Una tragicomedia: la operación ilegal de la CIA en Chihuahua tensa la política en México

La gobernadora de ese estado podría ser acusada de traición a la patria.
Por César Verduga Vélez - Exministro de Gobierno de Ecuador y consultor.
Primer acto: En un accidente automovilístico en el estado de Chihuahua, en México, mueren dos ciudadanos estadounidenses con uniformes de agentes de seguridad del estado, junto a otros dos agentes de nacionalidad mexicana. Los estadounidenses eran Richard Leiter Johnston III y John Dudley Black. Los mexicanos eran Pedro Román Oceguera Cervantes y Manuel Genaro Méndez Montes.
Segundo acto: La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, integrante destacada del PAN, que lidera la oposición en México, y el fiscal César Gustavo Jáuregui Moreno, miembro del gabinete según la Constitución de Chihuahua, dicen que los estadounidenses son "instructores de la Embajada de Estados Unidos". La Fiscalía General de la República (FGR) investiga y también lo hacen los periódicos estadounidenses The New York Times y The Washington Post y coinciden en que los estadounidenses trágicamente fallecidos son agentes de la CIA, que ingresaron a México, uno como diplomático y otro como turista sin visa de trabajo.
Tercer acto: La FGR acusa al fiscal Jáuregui Moreno del delito de traición a la patria, de acuerdo con las normas constitucionales y la Ley de Seguridad Nacional de México.
Quedan varios interrogantes en esta tragicomedia. Las más destacables: ¿podría el fiscal Jáuregui Moreno, miembro del gabinete, actuar sin el conocimiento de la gobernadora Campos Galván, o fue ella quien orquestó la presencia activa de la CIA en Chihuahua y, por ende, también debe ser acusada de traición a la patria? ¿Qué dirá el PAN y toda la oposición política y mediática de este asunto escandaloso?
Es de desear no imitar a Don Quijote luchando contra molinos de viento, que su locura los ve como gigantes mientras sus congéneres sencillos y cuernos se ríen de sus chifladuras.
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