Con una economía que se hunde, el Gobierno volvió a echar mano del reclamo por Malvinas

29.09.2026

En otra jornada cargada de malas noticias económicas, Milei y Quirno retomaron su nuevo espíritu malvinero y anunciaron que acudirán en reclamo a la Convención sobre el Derecho del Mar para frenar el proyecto petrolero en las islas.

Sin ninguna buena noticia para dar y con una economía que no deja de dar señales preocupantes a más de un año de las elecciones, el Gobierno volvió a acudir al recién adquirido espíritu malvinero y anunció que iniciará un proceso de arbitraje internacional contra el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en la cuenca de las islas. "Instruí a la Cancillería y a nuestros equipos jurídicos", informó el presidente Javier Milei respecto al reclamo por el proyecto Sea Lion en la cuenca Malvinas Norte. El procedimiento está contemplado en la Convención sobre el Derecho del Mar, por lo que intimará al gobierno británico a frenar las actividades petrolíferas en el término de dos semanas, de lo contrario, acudirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar. Todavía cuesta acostumbrarse al espíritu nacionalista del presidente admirador de Margaret Thatcher y del canciller que le parecía bien si un extranjero compraba una provincia gracias a la ley de Tierras. 

Aunque las encuestas señalan que la mayoría no cree en su repentino vuelco malvinero, Milei parece decidido a levantar la bandera de la soberanía como camino para ganar popularidad. En la Asamblea General de las Naciones Unidas calificó de inútil a la organización por no conseguir que el Reino Unido se siente a negociar, como reclama una resolución de la propia ONU. Ahora, sin embargo, recurre a un mecanismo previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La instrucción a los equipos jurídicos es que inicien el arbitraje contemplado en su Anexo VII para impedir la explotación de hidrocarburos en Malvinas. El Gobierno sostuvo que la explotación unilateral de los recursos naturales de las islas "es contraria al derecho internacional y produce un perjuicio irreversible e irreparable a los derechos de soberanía de la República Argentina". 

"Es la primera vez en la historia que Argentina somete a un tribunal internacional la disputa sobre los hechos unilaterales que está realizando el Reino Unido", sostuvo Quirno en una entrevista. Como antecedentes de reclamos argentinos ante tribunales internacionales, mencionó el canal de Beagle, Laguna del Desierto y la fragata Libertad, retenida en Ghana a pedido de los fondos buitre. Nunca, remarcó, se había llevado un caso referido a Malvinas. "Es un paso más en esta estrategia integral que el Presidente anunció en cadena nacional días atrás", concluyó el canciller, que en estos pocos días parece haberse convertido en un especialista en el reclamo sobre el Atlántico Sur, del que antes jamás había hablado. Pero la ofensiva tuvo un contratiempo en la ONU: tras reunirse con Donald Trump, el primer ministro británico Andy Burnham reafirmó la posición de su país sobre las islas. El posible apoyo de Washington al reclamo argentino pareció quedar, por ahora, archivado.

Por otro lado, la Oficina del Presidente informó que una aeronave de la empresa Thales UK Limited, con matrícula británica, cubrió la ruta Malvinas-Punta Arenas sin autorización argentina. Milei ordenó iniciar los procedimientos sancionatorios y las denuncias penales correspondientes, además de realizar gestiones diplomáticas. El vuelo coincidió con el Punta Arenas Business Showroom, una ronda de negocios que reúne este lunes y martes a empresarios chilenos con una delegación de las islas para explorar oportunidades comerciales. La aeronave denunciada habría trasladado a parte de esa delegación, aunque el Gobierno no precisó quiénes viajaban a bordo. El episodio volvió a poner en evidencia la posición ambigua del gobierno chileno de José Antonio Kast, de muy buen vínculo con Milei: mientras afirma que acompaña el reclamo argentino de soberanía, su ministro de Defensa planteó que se debe respetar la voluntad de los isleños y promover el intercambio comercial.

Pese al esfuerzo del Gobierno por apropiarse de la causa nacional de Malvinas y ganar una agenda que le resulte favorable en un contexto complicado, las encuestas coincidieron en un punto: una sólida mayoría desconfió de la súbita convicción soberanista de Milei. Ante la afirmación "Milei está usando la cuestión Malvinas para distraer de otros temas", el 63,3% de los consultados por Zuban Córdoba y Asociados se mostró de acuerdo y el 31,1%, en desacuerdo. Opina Argentina preguntó por las motivaciones del Presidente y obtuvo un resultado parecido: el 61% atribuyó sus anuncios a «un cálculo electoral pensando en 2027», mientras que el 34% vio en ellos una defensa genuina de la soberanía argentina. 

Respecto del anuncio de este lunes, el ex secretario de Malvinas Guillermo Carmona cuestionó que, después de casi tres años de inacción, el gobierno de Milei recurra al arbitraje previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Lo definió como "una senda riesgosa que, de haberse actuado oportunamente, probablemente se podría haber evitado". Advirtió, además, que el Gobierno llega a esa instancia "en un contexto crítico marcado por expresiones, acciones y omisiones del presidente y de sus colaboradores abiertamente funcionales al interés británico". Por eso reclamó que se conforme un equipo jurídico y diplomático de primer nivel y que se convoque al Congreso y al Consejo Malvinas para elaborar una estrategia integral. Después de haber dejado avanzar el proyecto Sea Lion, sostienen en la oposición, el Gobierno deberá demostrar que su nueva convicción soberanista alcanza para defender el reclamo argentino. 

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