El PJ avaló las intervenciones provinciales pese a algunos cuestionamientos internos

20.05.2026

El Congreso Nacional del Partido Justicialista, presidido por el gobernador formoseño Gildo Insfrán, sesionó este martes en modalidad híbrida -mitad presencial y mitad virtual- para cumplir con las formalidades legales y, entre otras cuestiones, ratificar las intervenciones en Salta y Jujuyy la normalización en Misiones, todos distritos con delegados designados por el sector que conduce la ex presidenta Cristina Kirchner. La decisión generó cuestionamientos internos. "Son tiempos complejos, y justamente por eso debemos actuar con responsabilidad, madurez política y vocación de diálogo. La unidad no se impone, sino que se construye escuchando y respetando las distintas realidades de cada provincia", sostuvo el gobernador riojano Ricardo Quintela, quien ofició como portavoz del peronismo del interior que resiste que las resoluciones se tomen desde Buenos Aires. Fue uno de los cruces que atravesó el encuentro.

Los vicepresidentes del PJ, encabezados por el jefe del interbloque de senadores José Mayans, comenzaron a llegar por la tarde a la sede de la calle Matheu junto a dirigentes como el titular del consejo metropolitano del PJ, Juan Manuel Olmos; el diputado Eduardo Valdés; el intendente de Merlo Gustavo Menéndez y el ex senador Oscar Parrilli. Antes del inicio del congreso, Mayans y Parrilli hablaron sobre la detención de Cristina, impedida de ejercer sus funciones como titular del PJ nacional. "Con el criterio de la condena por Vialidad, Milei y el jefe de Gabinete deberían estar presos por Andis", sostuvo Mayans. Parrilli, en tanto, volvió sobre la idea de una "democracia trucha" y advirtió que, en ese contexto, el peronismo podría terminar llevando un "candidato trucho" el año próximo, en una crítica implícita al gobernador bonaerense Axel Kicillof.

Sin embargo, durante la sesión del congreso peronista la situación de la ex presidenta recién apareció sobre el cierre, cuando tomó la palabra Fernanda Raverta. En la apertura de las deliberaciones, el gobernador formoseño Gildo Insfrán evocó a Juan y Eva Perón y a Néstor Kirchner, pero evitó referencias directas a Cristina. De todos modos, en las intervenciones predominó la preocupación por la situación económica y social derivada del modelo de ajuste de Javier Milei y la necesidad de que el peronismo vuelva a ofrecer una propuesta capaz de seducir al electorado. "Este gobierno tiene fecha de vencimiento", planteó de manera virtual el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien sostuvo que el peronismo debía preparar "la mejor propuesta" y "los mejores equipos" para cuando le toque volver a gobernar.

Uno de los puntos centrales de la convocatoria fue la normalización del PJ de Misiones y la ratificación de las intervenciones en Jujuy y Salta. En Jujuy fueron designados Teresa García y Máximo Rodríguez, que vienen de desempeñar esa misma tarea en Corrientes. Para Salta, el Congreso del PJ ratificó al ex diputado Pablo Kosiner y a Nora Cannuni, desplazados la semana pasada por la jueza federal con competencia electoral María Servini, quien designó en su lugar a José Luis Napoleón Gambetta. Se trata de un dirigente cercano al gobernador salteño Gustavo Sáenz, enfrentado con la conducción partidaria de Cristina. Tras la ratificación resuelta por el Congreso partidario, Kosiner deberá convivir con el interventor avalado por Servini, una superposición que anticipa tensiones en la conducción del distrito.

Pero la decisión fue cuestionada por el gobernador riojano Ricardo Quintela, quien el año pasado intentó presidir el PJ nacional aunque finalmente no reunió los avales necesarios para competir contra CFK. "Nosotros, que hemos sufrido proscripciones, persecuciones, cárceles, torturas, desapariciones y muerte de compañeros, no podemos proscribir a compañeros", afirmó Quintela, que participó de manera virtual junto a los congresales de su provincia. También cuestionó las decisiones tomadas desde Buenos Aires. "Nos gustaría que los interventores o normalizadores sean compañeras y compañeros del norte argentino, con vínculos y afinidad con cada distrito, para lograr la participación de todos los sectores del peronismo", planteó. Fue una muestra de las tensiones que persisten dentro del PJ y que quedaron disimuladas detrás de las señales de unidad que dominaron el congreso en la sede de Matheu.

Fuente: 

El Destape

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