La falta de medicamentos y personal asfixia la atención primaria de la salud porteña

25.10.2026

Desde que asumió Jorge Macri, el presupuesto en el sector cayó 27% y un 11% respecto al 2026. En los CESAC creció la demanda de atención espontánea y se redujo la cantidad de turnos.

"Los olvidados de la periferia porteña" es una frase que resumiría con fuerza el abandono sanitario y la brecha en la salud pública que sufren los habitantes del sur de la Ciudad de Buenos Aires y de los barrios populares. Sin embargo, la crisis en la atención primaria de la salud afecta a todas las comunas por igual. Este panorama no se debe únicamente a un vaciamiento administrativo por parte de la gestión, sino también a un abandono total de las responsabilidades del Estado, que se manifiesta en la alarmante falta de seguridad en los Centros de Salud y Acción Comunitaria (CESAC) de todo el distrito porteño.

El miércoles pasado, Tiempo expuso en su web que, mientras decenas de agentes de la Policía porteña detenían a metrodelegados en la estación Rosas de la Línea B, robaron un CESAC y golpearon a las enfermeras que trabajan en el lugar. A raíz de esta situación, los Centros de Salud se declararon en alerta ante la creciente ola de inseguridad y violencia que sufren sus trabajadores, hechos que se suman a la falta de medicamentos e insumos y a la reducción de turnos.

"Se rompió ese pacto implícito que parecía una regla. Porque los hechos de inseguridad y de violencia siempre se generaron por fuera de los centros de salud, pero el martes no solo entraron y robaron, también les pegaron a las enfermeras y esto no había sucedido nunca. Mis compañeras quedaron en un estado de shock, traumatizadas, les temblaba el cuerpo, las manos", contó a Tiempo Andrea Ramírez, presidenta de la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE).

"No vamos a criminalizar a la comunidad que también es víctima de las políticas del gobierno por la falta de trabajo y la situación económica que estamos viviendo todos, pero la situación es tan desesperante que lo que nunca pasó, finalmente ocurrió: robar dentro de un centro de salud. Repito, esto no había sucedido nunca", agregó. «Hoy una enfermera que trabaja 40 horas semanales está cobrando menos de un millón doscientos mil pesos. No hay consuelo para cobrar esta amargura a fin de mes, una miseria por debajo de la línea de pobreza e indigencia prácticamente. Por eso es clave ese plus por tarea y un aumento de salario para todo el equipo de salud", concluyó.

Estos hechos de violencia no solo ocurren en la periferia porteña. Horas después, el CESAC Nº 11, situado en Agüero 940 (barrio de Balvanera), fue víctima de un ataque: un paciente rompió la puerta tras ser informado de que no había loratadina, un medicamento utilizado para aliviar los síntomas de las reacciones alérgicas. Más tarde, los trabajadores del CESAC N° 15, en San Telmo, denunciaron que al ingresar a sus puestos encontraron la farmacia vandalizada y varias computadoras tiradas en el piso.

"Exigimos que no se violenten más nuestros derechos dentro del lugar de trabajo. Las compañeras son golpeadas física, psíquica y económicamente ya que los sueldos paupérrimos que tenemos y el no reconocimiento profesional hacen que muchas de nosotras, como mujeres y cabezas de familia, tengamos pluriempleos y sin embargo no alcanza para cubrir las necesidades familiares", dijo a este medio Paola Grenci, del área programática del Hospital General de Agudos Piñero, del primer nivel de atención primaria de la salud.

La problemática no se limita a la inseguridad y la violencia. La situación de vulnerabilidad en la que se encuentran los CESAC responde a decisiones políticas que amenazan su sostenibilidad a mediano plazo.

El proyecto de presupuesto 2027 asigna a la atención primaria de la Ciudad 222 mil millones de pesos. Es el conjunto de programas de la Subsecretaría de Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria, que incluye los centros de salud. Desde el Observatorio Económico de la Ciudad del CEPA, cuentan que en 2024, unos 9 mil millones de gasto en personal pasaron del programa general de Atención Primaria a los centros de salud. Ese año, el personal de todo el Ministerio cayó 11% real.

Mientras tanto "el programa Atención Primaria, Ambulatoria y Comunitaria cae 11% frente a 2026 y 27% frente a 2023. Lo que más crece en el área es la gestión de redes y programas, un rubro administrativo sin personal asistencial propio", concluye el informe.

"La semana pasada tuvimos una reunión con Gabriel Batistella, el subsecretario de Atención Primaria, y justamente llevamos un petitorio con un punteo de las necesidades del sector de enfermería, entre las que también planteamos la necesidad de garantizar las condiciones de seguridad del personal para poder trabajar particularmente en los barrios vulnerables", explicó Christian Acosta, Secretario General del SITRE (Sindicato de Trabajadores de Enfermería).

Otro de los pedidos al ministerio tiene que ver con el reconocimiento al trabajo de las y los enfermeros en los CeSAC. "Hay colegas que tienen responsabilidades de gestión, pero no están reconocidas como jefas y no cobran como tales. Esto dificulta muchísimo la dinámica, porque muchas veces no se respetan las jerarquías y las decisiones que toman generan conflictos con el equipo y con la dinámica diaria de los centros de salud", agrega. «

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