Reforma laboral: 5 razones para ganar la calle este miércoles 11 de febrero
Vienen por tus derechos

La CGT llamó a una movilización al Congreso pero sin llamar a un paro nacional. La izquierda convoca desde las 12 h. con una columna independiente. Sectores del sindicalismo combativo y la izquierda plantean un acto con micrófono abierto a las 18h, como forma de extender la protesta. Al no haber paro, la propuesta es para sumar a quienes quieran ir a protestar cuando salgan de trabajar junto a los sectores combativos. Dejamos a continuación 5 puntos de por qué hay que llenar las calles del país contra esta reforma esclavista.
Por Julio Pérez
Este miércoles se trata la reforma laboral en el Senado. Tras las negociaciones con los gobernadores a espaldas de las grandes mayorías, el Gobierno viene diciendo que tiene los votos para lograr la media sanción de la reforma esclavista.
Ante esto, el Consejo Directivo de la CGT se reunió este viernes y decidió que no habrá paro nacional. Frente a un ataque brutal, que busca hacer retroceder 100 años las condiciones de la clase trabajadora, anunció apenas una movilización.
Desde hace semanas, el sindicalismo combativo y la izquierda vienen planteando la exigencia de un paro nacional activo y una movilización masiva, capaz de rodear el Congreso e impedir que avance esta norma antiobrera y antipopular, como parte de un plan de lucha hasta derrotar la medida.
En esos sectores vienen teniendo lugar, además, distintos plenarios y reuniones de coordinación y unidad, destinados a preparar una pelea que esté a la altura del ataque. Entre estos sectores están el Garrahan, los trabajadores de Lustramax, Suteba Tigre, Unión Ferroviaria Haedo, GPS-Aerolíneas Argentinas; Ademys, AGD-UBA, entre muchísimos otros, junto a jubilados en lucha, estudiantes, organizaciones ambientalistas y de derechos humanos.

¿Por qué enfrentar la Reforma laboral?
Un informe del Mirador de Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) calculó que desde la asunción de Milei la transferencia de ingresos en la economía por la pérdida salarial fue de $67,2 billones. Este monto incluye pérdida del bolsillo de los trabajadores (-$48,8 billones); pérdida de recaudación (-$12,1 billones) y, desfinanciación de las obras sociales (-$5 billones) y los sindicatos.
La Reforma laboral de Milei es para profundizar esta política de transferencia masiva de recursos económicos y políticos de los trabajadores a los empresarios, que busca además debilitar la organización y el poder de los trabajadores. Trabajar más y con menos derechos, en beneficios de las patronales.
1- Profundiza y legaliza la precarización laboral. Contra la negociación colectiva
En la actualidad hay unos 9 millones de trabajadores ocupados en situación de informalidad laboral. Unos 5,5 millones son asalariados no registrados (sin derechos) y alrededor de 3,5 millones son cuentapropistas informales. Los últimos datos del Indec muestran que los asalariados informales en el sector privado representan el 43,8% del total. Entre el trabajo independiente la informalidad es del 64%.
En nombre de los "6 millones de asalariados informales", el gobierno y la derecha dicen que la escasa creación de puestos de trabajo y la elevada informalidad es culpa de los "altos costos laborales que ahogan a los empresarios que quieren dar empleo".
La misma excusa se usó en los ´90 con Menem, la historia demostró lo contrario. La informalidad subió desde el 15,3% en 1977 a consolidarse en prácticamente un tercio de la fuerza laboral, con un pico de 44,5% en 2004. La desocupación pasó de ser el 6,3 % en 1990 a ubicarse en el 13,8 % en 1999.
O un ejemplo más cercano. Con la Ley Bases, el Gobierno de Milei avanzó con desregulaciones laborales como la extensión del período de prueba de 3 a 6 meses, o la eliminación de las multas por trabajo no registrado, entre otras. Lo cierto es que, casi dos años después del inicio del gobierno de La Libertad Avanza, lo único que creció fue la precarización y la destrucción de más de 242 mil puestos de trabajo.
