El apriete a De Marinis: una línea de conducta en 20 años de macrismo

La jueza que declaró inconstitucional un artículo del Régimen Penal Juvenil fue víctima de un ataque masivo y coordinado. Los antecedentes de una práctica constante.
Por Martín Suárez
«La democracia no es para cobardes», aseguran quienes resaltan que sostener un sistema democrático requiere valentía, tolerancia al disenso y participación. Además, exige convivir con la diversidad de opiniones y respetar los tres poderes del Estado. Sin embargo, algunos referentes políticos están lejos de estas cualidades.
Tras el fallo de la jueza Laura De Marinis que declaró la inconstitucionalidad (para un caso concreto) de un artículo del nuevo Régimen Penal Juvenil —que bajaba la edad de punibilidad a los 14 años—, rápidamente Jorge Macri descalificó a la jueza e impulsó el pedido de juicio político ante el Consejo de la Magistratura porteño, hecho que provocó el repudio de más de 90 magistrados que lo consideraron un ataque a la independencia judicial.
Dentro del macrismo esto no fue algo nuevo. A lo largo de los últimos 20 años impulsó diversos mecanismos de recusación, denuncias en el Consejo de la Magistratura y órdenes de juicio político contra jueces cuyos fallos o investigaciones afectaron sus intereses políticos o de gestión.
Son varios los ejemplos. El más castigado fue el juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad, Roberto Gallardo, quien, tras diferentes sentencias que iban contra ajustes en educación, aumentos en transporte y seguridad, fue denunciado ante el Consejo de la Magistratura porteño con el objetivo de apartarlo o destituirlo. Lo mismo ocurrió con la jueza María Elena Liberatori, del fuero Contencioso Administrativo porteño, tras dictar fallos que frenaban tarifazos en el subte, ordenaban la reincorporación de trabajadores despedidos o intervenían en materia educativa.
En 2017, la jueza Patricia López Vergara fue objeto de pedidos de juicio político promovidos por legisladores oficialistas de la Ciudad, luego de que emitiera cautelares durante el debate de la reforma previsional en el Congreso, en las que ordenó limitar el uso de armas de fuego y gases lacrimógenos por parte de la policía porteña.
Para el abogado Federico Paruolo, que está terminando su doctorado en Derecho Penal y Derechos Humanos en la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ), a casi 20 años de gobierno de la misma línea política en la Ciudad, "el PRO está acostumbrado a que la mayoría de los jueces le respondan en términos de afinidad política".
Paruolo destacó, además, que respecto a la demagogia punitiva, en la Ciudad de Buenos Aires había una creencia que parecía estar vinculada con que el discurso punitivista cautivaba más votos.
"Todo eso mezclado lo que produce es que, en vez de esperar las formas razonables que son las instancias de apelación y, eventualmente, la participación de alguna cámara, el macrismo pide juicio político. Esto es un claro intento de disciplinamiento directo, incluso sabiendo que el juicio político no va a avanzar", le dijo el abogado a Tiempo.
La gran mayoría de los consultados por este diario coincidieron en que en la Ciudad, salvo algunas excepciones mencionadas, los integrantes del Poder Judicial están disciplinados por el macrismo.
El legislador porteño Juan Modarelli (Fuerza por Buenos Aires), que integra la Comisión de Justicia de la Legislatura, recordó que el pedido de juicio político a De Marinis por parte del jefe de Gobierno "se dio en un contexto donde se está discutiendo la transferencia de las competencias que la Ciudad debe recibir de la justicia nacional. La pregunta que surge es: ¿vamos a trabajar para que se consolide esa transferencia y esa autonomía con un jefe de gobierno que ataca al Poder Judicial cuando falla en un sentido opuesto y con argumentos jurídicos?".
En ese marco, el bloque Fuerza por Buenos Aires presentó un repudio a las declaraciones y accionar de Macri. El documento fue redactado por el diputado Andrés La Blunda y lleva las firmas de las y los legisladores Victoria Freire, Andrea Mariana González, Delfina Velázquez y Juan Pablo Modarelli.
"Pareciera que tenemos un gobierno porteño que quiere una Justicia completamente adicta y que falle solo a su favor. Esperamos que el repudio que presentamos se pueda no solo discutir sino que todos los bloques políticos se expresen en defensa de la división de poderes y de la democracia", señala el comunicado de la presentación.
Fuera del ámbito porteño, el propio Mauricio Macri, durante su presidencia en 2019, presentó formalmente el juicio político al juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla. El magistrado llevó adelante la investigación por presunto espionaje ilegal y extorsión conocida como el «Caso D'Alessio», que salpicaba a funcionarios de Cambiemos y al fiscal Carlos Stornelli.
Hay que recordar también el caso de Luis Federico Arias. El por entonces juez en lo Contencioso Administrativo de La Plata dictó fallos que frenaron los tarifazos de servicios públicos dispuestos por los gobiernos de Macri y María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires. En 2018, fue destituido mediante un jury de enjuiciamiento impulsado por el oficialismo provincial de Cambiemos.
La demonización del menor
"Nos enteramos de este fallo de De Marinis sencillamente porque fue utilizado por quienes gobiernan la Ciudad y el país para demonizar a los pibes adolescentes que han sido empobrecidos por sus políticas", analizó en diálogo con Tiempo la diputada de izquierda Vanina Biasi. P ara la referente del PO, todo el discurso del gobierno está destinado a calificar a niños empobrecidos como peligrosos. "Incluso los responsabiliza de que, por ejemplo, las llamadas clases medias de la Ciudad no tengan el bienestar que merecen", señaló.
"El gobierno de la Ciudad y más aún el Ministerio de Justicia porteño, que fue el que inició el jury, tendrían que haber estado garantizando que se cumpliera con el procedimiento interno dentro del Poder Judicial. Sin embargo, lo que hicieron fue espectacularizar la situación para seguir dividiendo a la sociedad en torno a una mentira: la tesis de que los jóvenes pobres son responsables de la inseguridad que vive la población porteña", terminó. «
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