El activista antiderechos que Milei puso a cargo de la visita del Papa

09.10.2026

El activista antiderechos que Milei puso a cargo de la visita del Papa

Agustin Caulo Redes Sociales
Agustin Caulo Redes Sociales

De las cruzadas contra el aborto y el matrimonio igualitario a la Secretaría de Culto. Caulo comparte militancia con su esposa, Ana Belén Mármora, protagonista de la avanzada del Gobierno sobre el museo de la exESMA.

Por Luciana Bertoia 

El principal objetivo del Frente Joven era lograr "incidencia" en la política doméstica y en la política internacional. Creado en 2010, el grupo se dedicó a militar contra el matrimonio igualitario y la interrupción voluntaria del embarazo. Ahora, desde esa agrupación, celebran que parte de sus ambiciones se lograron. Agustín Caulo, que ocupó la presidencia del grupo, es la cara visible del Gobierno en la organización de la visita del papa León XIV a la Argentina.

El "Chino" Caulo fue designado secretario de Culto y Civilización en mayo de este año. El cargo estuvo unos cuantos meses vacantes tras la partida de Nahuel Sotelo para asumir como diputado provincial. Tanto Caulo como Sotelo son parte de Las Fuerzas del Cielo, el sector que se referencia en el asesor Santiago Caputo, aunque tienen trayectorias distintas.

Sotelo es más joven que su sucesor y tiene un recorrido más parecido al de Victoria Villarruel. En 2018, Sotelo –que, por entonces, tenía 23 años– publicó Cartas de los '70: el dolor de la otra parte. En el libro denunciaba que los detenidos por crímenes contra la humanidad estaban "sufriendo una persecución judicial/ideológica". El libro está prologado por un teniente coronel que no da su nombre, solo sus iniciales: HJS. Pocos días atrás, desde la web Prisionero en Argentina, le recordaron al actual legislador los tiempos en los que solía visitar en la cárcel a los que consideraba héroes.

Cuando Sotelo estaba publicando su libelo, Caulo empezaba a adquirir más presencia pública. Militaba entonces en el Frente Joven, un grupo que ya tenía unos años de existencia, pero que encontró una razón de ser cuando Mauricio Macri anunció que se iba a discutir el aborto en el Congreso.

El "Chino" Caulo, para entonces, empezó a coordinar Unidad Pro-Vida, que agrupaba a distintas organizaciones que se oponían al derecho de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos. En marzo de 2018, el Frente Joven fue parte de una mesa en Mar del Plata "por la defensa de la vida" en la que participaban el médico Mario Caponnetto –que solía publicar en la revista Cabildo, que dirigía su hermano Antonio–, el entonces juez Alfredo López –destituido por conductas antisemitas– y Nicolás Márquez, biógrafo del presidente e integrante de los grupos que se definen como de "memoria completa".

En redes sociales, Caulo dice haber acudido a la Universidad de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (FASTA), de posiciones ultras dentro de la Iglesia Católica. No surge del registro público de egresados de universidades que el "Chino" cuente con un título de grado. En la web de este grupo, se lo presenta como miembro de la comunidad Devoto de la jurisdicción FASTA en Buenos Aires.

Con Javier Milei se conocieron en las marchas que hacían los sectores celestes contra el aborto en 2020, cuando se estaba tratando la iniciativa en el Congreso. Caulo publicó el año pasado una foto que registró el encuentro con el actual presidente. Entonces, ambos andaban con barbijos.

Caulo está casado con Ana Belén Mármora, que, por entonces, era una de las voces y caras juveniles que se resistían a la interrupción voluntaria del embarazo. Mármora estudió periodismo y abogacía. Se formó en la Universidad Católica Argentina (UCA) y en la Austral, ligada al Opus Dei.

"Pochi", como le dicen a Mármora, consiguió un cargo de relevancia antes que su marido. Milei la puso al frente del Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos (CIPDH). A través de una reforma –que se concretó en mayo de 2025–, el CIPDH quedó a cargo del museo que funciona en lo que fue el núcleo del campo de concentración de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y del Archivo Nacional de la Memoria (ANM).

En el museo, Mármora designó a un hombre de confianza, Fernando Vedoya, que también viene del Frente Joven. Una de sus primeras medidas fue sacar las marcas de género que existían en la muestra, que buscaban dejar en evidencia la violencia diferencial que sufrieron las mujeres mientras estuvieron cautivas en ese centro clandestino de detención.

Mármora había tenido un primer paso en el gobierno de La Libertad Avanza (LLA) en el Ministerio de Capital Humano. Había llegado a la Secretaría de Niñez de la mano de Pablo de la Torre. El Frente Joven, de hecho, tiene inserción en San Miguel y hay quienes lo relacionan directamente como el brazo juvenil de la asociación civil Concordia, que preside De la Torre.

El nombre de Caulo para ocupar la secretaría de Culto era invocado una y otra vez por el diputado nacional Santiago Santurio, así lo relataron fuentes con contacto directo con las autoridades de la Iglesia. Santurio también proviene de la misma cantera: es del Frente Joven. Figura, además, como consejero del Global Center for Human Rights, un grupo de extrema derecha que hace lobby a nivel regional. Esa entidad fue la que promovió hace unos meses una campaña de desprestigio contra la vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la argentina Andrea Pochak.

Santurio, principal promotor de Caulo, publicó un libro que se titula Dios, Patria y Familia. En él escriben también Mármora y Santiago Muzio, el activista que debió renunciar a la dirección de la Casa Argentina en París después de protagonizar varios escándalos –entre los que se contaba haber retirado la placa que recuerda a los desaparecidos–. El libro de Santurio forma parte de una colección que lanzó la Fundación Faro, dirigida por Agustín Laje. "Son todos de Las Fuerzas del Cielo, aunque estén peleados entre ellos", dice con malicia un funcionario que los trata.

En la Cancillería dicen que Caulo no suele interactuar mucho con el personal de carrera. "Se manejan como una secta", lo describen.

En redes sociales, el funcionario se esfuerza por mostrar su adhesión al canciller Pablo Quirno, a quien acompañó el mes pasado a la reunión de Naciones Unidas en Nueva York. No quiere que le pase lo mismo que le ocurrió a Sotelo, que tenía una pésima relación con Gerardo Werthein.

Desde su cuenta de X, defendió la apuesta madre de la administración Milei para encolumnarse detrás de Estados Unidos: el llamado Escudo de las Américas, la coalición militar que agrupa a las naciones que comulgan con Donald Trump. "El Escudo de las Américas nos protege también de la invasión de la cultura woke", escribió Caulo, que también catalogó como "organización terrorista" a Greenpeace por protestar afuera del Congreso.

Los halagos no son solo para su jefe. Caulo hace esfuerzos denodados para ganarse la simpatía del presidente. Lo elogia como un "tipazo" o habla de su "aura". No esconde su fastidio frente a las críticas que el periodismo hace de la gestión.

En la Iglesia no le atribuyen demasiado poder en la organización de la visita del Papa, que se concretará entre el 8 y el 11 de noviembre. Lo ven como un interlocutor formal. El operativo estará en cabeza del Ministerio de Seguridad, que conduce Alejandra Monteoliva, y tendrá su rol la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). La interlocutora más valorada es Mara Gorini, mano derecha de Karina Milei. Sin embargo, a pesar de no ser quien mueve los piolines, Caulo sabe que está cumpliendo con los objetivos con los que se formó: tiene un lugar desde donde puede incidir.

Fuente:

https://www.pagina12.com.ar/2026/10/09/el-activista-antiderechos-que-milei-puso-a-cargo-de-la-visita-del-papa/

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