Brasil: un país que decidió llevar el desarrollo al interior

10.09.2026

El presidente Lula da Silva entendió algo que Milei no entiende: desarrollar el campo no significa ayudar al productor grande y al exportador. Significa que el pequeño productor pueda quedarse en su tierra, producir alimentos y crecer.

Por Matías Jáuregui - Ingeniero Agrónomo y productor agropecuario de Tandil

(para La Tecl@ Eñe)

No fue solamente cuestión de hectáreas. Es cierto que Brasil tiene una escala territorial, una disponibilidad de tierras y condiciones climáticas diferentes a las nuestras. Pero eso no explica todo.

Hace 25 años Argentina y Brasil producían prácticamente la misma cantidad de granos. Hoy Brasil produce 2,5 veces más, y sólo su soja supera toda nuestra producción granaria.

Lo impresionante vino después de producir más: Brasil llevó ese crecimiento hacia el interior.

En los últimos 30 años, la población de las regiones agropecuarias creció 81% y más de 5,3 millones de personas se trasladaron hacia esas zonas. No fueron expulsadas de las ciudades, fueron atraídas porque allí aparecieron trabajo, industrias, servicios y oportunidades. Surgieron 319 ciudades y casi 400 municipios agropecuarios crecieron por encima del promedio nacional.

Y acá aparece Lula.

El presidente brasileño entendió algo que Javier Milei no entiende: desarrollar el campo no significa ayudar al productor grande y al exportador. Significa que el pequeño productor pueda quedarse en su tierra, producir alimentos y crecer.

Hoy Brasil destina R$85.200 millones al Pronaf, el programa de crédito para la agricultura familiar, dentro de un Plan Safra familiar.

Mientras nosotros discutimos permanentemente si el Estado tiene que estar dentro o fuera del campo, Brasil construyó algo diferente, un Estado que ayuda a que grandes, medianos y pequeños productores puedan invertir y que el desarrollo no quede concentrado en San Pablo o Río de Janeiro.

El resultado se ve en el mapa, el PBI per cápita del Centro-Oeste agropecuario ya supera al de los grandes centros industriales de San Pablo y Río. Y sus exportaciones por habitante, que hace dos décadas eran la mitad, ahora son el doble.

Por eso, antes de las elecciones brasileñas, habría que mirar menos a Brasil para preguntarnos cuánto produce y mucho más para preguntarnos cómo consiguió que millones de brasileños quieran vivir y trabajar en el interior.

El desarrollo agropecuario no se mide en récord de exportación; se mide en el crecimiento de los pueblos del interior, donde llegan universidades, industrias, y con esto trabajo

Lula sostiene una política para que producir en el campo signifique vivir mejor en el interior.

Fuente:

https://lateclaenerevista.com/brasil-un-pais-que-decidio-llevar-el-desarrollo-al-interior-por-matias-jauregui/

Share