Las universidades protestan con una semana de paro

16.03.2026

Por Pablo Esteban   

Los docentes universitarios y el personal administrativo y de servicios no inician las clases: la Conadu decretó una semana de paro en las universidades nacionales del país y medidas progresivas durante todo el cuatrimestre. Otros gremios también se suman con diferentes modalidades. Todos denuncian que "esta situación, de la forma en que está, no puede seguir".

En el fondo, los números: los rectores pidieron 7,2 billones para sobrevivir y el Ejecutivo ofreció 4,8 en su presupuesto. El Gobierno debería, según la Ley de Financiamiento vigente (sancionada dos veces), incrementar más del 50 por ciento los salarios de los trabajadores. En cambio, el elenco libertario apura el trámite de una norma que modifique la actual y que tan solo ofrezca un magro 12 por ciento.

La historia, a esta altura, se cuenta sola: apenas asumido, el Gobierno denostó a las universidades públicas y decidió aumentos magros y unilaterales. Ante la inflación, desembolsó incrementos nimios; y la comunidad universitaria salió a la calle con manifestaciones multitudinarias --seguramente, de las más concurridas en lo que va de la gestión libertaria--.

En efecto, salió una medida cautelar que insta al Gobierno a pagar lo que debe y este último apeló. En paralelo, con un Congreso más amable para el oficialismo, en el presente, busca modificar la ley vigente, de manera de no estar obligado a recomponer un 50 por ciento, sino tan solo un 12. Solo quiere pagar 2025, olvidando los aumentos que debe de 2024.

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La amenaza

En diálogo con Página 12, Beatriz Gentile, rectora de la Universidad Nacional del Comahue, señala: "La situación es más que grave, no solo por la negativa del gobierno nacional a cumplir con la Ley de Financiamiento, sino también por la amenaza que sobrevuela y que apunta a la modificatoria de esa norma. Hoy el oficialismo cuenta con una mayoría de diputados y senadores, por eso no tengo mucha expectativa de que el Congreso rechace la modificación".

Ausencia que grita

Guillermo Durán, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, cuenta las novedades con respecto a su institución. "El miércoles, el Consejo Superior de la UBA sacó una resolución de manera unánime en la que se reclama de manera inmediata la implementación de la Ley de Financiamiento. Este lunes hay paro de los gremios docentes y no docentes, y a partir de aquí lo que sigue son medidas de fuerza permanentes. Desde nuestro lado, seguiremos visibilizando la situación".

Asimismo, Duran insiste con un reclamo: "También pedimos a la justicia que conteste de una vez la apelación del Gobierno. Manifestamos nuestro total rechazo a la modificación de la Ley de Fnanciamiento que el Gobierno busca llevar adelante. Esa norma nos daría un 51 por ciento de incremento salarial, recompone los gastos de funcionamiento y la actualización de los hospitales universitarios; mientras que la modificación que intenta el Gobierno plantea apenas un 12,3 por ciento de aumento, en tres cuotas de 4 por ciento, que ya fueron comidas por la inflación de enero y febrero. Es un absurdo total, por eso les pedimos a los legisladores que rechacen esa propuesta".

El pedido a la justicia es, en concreto, una medida cautelar que el juez Martín Cormick dictó y el Gobierno apeló. Dicha apelación le da aire al oficialismo y coloca el instrumento en un limbo, en la medida en que una nueva resolución de esa apelación podría dilatarse más allá de lo que estaría dispuesta a esperar una comunidad universitaria urgida por soluciones urgentes.

Una miseria

Durante este lunes, las aulas de las universidades permanecerán vacías porque en las condiciones actuales los docentes no pueden impartir clases. Se estima que un 10 por ciento de los profesores han dejado sus cargos, y que 7 de 10 poseen una dedicación simple, con un salario de bolsillo que equivale a 250 mil pesos. Apenas viáticos.

Clara Chevalier, secretaria general de Conadu, destaca: "La situación de la docencia universitaria es de una gravedad inédita, con una pérdida salarial del orden del 51 por ciento. En este marco, iniciamos el ciclo lectivo con medidas fuertes: una semana de paro que se realizará en las universidades de todo el país y que marca el comienzo de un plan de lucha que se irá profundizando, y que tiene por objetivo el efectivo cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, vigente hace cinco meses, ratificada por el Poder Judicial y votada varias veces por el parlamento".

Conadu resolvió la puesta en marcha de paros progresivos durante todo el semestre. Al paro de una semana que comienza este lunes, y uno de semana completa en las semanas que comienzan el lunes 30 de marzo y el lunes 27 de abril, también se prevé la realización de una marcha federal universitaria el 23 de abril. Si la cosa no cambia, habrá que demostrar músculo nuevamente en las calles.

Modelos, anestesias y despertares

La renuencia de este Gobierno a invertir en las universidades tiene un argumento subyacente. Su modelo de país no necesita de las ellas, ni de la investigación ni tampoco de la ciencia.

Gentile hilvana ideas y comparte su perspectiva: "Antes Argentina era conocida por sus premios Nobel en ciencia y por su política de derechos humanos; hoy, en cambio, se la promueve en Nueva York por tener petróleo, litio, uranio y soja. Las universidades que necesita un gobierno como el que tenemos a lo sumo presupone instancias de formación de mano de obra calificada para el trabajo en la explotación de esos recursos", refiere la rectora de la Universidad Nacional del Comahue.

Luego sigue con el detalle y brinda un ejemplo: "Sin industria, ni producción local, el desarrollo de la ciencia y la innovación deja de tener sentido. El Gobierno apunta a replicar el modelo saudí, basado en la explotación de recursos que quedan en pocas manos y una pobreza cada vez más marcada. Una pobreza que rodeará un oasis minero".

En el presente, parece haber llegado el turno de un modelo agro-minero-energético, que exhibe la ausencia de un proyecto de país con desarrollo industrial y científico propio. En este marco, vale el interrogante: ¿para qué y para quiénes servirían las universidades y la ciencia?

En el fondo, las universidades constituyen el contrincante perfecto para las ultraderechas mundiales. Trump también utiliza de sparrings a casas de referencia internacional como Harvard y denuncia que son "cuna del movimiento 'Woke'", es decir, del progresismo que denuesta. Ser progresista, instalan, es algo así como un insulto.

El plan de vuelo es claro: quieren barrer con el cultivo del pensamiento crítico. Una anestesia generalizada para que la población acepte --e incluso defienda-- un programa político que perjudica a las mayorías. Quizás lo que el oficialismo no tiene en cuenta es que un día la anestesia se termina, que pierde el efecto, y quien la recibe en un comienzo, de repente, puede despertar.

Fuente:

P12

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