sostuvo Kreplak.
En su lectura, Lugones quedó desligado de responsabilidades penales "al menos de momento".
El papel de Lugones
El rol de la extitular de Anmat en su interacción con el Ministerio de Salud –del que dependía- fue materia de análisis en el expediente. Semanas atrás, además de la detención de ambas exfuncionarias para que prestaran declaración indagatoria, Kreplak había ordenado secuestrar en la cartera sanitaria los registros de ingresos y egresos por reuniones.
A partir del entrecruzamiento de mensajes y las declaraciones, la Justicia determinó que Bisio "funcionaba como polea de transmisión de las decisiones políticas en la materia que se adoptaban desde el Ministerio, en sentido descendente, y de aporte de información para decidir políticamente, en sentido ascendente. Y se encuentra acreditado en autos no solo que el ministro Lugones tuvo conocimiento de lo que sucedía, sino que lo tuvo a partir de la intervención de Bisio. A lo largo de la investigación llevada adelante, diversos elementos de convicción permiten poner en escena al doctor Lugones".
Pese a esto, el Ministro no fue responsabilizado por las al menos 90 muertes por fentanilo contaminado. Acerca de una reunión clave en Anmat con representantes de los laboratorios responsables, el 14 de enero de 2025, Bisio dijo al ser indagada: "Yo le avisé al ministro 'van a venir, ¿qué hago? ¿sigo con lo mismo?', 'Sí, cerrá, cerrá''", según se lee en la causa.
En relación a esto, Mantecón Fumadó declaró que "Bisio, en forma constante, permanente y detallada, le transmitía al ministerio del área, quien a su vez indicaba cómo seguir con la tramitación de los asuntos, como por ejemplo 'avancen pero con cautela' (…) No podrán negar que en las reuniones convocadas en el ministerio del área curiosamente intervenían activamente abogados penalistas cuya identidad aportaré a la causa penal, y que cuando solicité más inspectores debido a que contaba con solamente ocho para inspeccionar más de 600 laboratorios, me fue respondido 'Yo, en su lugar, si me encuentro en esa situación, renuncio'". La exfuncionaria nunca aportó el nombre de esos abogados.
Para Kreplak, la evidencia hasta el momento indica que Lugones sabía pero su participación tendía a "impedir la operación" de los laboratorios, en lugar de permitir la continuidad de su funcionamiento. Por eso, las acusaciones recayeron sobre las exfuncionarias y no sobre su jefe.
