El Gobierno apuesta a la división opositora para llegar competitivo a 2027

Por Paula Marussich
Las chances de reelegir comienzan a acotarse para el experimento libertario. "El ajuste más grande de la historia de la humanidad" tiene costo político. Los escándalos de corrupción también. Los últimos trabajos de opinión pública muestran cómo el affaire Adorni tuvo un fuerte impacto en la imagen del Gobierno nacional y colocó a la corrupción a la cabeza de las preocupaciones de la gente. Con la imagen de Milei en caída desde la irrupción del AdorniGate, la única estrategia posible para el oficialismo es atomizar a la oposición. Por eso, el mayor objetivo político del Gobierno en esta nueva etapa es eliminar las PASO o, al menos, suspenderlas una vez más. La foto de Diego Santilli con catorce gobernadores sugiere que parte del camino podría estar allanado.
El día después de la salida de Adorni, el Gobierno respiró optimismo. La arenga de Milei a diputados y senadores incluyó la idea de que su mandato podría seguir hasta 2031, "según sus números". Justo cuando el nivel de desaprobación al Gobierno de Milei alcanza el registro más alto de la gestión: 58,2 %, para Management & Fit. Mientras que la consultora Inteligencia Analítica muestra una imagen negativa del Presidente que asciende al 62 % y la positiva se ubica en el 27 %. "La caída que comenzó con el AdorniGate y perforó su propia base de votantes", explicaron. El trabajo de esta consultora revela que "la idea de un candidato de unidad del peronismo duplica en intención de voto a Javier Milei".
En efecto, los mandatarios que el martes asistieron a la jura de Santilli se mostraron conformes con la salida de Adorni, pero evitaron dar definiciones sobre el apoyo a la reforma electoral. En parte porque especulan con la imagen de Javier Milei y, en parte, porque usarán la desesperación del Gobierno para negociar en un contexto en el que la asfixia a las provincias no merma.
Otro bloque intermedio es Provincias Unidas. Desde este espacio adelantaron que los gobernadores Llaryora y Pullaro "no quieren suspenderlas". Sin embargo, el cordobesismo "dará lo que no tiene para que los libertarios no le planten un candidato", dijo un conocedor de esa provincia a Página/12. Los cinco radicales de esa fuerza también quieren "que quede la ley 2009".
La UCR es fuerte en el Senado. Con diez legisladores, su decisión será clave para determinar la suerte del proyecto del oficialismo. Aquí entra la promesa de una lista colectora para que puedan integrarse a La Libertad Avanza. Mauricio Macri también activó las negociaciones con el radicalismo y se entusiasma con la reedición de Juntos por el Cambio. "Habrá que ayudarlo", se divierten en el peronismo, aun cuando la eliminación de las PASO podría dejarlos sin instrumentos para zanjar su propia interna. La ingeniería electoral indica que el que divide a su adversario gana.
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