No al mundo Mundial

11.06.2026

«Quién presencia un crimen con calma ayuda a cometerlo» 

José Martí

Por Ismael Jalil - Abogado

Estamos atravesando la mayor crisis civilizatoria de la que tengamos memoria. Tiempos del cinismo como ideología y el hedonismo nihilista como objetivo de vida. El capitalismo intenta destruir la porción de humanismo y fraternidad que anda por ahí. Su mayor victoria ha sido naturalizar sus barbaries.

Un genocidio en Palestina, un despliegue colonial y facineroso sobre El Líbano, el bombardeo de objetivos inequívocamente civiles en Irán, el bloqueo homicida sobre Cuba, entre otras calamidades, no conmueven ni determinan sino a grupos que agitan su dignidad y denuncian en todos los frentes, que el imperialismo yanqui y el sionismo israelí son dos grandes asesinos de la humanidad. Pero no alcanza. "El futuro llegó hace un rato todo un palo ya lo ves". Porque «el capitalismo es lo que ha quedado en pie cuando las creencias colapsan en el nivel de la elaboración ritual o simbólica dejando como resto solamente al consumidor espectador que camina a tientas entre reliquias y ruinas». (Fisher).

En este contexto, tanto el imperialismo estadounidense como su socio para el crimen denominado «estado» de Israel apuestan al olvido. Y ese olvido quiere decir que lo que hacen, no existe. Y en ese contexto es que también se juega (resulta obsceno el término) el campeonato mundial de fútbol.

Desde hace tiempo la pelota es rehén de los delincuentes de saco y corbata. Además manchada. Lo supo su dueño aquella tarde en que se despidió.

El mismo fútbol que hoy estrecha las manos chorreantes de sangre fresca y vende nafta, galletitas y apuestas mientras sonríe y uno siente ganas de decirle «Andá pa allá bobo».

Un árbitro somalí es echado del circo.

Los «players» africanos son vejados al bajar del avión.

Los iraníes son mancha venenosa y se cambiarán en un vestuario que no toque el piso.

La cacería de migrantes no para en la tierra de la democracia (burguesa) y de la libertad (de algunos). El pedófilo naranja dará el puntapié inicial después de llamar basura a «esa gente negra que no es como la dinamarquesa».

Por mucho menos de esto a Indonesia lo bajaron del mundial juvenil 2021 y a Rusia la echaron de Qatar.

Crueldad, traición y salvajismo se podrán olvidar durante 90 minutos? La FIFA dice que no hay que hacer olas, no vaya a ser que se molesten esos extraños semitas de Europa y el pedófilo salga en ayuda del carnicero de Gaza.

El capitalismo es un parásito abstracto, un Drácula gigante, una Hydra de mil cabezas que reparte veneno para el 99% de la humanidad.

Sobre todo, es un fabricante de zombies. Así nos quieren, zombies, vos y yo caminando a tientas hacia la nada misma.

Dicen que si no encendemos la TV y en su lugar, jugamos un picadito en la plaza del barrio quién te dice si limpiamos la pelota y volvemos a la vida.

¿Delirio? ¿Confianza en nuestra propia fuerza? Cualquier hipótesis es posible. ¿De quién depende?

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