¿Donación o negocio? El acuerdo entre Milei y Musk por Starlink

Milei agradeció una donación para internet satelital del magnate al que admira, pero lo cierto es que es una contratación directa disfrazada. El Estado paga más de lo que recibe y continúa el deterioro de la soberanía satelital.
Por ARI LIJALAD
"Es un montonazo. Gracias Elon". Así anunció Javier Milei que Elon Musk será el proveedor de 6.000 kits de internet satelital y 2 años de servicio para escuelas rurales. Lo dijo en julio, en la exposición de La Rural. El convenio con Starlink, la firma de Musk, se publicó esta semana. Lo que simula ser una donación del magnate de origen sudafricano es, en realidad, una contratación directa donde el Estado pone más dinero que la empresa privada, pagará más caro que si contratara el mismo servicio con una empresa pública y el servicio solo es "gratis" hasta el próximo gobierno. Revela, a su vez, el objetivo que tuvo el vaciamiento de ARSAT tanto por Mauricio Macri como por Milei.
El compromiso de Musk es "donar" 6.000 kits y 24 meses de servicio. Pero el truco es que el Estado le tiene que pagarle a Musk un costo de instalación que es más caro que lo que "dona".
El "montonazo" que "dona" Musk son 9.978.000 dólares, que corresponden a 2.778.000 dólares por 6.000 equipos y 7.200.000 dólares por los 2 años de servicio. Eso da 300.000 dólares por mes, 50 dólares por kit. Hoy son $76.000. En la web de Starlink se puede contratar el servicio residencial por $65.000, incluso más barato depende de la provincia.
Esa "donación" de 9.978.000 dólares tiene como contrapartida el pago a Starlink de 13.640.580 dólares para la instalación de los equipos, asistencia técnica y el tercer año de servicio, que ya es pago. O sea, Milei pone 3.662.580 dólares más que Musk. El donante se lleva más dinero que el que donó. Eso no se llama donación. Se llama negocio.
Millones de dólares e instalaciones más costosas: el detalle de los números del convenio
Los números están en el convenio. El desglose es:
- 4.266.000 dólares más IVA el primer año, que incluye la instalación de los 6.000 kits
- 2.016.000 dólares más IVA el 2do y 3er año, un total de 4.032.000 más IVA
- 3.600.000 dólares IVA incluido por el servicio el 3er año
Total: 13.640.580 dólares.
El pago por la instalación que se hará con dinero público. Son 860 dólares por kit, aproximadamente 1.300.000 pesos. Contratar Starlink de manera personal por su página web es más barato.
Todo se hace a través del Fondo de Servicio Universal (FSU), que surge del 1% de sus ingresos que tienen que pagar las empresas de telecomunicaciones. Lo administra el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), manejado por el interventor Juan Martín Ozores. Este organismo es el que asume los costos de la movida.
La jugada es una contratación directa disfrazada de donación. No sólo porque la empresa pública ARSAT podría proveer (de hecho ya lo hace) internet a las escuelas rurales. Hay otras empresas privadas como Orbith, Personal Tech o INSAT que también dan internet satelital. La contratación camuflada de donación es simplemente una decisión de Milei.
La sombra sobre ARSAT: la alternativa nacional que Milei postergó para beneficiar a Starlink
¿El servicio de Starlink es mejor? Sí en algunos puntos como la latencia, que es el tiempo que tardan los datos en ir y venir desde el servidor. ¿Por qué? Porque los satélites de Musk orbitan a una altura menor que otros que proveen el servicio de internet satelital. Esto no justifica esta contratación directa, menos para escuelas, que no precisan de una alta velocidad de internet.
ARSAT y el ARSAT-2 orbitan más arriba que los satélites de Musk pero pueden dar internet satelital sin problema. De hecho lo hacen y desde 2024 el gobierno le debe varios millones de dólares a ARSAT por ese servicio. Si Macri no hubiera desfinanciado el ARSAT-3 estaría en órbita desde 2019 y podría brindar banca ancha satelital a todo el país. Milei frenó durante dos años el ARSAT SG-1, que es para brindar banda ancha satelital, y solo activó porque 178 millones de dólares provienen de la Corporación Andina de Fomento (CAF) gestionados por el gobierno anterior. Contratar a Starlink es otra forma de abortar el desarrollo satelital argentino. La soberanía satelital.
El nexo político detrás del negocio: los nombres clave que vinculan a Musk, Macri y Villarruel
El representante de Starlink es Tomás Pérez Alati. Integra el estudio PAGBAM, uno de los más poderosos de la city porteña. Son las iniciales de Jorge Pérez Alati, Mariano Grondona (hijo), Manuel Benites y Alan Arnsten. La "M" final era de José Martínez de Hoz hijo, que en 2018 se abrió para formar su propio estudio.
Jorge Pérez Alati es quien comanda este buffete con sedes en Buenos Aires, Santiago de Chile, Uruguay y Nueva York y que figura siempre en el top 10 de los estudios más influyentes del país. Pero no es su única tarea: además recaudaba fuerte para las campañas de Mauricio Macri. Para las PASO 2023 Pérez Alati aportó 4 millones de pesos. Pérez Alati es el socio 3.787 del Colegio de Abogados de la calle Montevideo, donde se juntan los abogados de grandes empresas y de genocidas. Y figura en la comisión revisora de cuentas suplente del CELTYV, el centro de estudios de la vicepresidenta Victoria Villarruel, con poder especial de la asociación para actuar en su nombre. Su estudio es el que maneja los papeles de la asociación que preside Villarruel. Y también los papeles de Musk.
Fuente:
https://www.eldestapeweb.com/politica/donacion-negocio-acuerdo-milei-musk-20269417306
