Cerró una histórica textil y despidió a todos sus trabajadores: "Aprendan a votar"

22.09.2026

La empresa puso fin a más de cinco décadas de actividad después de meses de suspensiones, caída de la producción y dificultades financieras.

La histórica fábrica textil Alter SAIC, ubicada en Berazategui, cerró sus puertas y despidió a la totalidad de su personal tras medio siglo de actividad. La empresa atribuyó la quiebra a una caída del 68% en la facturación, la apertura de importaciones y el aumento de costos derivados de la política económica del gobierno de Javier Milei.  

Medio siglo de historia textil que llegó a su fin

La empresa había iniciado su actividad en 1970 y durante más de medio siglo se dedicó a la fabricación de tejidos de punto de poliéster, lycra y otros materiales con elastómero. Sus productos eran utilizados principalmente para ropa deportiva, trajes de baño, calzas, corsetería y lencería. Además, prestaba servicios de tintorería, terminación y sublimación para otras firmas.

El cierre definitivo llegó después de un largo proceso de ajuste. Juan Benítez, trabajador de Alter desde septiembre de 2011, relató al medio Mundo Gremial que el conflicto comenzó a agravarse a fines de 2025, cuando la compañía puso en marcha un esquema de suspensiones que se extendió hasta mediados de julio. "El dueño bajó y dijo que hasta acá había llegado", contó el trabajador al reconstruir el momento en que la empresa comunicó el final de la actividad.

De las suspensiones a la quiebra: ¿cómo fue el proceso de cierre?

Según el testimonio de Benítez, en julio la compañía desvinculó a unos 30 trabajadores bajo el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, mientras la planta continuó funcionando con una dotación reducida. "No les pagaron la indemnización y la fábrica siguió trabajando porque nos dijeron que era una reducción de personal que debían hacer sí o sí", explicó.

La reducción de personal continuó durante agosto y, para septiembre, quedaban entre 35 y 40 empleados. Finalmente, el 16 de septiembre, el propietario se presentó ante los trabajadores y comunicó que la fábrica no continuaría operando: "Nos dijo que había buscado de todas las maneras posibles, que no consiguió inversores y que la industria textil estaba muy mal. También nos explicó que estaba esperando al síndico porque había solicitado la convocatoria de acreedores".

Los trabajadores recibieron los telegramas de despido y, según denunciaron, la empresa les informó que deberían iniciar acciones legales para intentar cobrar las sumas pendientes. También les comunicó que esperaba una eventual venta del predio para afrontar parte de las obligaciones. En las cartas documento enviadas al personal, Alter describió una situación de "insolvencia operativa" y vinculó el deterioro con el desplome de las ventas, la apertura de las importaciones, la caída del consumo y el incremento de los costos.

Caída del 68% e importaciones: las cifras detrás del colapso

La compañía aseguró haber registrado durante los últimos doce meses una disminución del 68% en la facturación. También mencionó problemas para acceder a materias primas, pérdida de rentabilidad, deudas con proveedores y dificultades para obtener financiamiento. Los números presentados por la propia empresa reflejan la contracción de la actividad. La venta promedio de telas de producción propia pasó de 37.516 kilos en 2025 a 21.242 kilos entre enero y abril de 2026, una baja del 43%. En el área de tintorería a fasón, el retroceso fue todavía mayor: los kilos procesados descendieron de 27.419 a 8.625, una caída del 68%.

¿Por qué la Justicia rechazó el concurso preventivo de la empresa?

Ante el deterioro financiero, Alter intentó recurrir a la Justicia. La empresa presentó el 11 de junio un pedido de concurso preventivo ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N.º 6, pero la solicitud fue rechazada el 6 de agosto debido a que no completó dentro del plazo la documentación requerida por el tribunal. La firma sostuvo que previamente había intentado evitar el cierre mediante suspensiones acordadas con los sindicatos SETIA y AOT, renegociaciones con proveedores y planes de pago de obligaciones impositivas.

Sin embargo, esas medidas no alcanzaron para sostener la producción. Los trabajadores, además, cuestionan que la empresa pretenda reducir el monto de las indemnizaciones y reclaman cobrar el total que consideran correspondiente.

El duro testimonio de los obreros en la calle: "Aprendan a votar"

"El Gobierno que tenemos se caga en la industria nacional y se caga en los trabajadores. Nosotros estamos pagando las consecuencias de aquello que supuestamente iba a pagar la casta", afirmó el trabajador, quien también cuestionó la evolución de los salarios del sector.

Y agregó: "No lo digo para pegarle a nadie ni para dividir, porque justamente eso es lo que buscan. Hubo compañeros que creyeron en este Presidente, que lo apoyaron y que hoy se quedaron en la calle con nosotros. Lo mismo está pasando en muchos otros lugares. La próxima vez aprendan a votar".

Fuente:
https://www.eldestapeweb.com/sociedad/cerro-historica-textil-despidio-todos-trabajadores-aprendan-votar-202692214412

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