Los simuladores de la crisis industrial

Las bases presionan para que se hable de la malaria, pero Rocca y la cúpula suavizan la crítica con comunicados lavados. Los dueños sólo quieren salir de la línea de fuego pública a la que los expone el Presidente.
La recesión acelerada y la crisis de los negocios en todos los rubros empezó a resquebrajar la omertá reinante en el poder económico. Como al boxeador agotado, a ese pacto de cuidado silencio para evitar cuestionar en público al modelo económico de Javier Milei le empezaron a entrar las manos . Esa situación tiene dos caras contrapuestas: para la cúpula del poder empresario la ruptura se centra en el ruido que les generan los escraches públicos; mientras que para las bases el asunto está puesto en que se ha tornado insostenible mantenerse mudos ante una situación que se está llevando puestos a negocios de todo tipo y color.
En las últimas horas, como un emergente light de un conflicto espeso, aparecieron comunicados de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Asociación Empresaria Argentina (AEA) intencionalmente ambiguos, con la idea de contener y armonizar las posiciones. Los que mandan decidieron que era el momento impostergable de exponer que el gobierno de Milei debe cesar en el escrache público de empresarios. La reacción de las dos cámaras tiene que ver directamente con el mote de "Don Chatarrín" que Milei le puso a Paolo Rocca, que no casualmente es cabeza de poder en ambas cámaras. A los empresarios argentinos les molesta más que la sociedad sepa quiénes son y qué conductas tiene, que ser afectados en sus negocios, algo que ven como un ciclo de altas y bajas. Los negocios caídos serán un drama para los trabajadores, pero para los ceos es algo recuperable. El golpe a la imágen publica, no.
El martes, en el salón Petiribí de la sede de la UIA en Avenida de Mayo, hubo una disputa feroz en la mesa cuando se planteó hacer el comunicado. Los industriales vinculados a las industrias dañadas, como el calzado, los metales, las autopartes y los textiles, pidieron exponer una posición directa contra el modelo Milei. Los jefes políticos, Techint, las automotrices y Ledesma los frenaron. Les pidieron calma y consenso. Pero la discusión no cesó. Finalmente, se consensuó un texto lavado, que fue redactado en una especie de interconsulta con la AEA. Ambos salieron con letra calcada. Y así la vocearon. Actuaron como una especie de simuladores de la crisis.
"En esta etapa de transformación, queremos ser claros: el respeto es condición básica del desarrollo. Respeto hacia quienes producen, invierten y generan empleo en todo el país. El respeto es el punto de partida para reconstruir la confianza que la Argentina necesita, tanto puertas adentro como frente al mundo", precisó la UIA. A última hora del martes, en el grupo de Whatsapp de la entidad se compartieron elogios a la postura de parte de los jefes y Martín Rappallini, el titular de la entidad, sacó pecho asegurando que había habido, finalmente, una crítica a Milei. Al otro día, ya en la primera hora de la mañana, apareció en los medios asegurando que banca el rumbo económico de Milei.
Algunos se sonrieron, pícaros, y vieron algo de sobreactuación en un personaje que está muy cerca del poder de turno: Rappallini, que responde políticamente a Paolo Rocca de Techint y que alcanzó la presidencia gracias al aval del holding, fue el hombre del sector privado en la mesa de la Reforma Laboral, es muy afín a Milei y al ministro de Economía, Luis Caputo, y en la crisis empezó a mutar su negocio. Rappallini no sólo habla por Rocca, sino también por un esquema que lo está beneficiando en lo personal. Quien fuera presidente de la Unión Industrial Bonaerense (UIPBA) es dueño de la Cerámica Alberdi, empresa de un sector paralizado por la crisis. Pero tiene otro berretín: los que menos lo aprecian le empezaron a decir "Martín, el minero". Es que Rappallini acaba de recibir del Gobierno un RIGI (plan de facilidades para invertir) para un proyecto minero de su propiedad en la provincia de Mendoza. Se trata de un proyecto de extracción de cobre llamado PSJ Cobre Mendocino.
La aventura pertenece a Zonda Metals GmBH, una firma de Suiza; y a Alberdi Energy, la otra empresa de Rappallini. En diciembre del año pasado, el propio Milei y el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, arrancaron con un lobby público y privado para que la iniciativa sea validada por el Parlamento provincial. Terminó ocurriendo.
Una renuncia y números críticos
La UIA atraviesa una interna silenciosa, pero dura, con enfrentamientos y algunos coletazos que evidencian las diferencias. En las últimas horas, como adelantó Página I12, Diego Coatz, el economista y director ejecutivo histórico, renunció a su cargo. Se fue porque la cúpula quiso desdoblar su área y volver a ponerlo en el lugar de economista. Coatz, de perfil industrialista y uno de los cuadros que armó José Ignacio De Mendiguren en su paso por la entidad, será reemplazado en la direccion ejecutiva por Laura Bermúdez, que hasta ahora tenía ese cargo en UIPBA. Bermúdez responde a la línea Rappallini, es decir, a la línea Techint. Este miércoles, en un mensaje a los celulares de sus pares, Coatz se despidió con un pequeño dardo: "Hoy cierro una etapa muy importante en la UIA. Fueron 20 años muy intensos y ricos en lo personal y lo profesional. Siempre con la pasión de poner a la industria y la producción en el centro de la conversación pública porque Argentina es, fue y tiene que ser un país industrial. Me llevo el orgullo de haber contribuido a formar un par de generaciones de cuadros técnicos con vocación industrial", escribió.