Algunos de los puntos de la Reforma laboral que avanzan en la precarización:
a- Convenios por empresa y a la baja (artículo 131). Hoy los convenios que mandan son los de tu actividad (camioneros, bancarios, telefónicos, etc), que todavía mantienen conquistas históricas. Y si tenés uno de empresa, no puede tener menos derechos que ese. Ahora va a ser al revés: en tu trabajo te pueden imponer un acuerdo a la baja, con menos derechos, que va a tener más valor legal que el de tu gremio. Además atacan la ultractividad, que significa que si no hay acuerdo el convenio sigue. Ahora te dan un año para "actualizarlo" o el ministro puede suspenderlo.
b-Salarios por productividad (artículo 33). Tu sueldo podrá ser por una mezcla de aumento por paritaria y "otros componentes dinámicos considerando el mérito personal del trabajador". O sea, un item "productividad" te quieren pagar por lo que le hacés ganar a la empresa.
c-Jornada laboral, "banco de horas" (artículo 42 y 43). Un día podés trabajar 12 horas, otro 4, otro 10, hasta completar las horas mensuales a preferencia de la patronal. También desaparecen el pago de las horas extras.
d- Vacaciones (artículo 147). Podrán ser fraccionadas en 7 días "por acuerdo entre empleador y trabajador" (y "si no te gusta ahí está la puerta"). Además solo están obligados a dártelas en verano uno cada tres años.
e-Indemnizaciones más baratas (artículo 51). Los salarios serán dinámicos, pero las indemnizaciones bien estáticas. Se tomará solo el salario "normal y habitual", sin los adicionales que ellos mismos están proponiendo. El mismo proyecto reconoce que vas a cobrar un tercio menos, de entrada.
2 Criminalización de la protesta y ataque a la organización sindical
La reforma restringe el derecho a huelga, limita las asambleas, habilita descuentos salariales por participar en medidas de fuerza y exige garantizar el 75% de los servicios en casi todas las actividades. Estas medidas buscan disciplinar y fragmentar aún más a la clase trabajadora, dificultando la defensa colectiva de los derechos y facilitando la represión de toda resistencia.
a- Asambleas prohibidas, tutela sindical recortada (artículo 133 y 134). Las asambleas solo podrán ser convocadas por la conducción gremial, con aviso previo (¡aunque sea fuera del establecimiento!) y no podrá "afectar el trabajo". Encima quieren descontar las horas que dure. ¿No querés que te pague también…? Además "la tutela sindical regirá solamente para los delegados o congresales titulares". Y si sacás menos del 5% de los votos, no tenés fueros. Objetivo: dejarnos sin representantes.
b - El curro de las injurias y la lealtad (artículo 134 y 141). Los empresarios podrán sentirse "injuriados" si un grupo de trabajadores o un sindicato hace bloqueos o afecta la producción. No solo podrá haber sanciones disciplinarias, sino multas millonarias a las organizaciones gremiales. También por "prácticas desleales" que pueden ir desde "promover la afiliación compulsiva de trabajadores" a "no acatar la conciliación obligatoria". O sea lo que hacen impunemente los empresarios sin ninguna consecuencia.
c - Contra el derecho a huelga (artículo 98). A pesar de haber sido suspendida en dos DNU, Milei insiste con impedir el derecho de huelga. Hay que garantizar el 75% de los servicios en una lista tan amplia que no hay actividad económica que se salve.
d – Beneficios patronales: Además de todas las ventajas que te contamos, tendrán perdón de multas y juicios por tener empleados sin registrar, beneficios fiscales, descuentos de Ganancias con hacer cualquier "inversión" y hasta un Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que fomenta la "timba financiera" para que las empresas junten plata para despedir.
3- Baja de aportes patronales y Reforma Previsional encubierta
La Reforma laboral incluye un "caballo de Troya" en el que un selecto grupo de empresas financieras podrán administrar U$S 4.000 millones, ganando jugosas comisiones. Del mismo, también se beneficiaría Caputo ya que esos fondos podrían insertarse en bonos del Tesoro y le permitiría refinanciar deuda. ¿De dónde sale el dinero? De aportes que hoy van a la Anses para jubilaciones y asignaciones sociales, y pasarían a ser reserva para que las empresas puedan despedir.
