El peronismo del interior aplastó a La Cámpora en Mendoza, en una señal de alerta para la candidatura de Kicillof

23.02.2026

Los camporistas solo llegaron al 10% en un distrito. En el peronismo dicen que en el interior los candidatos de Cristina no hacen pie y piden replantear la estrategia para 2027. En la Rosada no quieren que se caiga Kicillof. 

Los intendentes peronistas aplastaron a La Cámpora en las elecciones de concejales de este domingo en Mendoza. En el PJ creen que la paliza mendocina es una muestra clara sobre el rechazo a los candidatos kirchneristas en el interior y una señal de alarma para el proyecto presidencial de Axel Kicillof, que es visto como un kirchnerista.

La elección a concejales en seis departamentos de Mendoza estuvo marcada por la división del peronismo, que tras largos años de tensiones entre los intendentes y La Cámpora finalmente fue dividido en San Rafael, Lujan de Cuyo y Rivadavia. El resultado fue demoledor para los candidatos de la agrupación de Máximo Kirchner. Sólo en un distrito logró llegar al diez por ciento de los votos y no ganó ni un concejal, apenas un convencional constituyente en San Rafael.

En ese departamento del sur de la provincia, la lista peronista de los hermanos Omar y Emir Félix -que gobiernan la ciudad- ganó por tres puntos la elección de convencionales constituyentes (41,5% contra 38,4%) y perdió por 700 votos ante el frente de Alfredo Cornejo y La Libertad Avanza en la de concejales (39,2% contra 38,2%). La Cámpora, con la lista San Rafael Futuro, quedó cuarta con 5,7% de los votos. No le alcanzó para meter un concejal, pero si para evitar que lis Felix ganaran la elección.

Fuentes sanrafaelinas revelaron a LPO que la ruptura se concretó porque La Cámpora le pedía a los hermanos Félix un lugar entrable en los seis concejales que se elegían. El resultado, dicen en el municipio, demuestra que los camporistas se subieron el precio y tenían pocos votos. 

La elección de Mendoza es una señal de alarma para Axel Kicillof por algo que vienen sosteniendo hace tiempo: en las provincias les va mal a los candidatos kirchneristas y el gobernador bonaerense está muy identificado con Cristina Kirchner. Su discurso es incluso más dogmático que el de la ex presidenta.

Pese a la paridad con el frente Cambia Mendoza, los Félix quedaron conformes porque remontaron los 9 puntos de la derrota que sufrió el peronismo en octubre y en concejales fue empate: tres para cada fuerza. 

En el departamento de Rivadavia se impuso el frente de La Libertad Avanza y Cambia Mendoza ante el oficialismo local del partido Sembrar. La lista del Frente Justicialista quedó tercera con casi 11 puntos y el camporista Frente Patria quedó cuarto con 6,7 por ciento.

Finalmente, en Luján de Cuyo -donde ganó por paliza el oficialismo provincial- las listas peronistas quedaron casi empatadas en algo más de diez puntos. El Frente Justicialista sacó 10,35% y el Frente Patria 10,24%, logrando un concejal la lista del peronismo. "Si La Cámpora no rompía, metíamos dos concejales, pero ahora ellos se quedaron sin nada", se lamentó un dirigente peronista.

En tanto, los intendentes peronistas de Maipu, La Paz y Santa Rosa acordaron con La Cámpora y lograron ganar en los tres departamentos. El cuadro explica la dificultad que vive el peronismo mendocino, que se puede trasladar a otras geografías: La Cámpora les pide demasiado por lo que aporta y les complica el perfil de regreso al centro, pero al mismo tiempo conserva unos puntos que pueden hacer la diferencia entre ganar y perder si están ajustados.

Pero más allá de los números fríos en el peronismo del interior creen que la elección de Mendoza es una señal de alarma para Axel Kicillof por algo que vienen sosteniendo hace tiempo: en las provincias les va mal a los candidatos kirchneristas y el gobernador bonaerense está muy identificado con Cristina Kirchner. Pro momentos, argumentan, la ex presidenta parece más pragmática y acepta dar nuevos debates como el rol del Estado. "Axel todavía no puede aceptar públicamente que la inflación es un problema", agregó el dirigente consultado.

Dirigentes del peronismo tradicional creen que la pelea de Kicillof y La Cámpora es un debate endogámico del kirchnerismo, pero no hay diferencias reales en términos de su propuesta política. De hecho lo son: axelismo y camporistas comparten el gabinete bonaerense, los bloques legislativos y la conducción del PJ bonaerense. Un diputado del peronista recordó que la semana pasada votaron juntos en contra del acuerdo con la UE y perdieron por primera vez contra el interior.

Es por eso que muchos dirigentes del peronismo del interior están advirtiendo que la candidatura presidencial de Kicillof no tiene fuerza más allá del Conurbano y piden repensar la estrategia para 2027, si es que se piensa en jugar a ganar.

La misma visión derrotista sobre el futuro electoral del gobernador empezó a extenderse entre los propios intendentes del Conurbano. Jorge Ferraresi de Avellaneda, que supo estar muy cerca de Kicillof, dijo en un encuentro reciente: "Hay que desdoblar y el peronismo tiene que concentrarse en retener sus 70 intendencias".

En el gobierno nacional parecen advertidos de que Kicillof pierde fuerza y quieren sostener su candidatura. "Necesitamos que Kicillof sea el candidato del peronismo porque tenemos que polarizar con él", dijo un dirigente importante de La Libertad Avanza que ve con preocupación la caída de Axel y la amenaza de desdoblamiento que le están planteando los intedentes. "Al final Cristina tenía razón, se equivocó al desdoblar, los intendentes lo usaron y ahora lo van a usar de nuevo", concluyó.

Fuente:

https://www.perfil.com/noticias/internacional/toque-de-queda-en-nueva-york-ante-llegada-de-violenta-tormenta-invernal.phtml