"ARGENZUELA"

05.01.2026

Es preciso circunscribir a una urticante y deplorable derecha, ultraderecha y sus adláteres marionetas de Argentina, como carácter de una élite social obsecuente y servil a Estados Unidos de América del norte, como de otros países de Europa.







                                                               .


Por Raúl Choquevilca, periodista indígena 

En consecuencia, el abyecto grupo social "supremacista", en el cabal sentido del término, admira y sueña con instalar una réplica del "primer mundo" menemista en nuestro territorio del Abya Yala (América).

Nada menos acertado para este grupo de "cipayos"que comenzar propalando en el imaginario social la falacia de un concepto degradante: "Argenzuela".

¿Qué se debería entender de esta indigna vituperación?

Pobreza extrema, inestabilidad económica, degradación de ciertos valores éticos, morales e institucionales, en fin, una hecatombe del orden social, político y económico, obvio, insoportable, indeseable para cualquier país.

Básicamente se refiere a los altos niveles de pobreza "per capita" en los grandes centros urbanos, como el alto grado de subdesarrollo económico del Estado, lo que es imposible objetar o refutar.

A la par de cargar las tintas sobre el diagnóstico nefasto de esta sociedad en crisis que roza el borde de lo necrología, lo que no se atreve a expresar este colectivo xenófobo y apátrida, claro, por conveniencia, es que el grado de pauperizacion y flagelo fue y sigue siendo inducida, inoculada . Como tal vez fue el cáncer que mató prematura e inesperadamente a Hugo Chávez, el presidente caraqueño antecesor de Nicolás Maduro, de acuerdo a una investigación publicada por Pablo Medina Carrasco.

La historia de la colonización y dominación de los pueblos de Centro y Sud América nos puede ilustrar abrumadoramente sobre el "modus operandi" de los imperialistas y opresores de los pueblos del "patio trasero".

Hace quinientos años el primer ensayo genocida recayó en los "pueblos originarios", luego en los estados "independizados" hace poco más de dos siglos.

Hay mucha bibliografía al respecto, pero la obra de Eduardo Galeano con "Las venas abiertas de América latina" esclarece sin vueltas, incomparable, insuperable.

Es dable referir también otros autores argentinos como Raúl Scalabrini Ortiz ("política británica en el Río de la Plata"), el inefable Arturo Jauretche ("manual de zonceras argentinas", "el medio pelo en la sociedad argentina", "profetas del odio y la yapa"). Ellos tampoco se quedaron atrás en la saga de denuncias de tanta atrocidad e injusticia cometida por el "imperialismo" resucitado ahora por "el cara de cerdo yankee".

Entre las víctimas del gran azote capitalista, sólo basta citar al famélico Haití, el país más pobre e infeliz del mundo en la actualidad. Para tener idea sobre la pobreza económica que la aplasta de modo crónico, ocurrió su desgracia el mismo año en que declaró su independencia de Francia en 1804.

Los galos inauguraron la era de los resarcimientos, bloqueos y sanciones económicas, por el solo hecho de haber perdido una guerra a manos de sus "esclavos afros".

La paradoja es que los franceses declararon con bombos y platillos, sólo quince años antes, en la famosa "Revolución francesa" de 1789: libertad, igualdad y fraternidad, derechos humanos universales.

Lo lamentable es que esta proeza fue solo declarativa.

Que esto se lleve a la práctica, "olvídate", se diría ahora.

Pero de acuerdo a la estructura mental de estos "revolucionarios" como sus adherentes, estos derechos no podían ser aplicable para negros, indios o de otro color. Sólo para anglos, arios o sajones.

El mismo "remedio de disciplina económica" se lo aplicaron a las muchas colonias francesas africanas, que hasta el día de hoy siguen pagando su "independencia".

Desde hace 70 años Estados Unidos y sus amigotes europeos se lo aplican a Cuba.

A fines de 1990 le toca el turno a Venezuela por la osadía de desprenderse de las "sanguijuelas" norteamericanas que drenaban y depredaban impunemente el más vasto petróleo de la cuenca del Orinoco.

Argentina también sufre el embargo o bloqueo para la compra de armamentos sofisticados a partir de la guerra de Malvinas. Hoy el presidente Milei, en su rol de cipayo estrella, pretende viajar a Londres para lograr autorización y comprarle armamentos solo a bucaneros y piratas ingleses.

Esto sí que representa el colmo de la vergüenza, bajeza y degradación moral de un presidente argentino.

Irán, Rusia y otros países que no están alineados al poder yankee, sufren también en menor grado consecuencias en virtud de las repudiables "sanciones económicas...".

Este es el peor flagelo que mata y hiere silenciosa, disimulada y efectivamente a los grupos sociales vulnerables de los países díscolos o contrarios a los regímenes autoritarios y hegemónicos: los "imperios" del siglo XXI.