El Gobierno le transferirá al Estado el costo de los despidos. El nuevo Fondo (FAL) de indemnizaciones se financiaría con un 3% del aporte de las empresas que hoy van al sistema previsional. Es decir, la caja de las jubilaciones se desfinancia fuertemente afectando aún más la sustentabilidad del pago de los actuales y futuros jubilados. Los beneficiados serás los bancos y aseguradoras que administraran los fondos, un refrito de las AFJP.
Además, la reforma recortará 3 puntos las contribuciones a la Seguridad Social y también rebajará el aporte a las obras sociales, impactando de lleno en los trabajadores usuarios de prepagas que deberán cubrir la diferencia con sus propios bolsillos.
4 Reforma Tributaria regresiva:
Por si fuera poco, la reforma laboral incluye reducciones impositivas y tributarias millonarias que favorecen a grandes empresas. La rebaja del impuesto a las Ganancias de sociedades es una transferencia de $1,9 billones o 0,22% del PBI, a lo que se suma casi un punto del PBI por la reducción de contribuciones patronales.
En el artículo 191 del proyecto, se establece una rebaja del 30% al 27% en la escala intermedia del impuesto a las Ganancias de sociedades, y una rebaja de 35% al 31,5% en la escala más alta del impuesto que pagan las empresas.
También la eliminación de Impuestos Internos "de lujo" como a Vehículos automotores superiores a $103 millones, embarcaciones y aeronaves; y la quita a Objetos Suntuarios (piedras preciosas, monedas de oro, etc), con un costo fiscal de USD 330 millones y USD 4 millones respectivamente, según estimó el centro CEPA.
5 La Reforma golpea especialmente a las mujeres trabajadoras
Las mujeres ganan menos y tienen menos derechos que los varones en el mercado laboral argentino. Esta desigualdad estructural, lejos de revertirse, aumentó durante lo que va del gobierno de Milei y encuentra en el proyecto de reforma laboral una nueva vuelta de tuerca sobre aspectos especialmente sensibles.
Esta desigualdad se explica también por la sobrecarga de tareas de cuidado. Las mujeres destinan, en promedio, tres horas más por día que los varones al trabajo no remunerado. Este dato es clave para entender por qué cualquier reforma que extiende la jornada laboral o flexibiliza horarios como el banco de horas o vacaciones a gusto de la patronal impacta de forma directa y diferencial sobre ellas.
La facilidad para despedir al abaratar las indemnizaciones y promover fondos de cese laboral, refuerza las prácticas discriminatorias del mercado: despidos por embarazo, por licencias o por ausencias vinculadas al cuidado.
Por otro lado, un aspecto central es que el trabajo en casas particulares queda fuera de la Ley de Contrato de Trabajo. Este sector representa entre el 17 % y el 18 % de la fuerza laboral femenina: una de cada seis mujeres ocupadas trabaja en empleo doméstico remunerado. Se trata de un sector profundamente feminizado y precarizado, donde entre noviembre de 2023 y noviembre de 2024 se perdieron más de 15.000 puestos de trabajo y los salarios reales cayeron más del 20 %.
¡Este 11 de febrero, todxs a las calles!
El proyecto de ley elaborado por los estudios de abogados de las grandes empresas del país se compone de 197 artículos, ninguno de ellos lógicamente favorable a los trabajadores, y todos y cada uno de ellos pensado científicamente para mejorar las condiciones de explotación laboral y de incremento de las ganancias del capital.
Hay más, como la derogación del Estatuto del Periodista y otras normas, pero está claro: es un intento histórico de aumentar la explotación obrera y la ganancia capitalista. De dividirnos más. De quebrar la solidaridad y organización que nos ha permitido defender derechos, a pesar de la CGT y las cúpulas sindicales.
Y si sos precario no pienses que ahora vas a conseguir un buen laburo: si eliminan derechos para los que todavía tienen, te imaginás lo que te toca a vos.
Por eso la reforma laboral tiene que ser una causa de toda la clase trabajadora, la juventud y todo el pueblo.
La izquierda tiene otra salida: un plan de emergencia laboral de los trabajadores, para que todos tengamos laburo con derechos. Con la reducción de la jornada laboral, salarios que cubran la canasta familiar y total libertad de organización y huelga.
Son los millonarios o nosotros. Sumate a la lucha por tus derechos y las futuras generaciones.
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