INFORME ESPECIAL: PROYECTO LAGUNA SALADA

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Datos Técnicos, Consumo Hídrico y Riesgos de Radiactividad en la Meseta Central de Chubut
SÍNTESIS PARA LA AUDIENCIA
La empresa canadiense Jaguar Uranium Corp. (NYSE American: JAGU) presentó su primera estimación de recursos minerales para el proyecto de uranio y vanadio Laguna Salada en la provincia de Chubut. Aunque las noticias corporativas destacan millones de libras de mineral, el análisis independiente revela graves interrogantes: el proyecto amenaza recursos hídricos escasos en un territorio semiárido y conlleva riesgos de dispersión de polvo radiactivo por vientos patagónicos, mientras las empresas operan con permisos de exploración preliminar que no autorizan la explotación comercial.

Desembarco Corporativo y Estado Regulación de Jaguar Uranium
La compañía minera canadiense Jaguar Uranium Corp. adquirió
el 100% del proyecto Laguna Salada en julio de 2024 a través de la venta
efectuada por IsoEnergy Ltd., comenzando a cotizar en la bolsa de Nueva York
(NYSE American: JAGU) en febrero de 2026 tras una oferta pública inicial de 25
millones de dólares. El proyecto abarca un paquete concesional masivo de
210.284 hectáreas distribuidas en 28 concesiones mineras en el departamento
Mártires, en el centro-este de la provincia de Chubut, a unos 260 km al
suroeste de Trelew y 186 km de Las Plumas.
Es fundamental aclarar a la ciudadanía la situación regulatoria actual del
proyecto. Durante el año 2026, el Ministerio de Ambiente de Chubut aprobó las
Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA) para trabajos de exploración en los
sectores de Guanaco y La Rosada (esta última abarcando casi 60.000 hectáreas).
Sin embargo, estas autorizaciones son exclusivamente para tareas de exploración
inicial (mapeo geológico, excavación de calicatas, muestreo de superficie y
perforaciones sónicas). No constituyen una habilitación para la construcción de
la mina ni para la explotación comercial del yacimiento.
Cifras Clave de la Estimación de Recursos Minerales
En octubre de 2026, Jaguar Uranium presentó oficialmente sus informes técnicos independientes bajo normativas internacionales (S-K 1300 en EE.UU. y NI 43-101 en Canadá). El estudio identificó mineralización de uranio y vanadio en tres áreas principales: Laguna Salada (Lago Seco), Pampa de Arroqui (Guanaco) y Buried Lake.
Un dato de vital importancia que suele omitirse en los
anuncios mediáticos es que esta estimación de recursos abarca únicamente el
4,3% de la superficie total del proyecto (9.042 hectáreas de las 210.284 ha
totales). A continuación se detallan los volúmenes de mineral reportados
por la minera:

Nota técnica explicativa: Las partes por millón (ppm) indican la concentración del mineral por tonelada de roca (por ejemplo, 90 ppm equivale a 90 gramos de óxido de uranio por cada 1.000 kg de grava). Las categorías 'Indicado' e 'Inferido' reflejan distintos niveles de certidumbre geológica. La propia empresa aclara en sus informes que los recursos minerales no constituyen reservas y no tienen demostrada su viabilidad económica.
El Factor Hídrico: Uso de Agua en una Región Semiárida
Uno de los aspectos más críticos del proyecto es la demanda y el consumo de recursos hídricos en el corazón de la meseta chubutense:
· Contexto climático de extrema escasez: La zona de Laguna Salada posee un clima árido a semiárido, con precipitaciones anuales medias de apenas 200 mm al año y temperaturas invernales de hasta -5°C. El agua en la meseta es un bien escaso y vital para la vida de las comunidades locales y la actividad ganadera tradicional.
· El proceso de beneficiación por lavado (Wet Scrubbing): Los informes técnicos de la empresa (SGS / Tenova) detallan que, debido a que el uranio se encuentra en gravas sueltas, el proceso requiere un lavado húmedo y cribado a concentraciones de 50% a 75% de sólidos para separar la fracción fina. Lavar millones de toneladas de grava implica el procesamiento de miles de metros cúbicos diarios de agua en plena meseta.
· Riesgo sobre las cuencas hidrográficas: Las principales fuentes hídricas permanentes de la región son el Río Chubut (ubicado al noroeste, cerca del Dique Florentino Ameghino a 35 km) y el Río Chico (al sureste). La extracción masiva de agua subterránea o superficial para abastecer las plantas de lavado y lixiviación genera una presión directa insostenible sobre las cuencas que abastecen al resto de la provincia.
Mineralización de Carnotita y Riesgos de Radiactividad
El mineral predominante en Laguna Salada es la carnotita (un vanadato de uranio hidratado de color amarillo-verdoso que se presenta en estado de pátinas pulverulentas sobre las gravas no consolidadas). Al tratarse de un mineral radiactivo natural, su manipulación a gran escala conlleva peligros ambientales específicos:
· Dispersión de polvo radiactivo por viento: Dado que el yacimiento es superficial y el material está suelto (no consolidado), la remoción en minería a cielo abierto expone el mineral a las intensas ráfagas de viento características de la Patagonia, aumentando el riesgo de dispersión de radionucleidos a decenas de kilómetros.
· Emanación de Gas Radón: La alteración y excavación masiva del manto radiactivo favorece la liberación de gas radón, un subproducto de la desintegración del uranio altamente tóxico e inhalable.
· Reactivos Químicos y Manejo de Yeso/Sólidos: El proceso de extracción hidrometallúrgica contempla la lixiviación alcalina (uso de carbonato y bicarbonato de sodio a 80°C) o ácida. El depósito contiene elevados niveles de yeso (hasta 12,7% en Lago Seco), lo que incrementa el consumo de reactivos químicos y genera colas de ripio químicamente tratadas con potencial riesgo de infiltración.
Desde Activando Patagonia sostenemos que el derecho a la
información ambiental es inalienable. Mientras los comunicados corporativos y
los medios hegemónicos celebran las estimaciones de recursos y los valores de
cotización en la Bolsa de Nueva York, los impactos reales sobre el agua, la
salud comunitaria y el territorio son silenciados o postergados.
Exigimos la máxima transparencia en los Estudios de Impacto Ambiental, el
acceso público a las líneas de base hidrogeológicas y radiológicas, y la
participación informada de las comunidades de la Meseta Central frente a
proyectos que comprometen el patrimonio ambiental de Chubut.

