El Mathapi Apthapi Tinku, entre la celebración de la cultura y las restricciones porteñas

17.08.2026
Wiphala Nicolas_PARODI
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A pocas horas de comenzar el 22° Mathapi Apthapi Tinku, el Gobierno porteño autorizó de manera parcial la realización del encuentro cultural que reúne a comunidades y organizaciones indígenas. La organización denuncia el incumplimiento de los acuerdos alcanzados y advierte sobre una medida que afecta un espacio de memoria, identidad y cultura de los pueblos originarios.

Por Nicolás Parodi

El 22° Mathapi Apthapi Tinku vuelve a encontrarse con un obstáculo inesperado. A última hora del día viernes la organización recibió una autorización del Gobierno de la Ciudad que limita la celebración a un solo día: el sábado. La decisión, según denuncian desde la organización, rompe un acuerdo que venía siendo trabajado desde comienzos de julio.

"Queremos denunciar la ruptura de un acuerdo", señala María Pomacusi Urquizu, integrante del pueblo quechua y del comité organizador del Mathapi Apthapi Tinku. Desde hace 21 años, el encuentro se desarrolla durante tres jornadas: una primera jornada dedicada a la ceremonia y otras dos destinadas a la presentación de bandas y expresiones musicales de los pueblos originarios.

"Esto es una medida que el Gobierno de la Ciudad está desarrollando con todos los espacios públicos, pero acá hay un plus que es el racismo", afirma Pomacusi Urquizu. Y agrega que la decisión atenta directamente contra pueblos indígenas que vienen trabajando para recuperar y fortalecer su identidad.

La organización había iniciado las gestiones ante el Gobierno porteño el 2 de julio. Según relata Pomacusi Urquizu, decidieron canalizar el pedido directamente con Agustín Conti, presidente de la Comuna 15, luego de un intercambio ocurrido el año pasado en torno a la organización del evento.

El encuentro se realiza en el Parque de los Andes, un espacio atravesado por una fuerte carga histórica para las comunidades indígenas: allí descansó el Primer Malón de la Paz durante su paso por Buenos Aires. Para la organización, esa memoria convierte al parque en un territorio emblemático para la celebración y la reivindicación de los pueblos originarios.

El Mathapi fue declarado de interés cultural por la Legislatura porteña y, en 2025, también por la propia Comuna 15. La Universidad Nacional de las Artes reconoció institucionalmente el aporte de esta expresión de cultura viva y milenaria, mientras que el Instituto Nacional de la Música (INAMU) también declaró de interés cultural al encuentro.

"Con todos estos argumentos presentados y explicados, en un primer momento nos dijeron que sí, que no había problema, que avanzáramos con eventos y permisos", cuenta la integrante del comité organizador.

La situación cambió el miércoles a última hora. Allí, según denuncia, la organización recibió la noticia de que la autorización no sería otorgada para las tres jornadas porque la Comuna había decidido unilateralmente reducir el encuentro a un solo día.

Entre los argumentos esgrimidos para limitar la actividad aparece la posibilidad de lluvias y el supuesto cuidado del césped del parque. Para la organización, ninguna de esas razones justifica impedir la realización de las jornadas restantes.

El Mathapi, explica, no es solamente un festival musical. Es un espacio de encuentro, transmisión y reproducción de saberes. Allí funcionan espacios de formación y actividades vinculadas con las infancias, entre ellas un espacio de guaguas. Se trata, en sus palabras, de una "cultura viva" que sucede en el presente y que no puede reducirse a una pieza exhibida en una vitrina.

La defensa del Mathapi también está vinculada a su carácter comunitario. Durante más de dos décadas, el encuentro se construyó como una experiencia autogestiva y colectiva, sostenida por las propias comunidades y organizaciones que participan.

Por eso, limitar las jornadas no implica únicamente modificar un cronograma. Para sus organizadores, pone en cuestión las condiciones materiales que permiten que una práctica cultural indígena continúe creciendo y transmitiéndose. "Hay una cultura viva que sucede aquí y ahora, que no es algo que está en una vidriera", sostiene Pomacusi Urquizu.

En tiempos en los que el acceso y el uso de los espacios públicos porteños se encuentran cada vez más atravesados por restricciones, controles y criterios administrativos, el conflicto alrededor del Mathapi vuelve a poner sobre la mesa la pregunta sobre qué lugar tienen las culturas indígenas en la ciudad y bajo qué condiciones pueden ocupar y resignificar los territorios que también forman parte de su memoria. Lo que está en juego, sostienen sus organizadores, es el derecho a celebrar, transmitir y sostener una cultura que no pertenece al pasado, sino que continúa viva en las calles, en la música, en la ceremonia y en la organización comunitaria.

El 22° Mathapi Apthapi Tinku se realizó en el Parque Los Andes durante el pasado sábado; y el día domingo, debido a las restricciones del Gobierno de la Ciudad, se trasladó a la Mutual Sentimiento, a unas cuadras del parque.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/08/17/el-mathapi-apthapi-tinku-entre-la-celebracion-de-la-cultura-y-las-restricciones-portenas/

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