Antes de irse, Coatz y los economista de la casa procesaron los datos fabriles de la primera parte del año. Que se compartieron en la previa al inofensivo comunicado. El Monitor de Desempeño Industrial, que anticipa la evolución de la actividad industrial, se ubicó en 36,5 puntos en enero de 2026, cayendo -7,5 puntos frente al relevamiento anterior. Si la comparación es con enero del año pasado —cuando se había registrado el valor más alto para ese mes en los últimos dos años— la situación empeoró con una variación negativa de -5,6 puntos. Además, al analizar las principales variables, predominaron los resultados negativos. El 53,3% de las empresas encuestadas afirmó que su nivel de producción cayó en comparación con el promedio del cuarto trimestre del año pasado.
E cuanto a las ventas internas, el 54,7% de las empresas reportó bajas, mientras que solo el 13,3% registró aumentos. En materia de exportaciones, el 30% informó caídas y el 14,3% subas, manteniéndose proporciones similares a las observadas en encuestas previas. En empleo, el 22,2% de las empresas registró caídas. Entre ellas, la mitad recurrió a la reducción de personal ante la menor actividad, el 41,4% redujo turnos y el 22,9% implementó suspensiones.
Show y pirotecnia de AEA
La AEA se fundó en el año 2002 con la intención de ser una cámara empresaria al estilo brasileño. Dueños hablando de los intereses de una burguesía más bien nacionalista. Con los años, el poder de la cúpula alteró ese objetivo. En AEA mandan hoy Techint, Arcor, Clarín, Ledesma, los Braun de La Anónima y la flamante incorporación en los años del macrismo: Marcos Galperín, de Mercado Libre.
En medio de la disputa con el Gobierno, AEA también se interesó más por el escrache que por la crisis. En este sentido, tras el discurso de Milei en el Congreso, AEA expresó recientemente en un comunicado que "para avanzar hacia un crecimiento sostenido, es indispensable promover un diálogo constructivo y respetuoso entre el gobierno y el sector privado". Ya venía en esa línea, la única portada de diario que publicó el Grupo Clarín contra el Gobierno fue para quejarse de los apodos. Nunca la noticia fue la crisis. AEA carga con un peso extra: en los años del kirchnerismo más combativo, gastó ríos de tinta en comunicados alertando sobre lo que entendía eran avances contra las instituciones y la propiedad privada desde el Estado. Hoy, la situación, según admiten integrantes de la cámara, "es aún peor".
En plena guerra con el Gobierno, la AEA decidió además remover a su actual director ejecutivo. Jaime Campos, el hombre sin empresa que ponía amablemente la cara para alivianar la exposición de los grandes, será reemplazo por Alejandro Lastra.
Lastra es una novedad: actualmente, el ejecutivo es director de Regulación y Asuntos Públicos de Movistar-Telefónica, cargo que mantendrá hasta fin de mes para luego dar paso a su nueva responsabilidad al frente de AEA. Además, es abogado y en su segunda etapa acumula más de una década en distintos roles de la compañía de telefonía, donde tuvo un primer paso como director de Legales entre 2003 y 2007. Luego tuvo un impasse de cinco años en los que se desempeñó en IBM con la misma función. En 2013 retornó a Telefónica.
Hasta la Mediterránea pide protección
La situación económica e industrial es tan delicada que hasta la presidenta de la Fundación Mediterránea, María Pía Astori, afirmó que sin industria nacional "no hay país que valga" y pidió que el sector manufacturero y productivo sea tratado "como lo hace Estados Unidos, con coherencia".
La Mediterránea fue la cuna del liberalismo económico por décadas. Muy influenciada por Arcor, empresa emblema en Córdoba, generó cuadros como Domingo Felipe Cavallo. Por eso, es llamativo que Astori aparezca pidiendo protección del Estado.
"Sin producción no hay desarrollo, sin empresas no hay empleo y sin industrias ni empleo no hay país que valga", enfatizo la presidenta del grupo Astori, uno de los grupos empresarios que es referente a nivel nacional en la construcción. Y agregó que "el Estado necesita un sector privado fuerte y competitivo, y el sector privado necesita reglas claras, previsibilidad e instituciones sólidas". Las declaraciones se dieron en el marco de la exposición del ministro de Economía, Luis Caputo.
La empresaria destacó que los representantes del sector industrial creen "en la sana competencia, pero como lo hace Estados Unidos con coherencia y cuidando que los productos que entran desde China lo hagan de una forma más cuidada".
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/03/04/los-simuladores-de-la-crisis-industrial/
