“Con paros domingueros no vamos a frenar la reforma laboral”: Aguiar cuestionó a la CGT y tensó la interna sindical

El secretario general de ATE reclamó una medida con movilización y protestas en todo el país, mientras la central obrera confirmó un paro de 24 horas sin marchar al Congreso el día que Diputados trate el proyecto del Gobierno.
Las críticas internas dentro del movimiento obrero sumaron un nuevo capítulo tras la decisión de la CGT de convocar a un paro general de 24 horas sin movilización al Congreso el día en que la Cámara de Diputados trate la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza la estrategia cegetista y reclamó una medida de fuerza con presencia en las calles, piquetes y protestas regionales.
Como informó GRUPOLAPROVINCIA.COM, la central obrera resolvió por unanimidad realizar el cuarto paro general contra la actual gestión nacional, en coincidencia con el tratamiento legislativo de la reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado.
La decisión fue adoptada en una reunión virtual del Consejo Directivo convocada de urgencia ante la posibilidad de que la sesión se concrete esta semana. Si bien algunos sectores impulsaban una movilización al Congreso, finalmente se optó por una huelga sin marchas, con el objetivo de concentrar el impacto en la paralización total de actividades.
El alcance del paro estará marcado por la adhesión de los gremios del transporte. La Unión Tranviarios Automotor confirmó su apoyo, lo que implicará la paralización de los colectivos en las principales ciudades del país.
También se prevé la participación de otros sindicatos del sector, como La Fraternidad y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte, lo que podría generar un freno casi total de la circulación.

"Con paros domingueros no vamos a frenar la reforma"
Desde su cuenta en X, Aguiar expresó su rechazo a la modalidad elegida por la CGT y advirtió que la medida, tal como fue planteada, resulta insuficiente frente al avance del proyecto oficial.
"Con paros domingueros no vamos a frenar la reforma laboral y menos el programa de ajuste brutal de @JMilei. Hay dirigentes que le tienen miedo a la calle y los trabajadores no merecen pagar el costo de ese temor", escribió el dirigente estatal.
Además, sostuvo que el clima social exige una respuesta más contundente: "La indignación social empezó a crecer y este es un momento que debemos aprovechar. Tenemos que representar a los sectores del pueblo que no se resignan, que quieren resistir".
El reclamo por movilización, piquetes y protestas regionales
En esa línea, Aguiar planteó que el paro general debería estar acompañado por acciones directas en todo el país. "El paro debiera ser con movilización. No tenemos que descartar los piquetes y las protestas regionales", remarcó, profundizando la tensión dentro del sindicalismo.
Las declaraciones reflejan el malestar de sectores que consideran que la ausencia de movilización debilita el impacto político de la medida frente al Congreso y al Gobierno nacional.
Uno de los puntos que aceleró el endurecimiento gremial es el artículo 44 del proyecto de reforma laboral, aprobado en el Senado, que modifica el régimen de licencias por enfermedad.
La norma establece que los trabajadores que sufran accidentes o enfermedades no laborales cobrarán el 50% del salario, o el 75% si la imposibilidad de trabajar no deriva de una acción voluntaria ni de un riesgo conocido, dejando atrás el pago completo del sueldo.
Desde la CGT consideran que este cambio implica un retroceso en derechos adquiridos y vulnera principios constitucionales y tratados internacionales con jerarquía constitucional.
La CTA convoca a paro y movilización
A diferencia de la CGT, el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) -integrado por la UOM, ATE,Aceiteros, Luz y Fuerza, el Centro de Patrones, APLA, CTERA y ambas vertientes de la CTA- resolvió avanzar con un paro general y una movilización al Congreso el día en que el proyecto llegue al recinto.
El secretario general de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, calificó la iniciativa oficial como "una ley diseñada para favorecer a las grandes corporaciones" y advirtió que consolida "un esquema social regresivo, basado en la precarización laboral".
Por su parte, el metrodelegado Claudio Dellecarbonara también respaldó la medida de fuerza y sostuvo que la respuesta sindical "es la mínima que se debería haber dado", aunque reconoció que llega "un poco tarde".
Mientras el oficialismo busca acelerar el dictamen y llevar la reforma al recinto, el escenario sindical muestra señales de creciente fragmentación, con críticas cruzadas y estrategias divergentes frente a una iniciativa que promete profundizar el conflicto social.
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