Desesperada, Bullrich agitó el fantasma de Lázaro Báez para que los aliados apoyen la ley de tierras

La jefa de bloque libertario presionó a las senadoras Ávila, Royón y Corroza para que voten a favor.
Patricia Bullrich se arrojó a la búsqueda de los votos que le faltan para aprobar la ley de tierras agitando el nombre de Máximo Kirchner y Lázaro Báez como supuestos beneficiarios de las normas vigentes. "La ley Máximo Kirchner fue una ley que fue un verdadero despropósito, que fue volver terratenientes a sus amigos", dijo la jefa de la bancada libertaria, y agregó: "bajo el márketing proteccionista, hicieron negocios los amigos del poder".
La senadora aprovechó la conferencia de prensa en el Senado para apuntar directamente contra el diputado Kirchner, la ex presidenta Cristina Kirchner, Báez y "sus amigos", antes de brindar precisiones sobre las insondables modificaciones al dictamen original que se debatió en comisiones hace dos meses. "Los Kirchner se caracterizaron ellos y todos sus amigos por comprar aquel lugar que Cristina Kirchner decía que era su lugar en el mundo, así hicieron los hoteles que hoy están decomisados y los activos que van a tener que devolver", sostuvo.
A su lado, escuchaban el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, la neuquina Nadia Márquez y el fueguino Agustin Coto, titulares de las comisiones de Legislación General y Asuntos Constitucionales, respectivamente. Según la ex ministra de Seguridad, la familia Kirchner se encargó de "comprar tierras fiscales por 7 dólares y venderlas por medio millón, esa es la Patagonia que se repartieron".
Entre los asesores y periodistas acreditados que presenciaban la conferencia de Bullrich, se movían también fuentes del peronismo, que ponían en duda los cálculos de Bullrich compartió con la prensa antes de sentarse ante los micrófonos. "Nosotros trabajamos los acuerdos con los 44 más tres", dijo en referencia a los legisladores del oficialismo, los bloques aliados y la bancada de Carolina Moisés, con los cuales logró mayorías circunstanciales para leyes puntuales o acuerdos de pliegos de jueces.
Sin embargo, LPO informó sobre la rebelión de los aliados contra la ley de tierras y la decisión de Moisés por defender su dictamen de minoría, junto a sus colegas Guillermo Andrada y Sandra Mendoza. Ese trío responde a Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, quienes manifestaron la semana pasada que "no es momento" de votar la ley de tierras.
No es casual que la ex ministra terminara asumiendo que contaba con el respaldo de Salta, Neuquén y Tucumán. Apuntaba con esa mención a forzar el voto afirmativo de Flavia Royón, Julieta Corroza y Beatriz Ávila.
Así, un senador oficialista respondió a LPO al término de la conferencia que "el capítulo de tierras está virtualmente empatado". En tanto, un peronista del interbloque de José Mayans reconoció que "la votación está palo y palo".
En rigor, la puesta en escena de Bullrich pareció un síntoma de la desesperación. Con la discusión concentrada en cuántos votos a favor puede cosechar el capítulo de tierras, el oficialismo olvidó preguntarse cómo consigue el quórum para abrir la sesión.
De hecho, los cálculos más optimistas le dan a los libertarios 35 voluntades por la afirmativa en la venta de territorio a extranjeros, pero para abrir el recinto se requieren 37 senadores sentados a sus bancas. "¿Quiénes van a poner el culo para que arranque la sesión en la que se vendan las tierras a extranjeros?", se preguntó ante LPO un legislador que responde a Karina Milei.
Entre esos 35 senadores a favor se cuentan los 21 de LLA, alrededor de 7 radicales, dos o tres del PRO, Carlos Camau Espínola, Ávila, Royón y Corroza. Las dudas sobre la UCR pesan porque este martes corría el rumor de que el mendocino Rodolfo Suárez, hombre de Alfredo Cornejo, podría pegar el faltazo, lo mismo que la chubutense Andrea Cristina, que cumple instrucciones de Nacho Torres pero fue madre hace un mes y todavía estaba de licencia.
Del otro lado, los de Mayans juntan 27 propios y esperan una resolución por la positiva por parte de Victoria Villarruel para que Anabel Fernández Sagasti pueda emitir su voto por medios virtuales. Además se agruparían en el rechazo los dos misioneros, los dos santacruceños, la chubutense Edith Terenzi, Alejandra Vigo y tres radicales. O sea, 36 de piso.
¿Quiénes van a poner el culo para que arranque la sesión en la que se vendan las tierras a extranjeros?
Por eso, Bullrich se dedicó a despotricar contra Máximo mientras los libertarios Vilma Facunda Bedia, Carmen Álvarez Rivero, Luis Juez y Francisco Paoltroni seguían su discurso al costado del Salón de las Provincias. Uno de ellos, en off, admitió que había visto las modificaciones a la última versión del dictamen que deberá tratarse pero no pudo reponer detalles ante la consulta de LPO.
El comentario más inquietante salió este martes desde la secretaría parlamentaria, a cargo de Agustín Giustinian. Al cierre de esta nota, no había ingresado el despacho con los cambios para ser debatido este jueves en el recinto.
La excusa de los libertarios sería que el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada ya tiene dictamen de mayoría y lo que se discuta durante la sesión computaría como cambios acordados para su incorporación. Otra vulneración sui generis del oficialismo.

Por lo demás, Bullrich defendió la extensión del límite del 15 al 25 por ciento a la venta de tierras a extranjeros, lo mismo que la habilitación para que una persona física o jurídica pueda adquirir más de 1000 hectáreas. "La propiedad es la posesión de un título y la soberanía es la facultad de hacer cumplir la ley en un territorio, un extranjero no legisla nada, ni pone bandera", planteó.
La jefa del oficialismo remarcó que "es ridículo pensar que si un extranjero se compra dos departamentos se lleva la soberanía argentina", y puso el ejemplo de la empresa productora de champagne Shandon, que desarrolla su actividad en la región cuyana. "A nadie se le ocurrió pensar que Francia era dueña de Mendoza por eso", dijo.
Fuente:
