Designan en DDHH a un funcionario que funge de vocero de los militares y llama “terroristas” a las víctimas

16.01.2026

Con la llegada de Joaquín Mogaburu, la Subsecretaría de Derechos Humanos empieza a parecer una filial del Ministerio de Defensa.

Por Luciana Bertoia

La Subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación (SDH) se está convirtiendo en una filial del Ministerio de Defensa. Tras la llegada de Joaquín Mogaburu al organismo, empezó a tomar vuelo Bryan José Mayer, un vocero oficioso de las Fuerzas Armadas que tuvo su minuto de gloria en 2023, cuando calificó de "pro terrorista" a la película Argentina, 1985, que retrata la labor de la fiscalía en el Juicio a las Juntas. Mayer se presenta como futuro jefe de gabinete de la SDH.

En la segunda fase del gobierno de Javier Milei, las Fuerzas Armadas comenzaron a avanzar posiciones. El ejemplo más nítido fue la designación del teniente general Carlos Alberto Presti como ministro de Defensa.

Esa avanzada castrense tuvo su correlato en la SDH, que fue degradada y desmantelada durante la gestión de Alberto Baños, el funcionario que terminó renunciando semanas después de su presentación ante un comité de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde relativizó los crímenes de la última dictadura y puso en entredicho el número de personas desaparecidas.

Tras la salida de Baños, se decidió que Mogaburu tomara su lugar. Mogaburu pasaba bajo el radar de potenciales reemplazos: se desempeñaba como secretario en el Tribunal Oral Federal (TOF) 7 de Comodoro Py, que actualmente juzga a Cristina Fernández de Kirchner en la causa de los "cuadernos". Antes, había estado seis meses como director nacional de Derechos Humanos, Género y Derecho Internacional Humanitario en el Ministerio de Defensa.

En su paso por Defensa, a Mogaburu no se le conoció demasiada actividad. Deambulaba por algunos liceos con un seminario sobre "verdad completa". Cuando Página/12 consultó cuáles eran los contenidos que se impartían, respondió que el curso consistía en transmitir el testimonio de Silvia Ibarzábal y Arturo Larrabure —hijos de dos militares muertos durante los años '70—, que, a su entender, dejaba un "mensaje de concordia política y perdón que emociona a los interlocutores y es digno de destacar".

La SDH estuvo vacante durante tres semanas. Recién el 24 de diciembre el Gobierno oficializó la designación de Mogaburu en el Boletín Oficial. Su elección se había informado el 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. Pero Mogaburu tuvo que conseguir licencia en el TOF 7, un trámite que resultó accidentado: el funcionario pretendía conservar su sueldo del Poder Judicial mientras asumía funciones en el Poder Ejecutivo, algo que fue revelado por este diario y causó malestar en la Cámara Federal de Casación Penal.

Mogaburu y Mayer solían compartir actos de la denominada "memoria completa" en el Ministerio de Defensa. De allí se habría forjado un vínculo que ahora comienza a rendir frutos. Mayer se presenta ante sus interlocutores como el futuro jefe de gabinete de la SDH, algo que fue confirmado por distintas fuentes.

Desde agosto del año pasado, Mayer es director de Capacidades Institucionales del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH), que —al igual que la SDH— tiene su sede en el espacio de memoria que funciona en lo que fue el campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA). Cuando Milei degradó la SDH, decidió también desjerarquizar el Archivo Nacional de la Memoria (ANM) y el Museo Sitio ESMA. Ambos pasaron a depender del CIPDH, que está copado por Las Fuerzas del Cielo, el grupo que se referencia en el asesor presidencial Santiago Caputo.

Pocos días después de su designación en el CIPDH, Mayer compartió en su cuenta de Instagram una foto con Luis Petri. "Nos reunimos con el ministro de Defensa para transmitirle y poner en su conocimiento inquietudes que recibo del personal militar", escribió, para dejar en claro que seguía siendo un vocero oficioso de las Fuerzas Armadas. "Como ustedes saben, semanas atrás dejé mi puesto en Defensa por nuevos desafíos en el gobierno nacional, pero mi compromiso con nuestra gente de las Fuerzas Armadas sigue intacto", añadió.

Mayer es exliceísta. Se presenta como exvocero del Ejército. Fue cronista parlamentario y cubrió la guerra en Ucrania. De hecho, una de sus primeras acciones en el CIPDH fue convocar a una conferencia para hablar de sus memorias durante el conflicto bélico.

Desde su llegada al CIPDH, buscó provocar a los organismos de derechos humanos. En una columna publicada en la web de la entidad, afirmó que había que revalorizar el concepto de derechos humanos al "lograr asimilarlo con la defensa de la vida desde la concepción, la dignidad y la libertad, y no como nicho de corrupción, negocios o persecución ideológica".

Mayer es uno de los funcionarios que está detrás de la reforma del guión del Museo Sitio ESMA, adelantada por este medio. La intención del Gobierno es criminalizar a las víctimas: hablar de "antecedentes" o vincular las caídas con acciones armadas.

El momento de mayor visibilidad de Mayer tuvo lugar en octubre de 2023, cuando escribió en X: "Los cadetes del Colegio Militar obligatoriamente verán mañana a la tarde la película pro terrorista '1985'. Lo ordenó Eduardo Jozami del Ministerio de Defensa (militante del Partido Comunista; el que cede tierras militares para homenajear terroristas). Esto también se vota en el ballotage". Su mensaje fue amplificado por Victoria Villarruel.

Tiempo antes, Mayer había cerrado filas con el general Rodrigo Soloaga, quien se había solidarizado con sus camaradas presos durante el acto por el Día de la Caballería, en abril de 2023. "Los que lo silencian, los que le dan la espalda, los que no le autorizaron el discurso son cómplices de los terroristas que pretendieron el comunismo a costa de sangre el siglo pasado y hoy nos gobiernan apostando a destruir los derechos de la propiedad privada, la libertad de expresión y de prensa y los derechos individuales. Promueven la censura y la persecución. Son los que buscan imponer una doctrina y una historia a medias", escribió, encolerizado.

La oficialización de Mayer en el cargo de jefe de gabinete de la SDH podría demorarse porque la titular del CIPDH, Ana Mármora, está de licencia. Como mano derecha del nuevo subsecretario, deberá ocuparse de la gestión diaria de la SDH y del trato con los organismos --sobre todo en lo que hace a la administración de la exESMA--. Será una etapa especialmente delicada, ya que en marzo próximo se conmemorarán los 50 años del último golpe de Estado.

Fuente:

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