El Gobierno arrasa con el SMN: paro total ante anuncio de 240 despidos

Buscan echar a 240 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional antes del 10 de abril: 130 de estaciones en todo el país y 110 de la sede central.
El Gobierno sigue recortando. Con salarios y jubilaciones bajo presión, ahora el ajuste llega a un área sensible: el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), donde hoy hay paro total de actividades en señal de alerta.
Según pudo saber Página/12, el director del organismo, Antonio José Mauad, entregó al Ministerio de Defensa una lista de 240 empleados civiles que serán despedidos antes del viernes 10 de abril. El pedido partió del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger, y responde a la decisión oficial de avanzar con recortes en una estructura queya funciona al límite.
Un recorte que achica un sistema ya ajustado
Los trabajadores iniciaron este martes un paro total de actividades ante el inminente anuncio de despidos. El SMN tiene hoy 780 trabajadores civiles. Con los 240 despidos previstos para el viernes, quedarían 540. Si además se suman 31 jubilaciones, la planta bajaría a poco más de 500.
En total, el organismo cuenta con 980 empleados, lejos de los 1200 que se consideran necesarios para funcionar con normalidad. El recorte amplía esa brecha.
Los despidos alcanzan a 130 trabajadores de estaciones meteorológicas en todo el país y a otros 110 de la sede central en la Ciudad de Buenos Aires.
Trabajar al límite, sostener con horas extra
Lejos de tratarse de un organismo sobredimensionado, puertas adentro describen una realidad distinta: áreas que ya funcionan al límite y turnos que se sostienen con sobrecarga laboral.
"Hoy muchos empleados deben hacer horas extra para que las estaciones y los servicios no se detengan", sostienen empleados del organismo nacional.
El dato no es menor. El SMN debe funcionar las 24 horas, todos los días del año, relevando variables como temperatura, viento, humedad, presión y precipitaciones. Esa información alimenta pronósticos y alertas.
Si faltan manos, faltan datos.
Estaciones en riesgo, datos en caída
El impacto más inmediato del recorte podría sentirse en la red de estaciones meteorológicas. Menos personal implica menos capacidad para sostenerlas operativas.
Cada estación que deja de funcionar es un punto ciego. Y cada punto ciego deteriora la precisión de los pronósticos. La consecuencia será entonces una menor capacidad para anticipar fenómenos climáticos.
La seguridad aérea, un registro clave
"Una parte central del trabajo del SMN ocurre en aeropuertos, donde se registran en tiempo real variables como visibilidad, viento y presión atmosférica", explicaron a este diario trabajadores del organismo.
Esa información es clave para la toma de decisiones en despegues y aterrizajes. Sin esos datos, la operatoria aérea -comercial y civil- se vuelve más riesgosa.
Alertas más débiles, menor capacidad de reacción
El organismo también emite alertas tempranas por tormentas, inundaciones, granizo y olas de calor. Son herramientas indispensables para anticipar daños y organizar respuestas.
La reducción de personal técnico afecta ese sistema; por lo que con menos monitoreo habrá menos capacidad de reacción.
El campo, otro frente afectado
La producción agropecuaria depende de estos datos para planificar siembra, cosecha y uso del agua.
Cuando se pierden estaciones, se pierden datos locales. Y sin datos precisos, aumentan los márgenes de error.
Una red global que se debilita
La meteorología funciona como una red: cada país aporta datos que alimentan pronósticos en todo el mundo.
"Si se reducen las estaciones, no solo se pierde información propia, sino que también empeoran los pronósticos. Porque sin datos no hay precisión", explican los técnicos del servicio.
Así, el Gobierno avanza sobre un sistema complejo, útil y necesario, sin medir las consecuencias concretas en la vida cotidiana.
Fuente:
