El gobierno consiguió el dictamen pero hay dudas con el fondo de indemnizaciones

19.02.2026

El oficialismo contaría con los votos suficientes para la aprobación en general pero, por los cambios, la ley deberá volver al Senado. 

El diputado Lisandro Almirón, presidente de la comisión de Legislación Laboral, anunció este miércoles, a las 18:11, que el oficialismo obtenía dictamen de mayoría para tratar el proyecto de reforma laboral en la sesión prevista para el jueves. Con 44 firmas de los representantes de Javier Milei, la UCR, el PRO y el MID, el gobierno se aseguró el expediente para llegar al recinto, aunque al cierre de esta nota quedaban dudas sobre el destino de los artículos más lesivos para los trabajadores, como el del fondo de indemnizaciones, el traspaso del fuero laboral a la órbita de la ciudad y la derogación de los estatutos.

Los bloques de Cristian Ritondo y Oscar Zago acompañaron el texto defendido por Gabriel Bornoroni, en disidencia. El desacuerdo de esos espacios gira en torno de la sustracción del artículo 35 en el proyecto original, que habilitaba a las billeteras virtuales a pagar salarios participando de la captura de una masa importante de dinero circulante sin tributar lo mismo que las entidades bancarias. Ese texto estaba redactado a medida de Mercado Libre y fue bautizado como la cláusula Galperín, en honor a su dueño.

Ritondo insistió hasta último momento con la importancia de incorporar ese artículo, puesto por Federico Sturzenegger pero resistido por Luis "Toto" Caputo. Fuentes parlamentarias deslizaban en la previa del debate en comisiones que difícilmente lograría su propósito.

Además del dictamen libertario, también presentaron uno los legisladores de la bancada peronista, que reunía una serie de propuestas discutidas en la comisión de Trabajo del PJ con la participación de dirigentes gremiales y juntó 29 firmas. Néstor Pitrola presentó el suyo por el Frente de Izquierda y Nicolás Massot llevó otro de su propia factura.

El debate en el plenario de Legislación Laboral y Presupuesto y Hacienda arrancó caldeado, después de las 14. El líder del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, se apresuró a confirmar que el gobierno retiraba el artículo 44, el que recortaba brutalmente las licencias, y Germán Martínez reprochó enseguida "la enorme desprolijidad que ha tenido todo el trámite parlamentario", en referencia a ese papelón que suscitó idas y vueltas entre el oficialismo y sus aliados.

El diputado Nicolás Del Caño fue más enfático y despertó la reacción airada de diputadas libertarias, como Lilia Lemoine, que se rieron a carcajadas por su fastidio. "Es un escándalo tener que tratar esta ley esclavista de manera exprés, en menos de 24 horas", expresó.

Como cargó contra los senadores que votaron sin leer la quita de la mitad del salario para los trabajadores en uso de licencia, sus adversarios empezaron a contestarle fuera de micrófono. "No sé de qué te reís. Vos, porque no tenés problemas, las vacaciones las podés hacer con tus hijos en Miami pero se las vas a sacar a los trabajadores", sostuvo Del Caño mirando al grupo de diputadas que estaban con Lemoine. Totalmente enfurecido, agregó: "¿Vos, que cobrás millones de pesos, querés votar eso y que nadie lo sepa?".

En medio del griterío, su colega Néstor Pitrola se paró y empezó a caminar entre las mesas y las sillas, acercándose hasta la cabecera, donde permanecían sentados Almirón y Bertie Benegas Lynch. Mientras hablaba Bornoroni, Pitrola agitaba su cartel en defensa de los trabajadores de Fate y exclamaba: "¡Para eso es esta ley, para despedir trabajadores!".

Pese a ese arranque convulsionado, las exposiciones de los triunviros de la CGT, Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, fueron sosegando los ánimos. Sus intervenciones dejaban traslucir que acaso las negociaciones entre la central obrera y el gobierno seguían abiertas. De hecho, Argüello cerró su discurso con una frase de tono premonitorio, aunque no muy promisoria: "Ninguna victoria es total y toda derrota es transitoria".

Aún así, fuentes parlamentarias deslizaron ante LPO que había una serie de artículos en los que se preveía una votación ajustada para su tratamiento en particular. "El FAL, la derogación de los estatutos y la eliminación de la ultraactividad podrían caer", comentó un diputado peronista.

El argumento más contundente contra el FAL lo brindó Vanesa Siley, quien advirtió que ese fondo de indemnizaciones servirá para la acumulación de más de U$s 3000 millones y "va a romper el sistema previsional". "Es un monto que va a ser tentación de los gobiernos para colocarles bonos del Estado. Ya pasó con las AFJP, la llenaron de bonos basura. Es decir, se estaría creando un fondo para financiar al Tesoro. Rompen el sistema previsional argentino", apuntó.

Bajo ese enfoque, adelantó con tono sancionatorio: "no quiero ver los diputados de la Nación, el año que viene o adentro de unos meses, teniendo que derogar la ley de movilidad jubilatoria porque con esta retracción de recursos no se van a poder pagar aumentos jubilatorios y después no le vengan a echar la culpa al Espíritu Santo y a la insustentabilidad del sistema previsional".

La suerte del articulado vinculado al fondo de las indemnizaciones ya venía rodeada de incertidumbre, tal como anticipó LPO. Pero al rechazo del peronismo, la izquierda y Provincias Unidas, ahora se suman las dudas de aliados que temen no juntar voluntades suficientes para blindarlo: "El FAL está finito", resumió un legislador cercano a los libertarios. 

Otro de los segmentos que podría ser derribado es el del traspaso del fuero laboral a la órbita de la ciudad de Buenos Aires. El juez Andrés Basso, titular de la Asociación de Magistrados, mantuvo una reunión con diputados peronistas este miércoles y el saldo de esa charla habría sido de un moderado optimismo para los jueces.

Durante su exposición, Basso explicó que el artículo 91 no establece un traspaso sino una disolución. "Es la clausura del fuero, y vaciar de jurisdicción a un juez significa revocarlo", dijo.