Paro en una importante planta de gas tras el despido de la mitad de los trabajadores

El Sindicato del Petróleo, Gas y Biocombustibles bloqueó las instalaciones de la empresa tras el anuncio de cesantías y el cierre de las líneas de fraccionamiento.
Una importante empresa de envasado de gas despidió a la mitad de los trabajadores de una de sus plantas y anunció el cierre de las líneas de fraccionamiento, en el contexto de la crisis económica que vive el país por las medidas de Javier Milei.
Tras esta decisión de la empresa Amarilla Gas de desvincular 20 empleados de su planta de Chivilcoy, el Sindicato del Petróleo, Gas y Biocombustibles (SPGyBIO) de Bahía Blanca y La Pampa bloqueó los accesos e impidió la circulación de los camiones cisterna y repartidores.
La medida afecta el despacho y la comercialización de garrafas y cilindros destinados al mercado regional. El gremio, que representa a unos 40 trabajadores en la planta, denunció que la clausura del fraccionamiento sería el primer paso hacia el cierre definitivo de las instalaciones.
"Hoy están anunciando que van a cerrar el fraccionamiento, como un primer paso que va a ser seguido de un cierre definitivo. Por eso convocamos al paro. Nosotros tenemos unos 40 trabajadores y en esta primera medida están despidiendo a 20", afirmó el secretario general del sindicato, Gabriel Matarazzo, en declaraciones al medio Mundo Gremial.
La reacción gremial se produjo luego de que directivos de la compañía llegaran a la planta con la intención de avanzar en acuerdos por las cesantías y las indemnizaciones. Ante esa situación, el sindicato resolvió interrumpir las actividades y presentó reclamos ante la delegación local del Ministerio de Trabajo bonaerense para exigir una instancia de negociación y la reincorporación del personal despedido.
Denuncias por falta de inversión
Amarilla Gas tiene su casa matriz en Resistencia, Chaco, y se dedica al fraccionamiento, envasado, distribución y venta de gas licuado. En Chivilcoy opera una planta fraccionadora y otra destinada al gas propano, que, según el dirigente sindical, permanece fuera de servicio desde hace años. Matarazzo cuestionó el estado de las instalaciones y la falta de inversiones de la firma: "La empresa ha abandonado totalmente el mantenimiento de la planta en Chivilcoy desde que se hicieron cargo hace más de 20 años".
El dirigente también advirtió sobre las consecuencias económicas que tendría la pérdida de los puestos de trabajo para la ciudad. Según explicó, los ingresos de los empleados superan los tres millones de pesos, por lo que las cesantías afectarían no solo a las familias involucradas, sino también al movimiento económico local. "Para una ciudad como Chivilcoy, esto genera un impacto social muy importante", señaló.
El gremio confirmó que sostendrá el paro total mientras no se abra una negociación que permita evaluar alternativas al cierre. La discusión, advirtió Matarazzo, enfrenta dificultades porque la actividad de la planta depende del abastecimiento de gas proveniente de Neuquén para su posterior envasado y comercialización.
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