Trabajadores de una histórica fábrica de plásticos denuncian salarios atrasados, falta de obra social y despidos

Cerca de 80 empleados de la planta realizaron una medida de fuerza contra las condiciones laborales.
Alrededor de 80 trabajadores de Plásticos La Rioja, fábrica ubicada en Tafí Viejo, Tucumán, denuncian que la empresa atraviesa un grave conflicto por atrasos salariales, falta de aportes a la obra social y 14 despidos. La crisis se profundiza en medio del parate económico que golpea al sector industrial producto de las políticas del gobierno de Javier Milei.
El conflicto alcanza a cerca de 80 empleados, quienes aseguran que actualmente no tienen certeza sobre la fecha en la que cobrarán sus haberes. Según el medio Mundo Gremial, durante los últimos ocho meses el pago de los sueldos fue retrasándose de manera progresiva.
Salarios atrasados y protestas: el trasfondo del conflicto
"En los últimos ocho meses fuimos cada vez peor. Primero cobramos el 15, después el 17, el 18 y el mes pasado recién nos terminaron pagando el 25. No estamos reclamando un aumento ni algo extraordinario: estamos reclamando lo básico, que nos paguen el sueldo y que tengamos obra social", señaló el trabajador.
El trabajador aseguró que las demoras también se registraban cuando la planta tenía un elevado nivel de producción: "Cuando los galpones estaban llenos de materia prima y no había lugar para una bolsa más, la respuesta siempre era que la empresa estaba mal". En ese contexto, los empleados cuestionan que los retrasos en los salarios se hayan convertido en una situación habitual. "En una reunión, uno de los dueños llegó a decir que para la compañía daba lo mismo pagar el día 5 que el día 20", relató.
El conflicto también tiene consecuencias sobre la cobertura de salud. De acuerdo con la denuncia, los descuentos correspondientes aparecen en los recibos de sueldo, pero los trabajadores tendrían dificultades para acceder a determinadas prestaciones debido a la falta de aportes.
"A un compañero no querían incorporarle a su esposa embarazada por la deuda existente. Los medicamentos, los tratamientos y otras prestaciones dejaron de cubrirse. Los descuentos figuran en el recibo, pero el dinero no aparece donde tiene que aparecer", detalló al respecto,
Durante la medida de fuerza se presentó Norma Carabajal, a quien la fuente identificó como integrante de la empresa. Según el relato, la representante cuestionó la protesta y manifestó que la compañía atravesaba una situación económica crítica: "Vino y dijo que esa no era la forma, que la empresa se estaba fundiendo y que así no íbamos a conseguir nada".
Posteriormente, uno de los propietarios se habría comprometido a completar el pago de los salarios hasta el jueves. Frente a esa promesa, los empleados resolvieron retomar las tareas, aunque dejaron planteada una nueva medida de fuerza en caso de incumplimiento.
Los trabajadores denuncian 14 despidos
A los problemas salariales se suma la reducción de personal. Los trabajadores aseguran que 14 empleados fueron despedidos durante este año, de los cuales diez habrían sido desvinculados en los últimos dos meses.
"Los compañeros no querían llegar al paro porque la empresa ha despedido mucha gente. Después de cada medida de fuerza aparecían recortes de personal y la explicación siempre era la caída de la producción", afirmó el trabajador.
El desgaste acumulado llevó incluso a que algunos trabajadores evalúen aceptar un retiro voluntario, aun resignando parte de la indemnización. "La situación es tan desgastante que, si ofrecieran un retiro voluntario pagando el 70% de lo que corresponde, más del 80% de los compañeros lo aceptaría", aseguró.
¿Cómo impacta la modificación de la jornada laboral en los sueldos?
Otro de los puntos que genera rechazo es la modificación de los días laborales que pretende implementar la empresa. Según denunciaron los trabajadores, se busca avanzar hacia un esquema de seis días de trabajo por dos de descanso.
Actualmente, según el testimonio, el salario básico ronda el millón de pesos y puede alcanzar entre $1,6 millones y $1,7 millones con jornadas de sábado y domingo abonadas al 100%. Por eso, los empleados consideran que el nuevo esquema podría afectar especialmente la posibilidad de incrementar sus ingresos mediante el pago diferencial de los fines de semana.
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