“Vamos directo al matadero”: la dura advertencia de ATE a la CGT

El Secretario General de ATE nacional, Rodolfo Aguiar, cuestionó la decisión de la CGT de no convocar a un paro general para el 11 de febrero. "La postura dialoguista de algunos dirigentes puede llevarnos a la extinción", alertó.
Por Mariana Portilla
La decisión de la Confederación General del Trabajo (CGT) de movilizar sin paro el próximo 11 de febrero, día en que el Senado debatirá el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, abrió una fuerte interna en el movimiento obrero. Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), su secretario general, Rodolfo Aguiar, advirtió sobre las consecuencias de una estrategia que calificó como insuficiente frente al avance oficial.
"Es una oportunidad perdida para el movimiento obrero argentino", afirmó Aguiar, al cuestionar que la CGT haya descartado una medida de fuerza nacional en una instancia clave del tratamiento legislativo.
El titular de ATE Nacional sostuvo que la falta de un paro general debilita la capacidad de respuesta sindical ante una reforma que, según planteó, avanza sobre derechos históricos de los trabajadores.
"Confrontar en unidad una reforma laboral que aniquila todos los derechos laborales nos da la posibilidad de recuperar una buena parte de la confianza perdida frente a la sociedad", señaló. En ese marco, remarcó que la sociedad espera de las organizaciones gremiales una defensa activa de los intereses de los trabajadores.
"El pueblo reclama que cada una de las instituciones cumpla con el rol asignado por la democracia. En el caso de los sindicatos y las centrales obreras, es la defensa incondicional de los intereses de los trabajadores y sus familias", agregó.
El contraste con el paro contra el DNU 70
Aguiar también puso el foco en la contradicción que, a su entender, implica la postura actual de la CGT respecto de medidas adoptadas en el inicio del gobierno libertario.
"¿Cómo se explica que se haya ido al paro contra el DNU 70 y ahora, que se profundiza la flexibilización de aquella norma y se pretende consolidar una precarización y explotación sin precedentes en democracia, no se convoque a una medida de acción directa?", planteó.
En ese tono, cerró con una advertencia contundente: "Los trabajadores estamos marchando directo al matadero. La postura dialoguista de algunos dirigentes puede llevarnos a la extinción".
Marcha sin paro y advertencia al Gobierno
La CGT resolvió convocar a una movilización al Congreso Nacional el miércoles 11 de febrero, sin paro, en rechazo a la reforma laboral que será tratada ese mismo día en la Cámara alta. La decisión fue adoptada tras una extensa reunión del Consejo Directivo y anunciada en conferencia de prensa por el triunviro cegetista Jorge Sola.
Según precisó, la concentración comenzará desde el mediodía y tendrá su punto central a partir de las 15 horas en la Plaza de los Dos Congresos. Desde la central obrera anticiparon una movilización "multitudinaria y contundente".
"Rechazamos este proyecto de reforma laboral", sostuvo Sola, y destacó la amplia participación gremial en el encuentro, reflejo del nivel de preocupación que genera la iniciativa oficial.
Durante la reunión del Consejo Directivo se debatieron cuatro alternativas: movilización sin paro, paro con movilización, paro al mediodía y un paro general de 48 horas con marcha. Los sectores más dialoguistas impulsaron la primera opción, mientras que los espacios más duros reclamaron una medida de fuerza prolongada.
Finalmente, se impuso la postura de marchar sin paro, al ser la que reunió mayor consenso interno. No obstante, desde la conducción de la CGT dejaron abierta la posibilidad de convocar a un paro la semana siguiente, cuando el proyecto llegue a la Cámara de Diputados, en caso de avanzar en el Senado.
Presión al Senado y protestas en el interior
En la conferencia de prensa, Sola envió un mensaje directo a los legisladores nacionales. "Los senadores tendrán que defender en el Parlamento el compromiso de los trabajadores a los que representan", afirmó, en la antesala del debate.
Además, confirmó que la protesta tendrá un alcance federal, con movilizaciones frente a gobernaciones en distintas provincias del interior del país, como parte de una estrategia para amplificar el rechazo al proyecto oficial.
En paralelo, las dos centrales de la CTA anunciaron medidas más duras para el 11 de febrero. La CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores confirmaron un paro con movilización, además de acciones de difusión en estaciones de trenes del Área Metropolitana, y protestas en ciudades como Rosario y Córdoba.
El secretario general de la CTA Autónoma, Hugo "Cachorro" Godoy, destacó la movilización cordobesa como "extraordinaria" en una provincia clave para la industria nacional. Por su parte, Hugo Yasky sostuvo que las acciones buscan "hablar con los trabajadores" y advirtió que la reforma laboral "es para ponernos de rodillas a quienes todos los días ponemos el cuerpo para generar la riqueza del país".
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