Meta debe pagar una millonaria multa por generar adicción en menores: el detrás del fallo

Por Fabiana Solano
Después de varios meses de investigaciones, citaciones e indagatorias, Meta llegó a un acuerdo con los fiscales generales de varios estados de Estados Unidos para poner fin a la demanda histórica que puso a la empresa en el banquillo de los acusados por haber diseñado redes sociales, como Facebook e Instagram, con el objetivo de atraer y cautivar la atención de niños y adolescentes, aun sabiendo los riesgos físicos y mentales que implica el uso intensivo de sus plataformas en dicho periodo vital.
Las negociaciones, que dan por finalizado el juicio federal que se venía desarrollando en Oakland, California, contemplan un pago de hasta US$16.680 millones a concretarse en los próximos diez años, y la obligación de la firma de Mark Zuckerberg de introducir cambios vertebrales en las regulaciones y normas para menores de edad. La cifra, sin embargo, podría aumentar en determinadas condiciones si otras grandes plataformas adoptan compromisos similares. Luego de la resolución, Meta publicó el 26 de agosto una carta abierta donde informa cuáles serán las medidas a implementar a modo de protección de los usuarios adolescentes, y convoca a TikTok y YouTube a incorporar herramientas similares.
El juicio había sido iniciado a partir de una demanda colectiva, de varios estados y familias, que acusaban a Meta por varios temas: utilizar la arquitectura adictiva de sus plataforma para maximizar el tiempo que los niños y adolescentes permanecen conectados; promocionar sus productos como "seguros" para dicho público mientras se ocultaban y minimizaba intencionalmente los posibles efectos negativos, daños cognitivos y problemas en salud mental; recolectar indebidamente información personal de niños; y la insuficiencia en las normas de protección al consumidor.
La fiscal general de California, Megan O'Neill, señaló en el inicio del juicio ante los ocho miembros del jurado que el modelo de negocio de Facebook e Instagram "se puede resumir en cuatro palabras: enganchar al usuario, retenerlo el mayor tiempo posible, recopilar sus datos y luego ocultar la verdad- y agregó - los jóvenes son los más vulnerables: son los que tienen más probabilidades de engancharse y los que tienen más probabilidades de generar ingresos a largo plazo". Los reclamos marcaron un antes y un después ya que no cuestionaban únicamente los contenidos publicados por los usuarios o el modo de uso, sino la propia lógica de funcionamiento de las plataformas y algoritmos que monetizan el tiempo de permanencia, las horas de consumo y la interacción de las personas, más allá de su edad, los criterios individuales o posibles riesgos a los que se las expone.
Dos horas por día y modo nocturno para menores
El acuerdo establece, además, que Meta deberá imponer nuevas normas y regulaciones para sus usuarios niños y adolescentes. El principal cambio es que tendrán, por defecto, un límite de dos horas diarias de uso combinado entre Facebook e Instagram y, una vez alcanzado ese periodo, las aplicaciones deberán bloquear el acceso, siempre con la posibilidad de que los padres puedan autorizar excepciones.
Por otro lado la empresa también tendrá que implementar mecanismos que garanticen la aplicación de restricciones e impidan que los adolescentes puedan eludirlas fácilmente mediante la utilización de cuentas paralelas. El objetivo final de las medidas es que los límites y protecciones no dependan exclusivamente de la capacidad de cada adolescente para regular su propio comportamiento, o de la decisión de los padres o adultos responsables para activar manualmente las herramientas disponibles.
Las nuevas disposiciones, al mismo tiempo, establecen una suerte de "modo nocturno" por el que las cuentas de menores quedarán bloqueadas entre la medianoche y las seis de la mañana, salvo que exista una autorización adulta. Durante el horario escolar, además, META deberá reducir las interrupciones y notificaciones, y se habilitará la posibilidad de suspenderlas por períodos prolongados de uso continuo. En relación a las actividades y formatos de interacción, las modificaciones establecen, para los perfiles de adolescentes, el ocultamiento de likes y otras métricas de validación dado que son consideradas potencialmente perjudiciales.
Por último el acuerdo incorpora un refuerzo de los sistemas de verificación de edad, reclamo especialmente sensible porque abarca tanto la comprobación efectiva de que un usuario es menor, como la recopilación de información personal. En definitiva, desde ahora en adelante, las cuentas de menores tendrán configuraciones de seguridad más restrictivas y los padres dispondrán de más herramientas de control y supervisión sobre la actividad online de sus hijos.
El alcance del acuerdo resulta significativo porque varias de estas transformaciones no serán herramientas opcionales sino cambios estructurales incorporados a la experiencia predeterminada de los adolescentes que no depende del tempo frente a pantallas o los consumos individuales. Lo que el fallo incorpora, y por lo que es considerado tan trascendental, es la obligación de las propias plataformas de asumir gran parte de la responsabilidad sobre las condiciones en las que ese uso ocurre y tomar las precauciones necesarias para cuidar y proteger la integridad física, mental y emocional de los menores.
De la "responsabilidad privada" a la "responsabilidad empresarial"
El desplazamiento de la responsabilidad de cada familia a la responsabilidad empresarial responde a la denuncia por el diseño adictivo de los productos de Meta deliberadamente creados para aumentar la permanencia a partir de elementos como las notificaciones, el scroll infinito, los sistemas de recomendación, las métricas de popularidad y los mecanismos que permiten desplazarse indefinidamente por nuevos contenidos.
A partir del acuerdo, la firma emitió una carta abierta donde intenta colectivizar las medidas regulatorias e invita a TikTok y YouTube a sumarse para proteger a los adolescentes. En el texto, Meta sostiene que las reglas deberían ser comunes entre las principales plataformas porque, de lo contrario, limitar el uso de una aplicación en algunas puede simplemente provocar que los menores trasladen su tiempo de conexión hacia otras opciones más porosas y peligrosas .
En el fondo la propuesta, que no tiene nada de genuina preocupación por los menores, responde a la necesidad de proteger los intereses empresariales: si Meta aplica restricciones y sus competidores siguen igual, puede perder tiempo de uso, usuarios, publicidades y dinero frente a TikTok o YouTube. Si bien el fallo ha sido celebrado por los estados denunciantes y en general por las familias y comunidades educativas preocupadas por el deterioro de la salud de los menores, es importante aclarar que la resolución no toca ni modifica el modelo de negocio de la empresa, basado en la segmentación de contenidos, la publicidad, la híper individualización y la captura de atención.
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