El recorte de Zona Fría se empantana en el Senado

28.05.2026

Javier Milei busca avanzar con Zona Fría, pero el Senado le puso un freno: radicales y provinciales complican una votación clave. 

Por Juan Manuel Villarreal

El Gobierno deberá esperar para avanzar con la reforma del régimen de Zona Fría en el Senado. Después de la media sanción conseguida en Diputados, La Libertad Avanza buscaba acelerar el trámite y aprobar el texto sin modificaciones, pero el panorama empezó a complicarse: senadores aliados, provinciales y radicales comenzaron a marcar reparos y pusieron en duda su acompañamiento. 

La iniciativa, impulsada por la Casa Rosada, modifica el esquema de subsidios al gas natural en zonas de bajas temperaturas. El proyecto ya fue aprobado por la Cámara baja con 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones, pero ahora enfrenta una discusión mucho más ajustada en la Cámara alta, donde el peso de las provincias es decisivo.

En el oficialismo admiten que la votación será fina. El objetivo inicial era reunir a las comisiones la semana próxima, conseguir dictamen y llevar el tema al recinto en los primeros días de junio. Sin embargo, las señales que llegan desde distintos bloques obligaron a recalcular.

El Gobierno busca aprobar el texto sin cambios

La estrategia de La Libertad Avanza es clara: sancionar la ley tal como llegó desde Diputados. Cualquier modificación devolvería el proyecto a la Cámara baja y dilataría una medida que el Ejecutivo considera clave dentro de su programa de reducción del gasto público.

El problema es que los votos no están garantizados. En la Casa Rosada ya descontaban el rechazo del peronismo y de la senadora cordobesa Alejandra Vigo. Pero en las últimas horas se sumaron nuevas dudas entre legisladores que, en otros debates, acompañaron al oficialismo o mantuvieron una posición dialoguista.

La discusión no se limita a los distritos que perderían el beneficio. También genera ruido el cambio en la forma de aplicar el subsidio. Según el texto aprobado en Diputados, las zonas que mantengan el régimen recibirán una reducción sobre el costo del gas en boca de pozo, pero la distribución, el transporte y los impuestos pasarán a pagarse al 100%. Hoy, en cambio, el beneficio impacta sobre el precio final de la factura.

Los números que inquietan a La Libertad Avanza

El Senado tiene una particularidad central para esta discusión: cerca de un cuarto de sus votos corresponde a provincias patagónicas. Esa composición vuelve más sensible cualquier cambio en un régimen asociado al consumo energético en zonas de bajas temperaturas.

La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios. Para aprobar la ley sin modificaciones necesita sumar a los bloques provinciales, al PRO y, como mínimo, a buena parte del radicalismo. Allí aparecen las primeras complicaciones.

El rechazo del radical Maximiliano Abad, oriundo de Mar del Plata, encendió una alarma. La ciudad balnearia es una de las zonas que quedaría afectada por el recorte del beneficio, por lo que su voto en contra era esperado por distintos sectores de la oposición.

Ahora, el oficialismo mira con atención al resto de la UCR. En especial, a los mendocinos Rodolfo Suarez y Mariana Juri, cuyo acompañamiento quedó bajo observación. Suarez, además, tiene antecedentes políticos vinculados al régimen: cuando fue gobernador de Mendoza impulsó el respaldo de sus legisladores a la ampliación de Zona Fría.

También aparece en duda la posición del pampeano Daniel Kroneberger. La Pampa quedaría excluida de la ayuda, y el senador todavía no definió públicamente cómo votará. Para el Gobierno, una baja adicional dentro del radicalismo puede ser decisiva.

Los provinciales también ponen condiciones

El bloque de los senadores provinciales, clave para cualquier mayoría, tampoco aparece alineado detrás del proyecto oficial. La senadora neuquina Julieta Corroza, de La Neuquinidad, ya adelantó que no acompañará la ley tal como fue enviada desde Diputados y pidió modificar uno de los artículos más sensibles del texto.

El foco está puesto en el artículo 2°, que establece que los beneficios para las regiones incluidas dentro de la Zona Fría "serán determinados por el Poder Ejecutivo nacional, por sí o a través de la autoridad de aplicación de la presente ley, con las modalidades que considere pertinentes".

Para los senadores patagónicos, esa redacción abre la puerta a que el Ejecutivo defina de manera discrecional el porcentaje de subsidio aplicable en la región. Ese punto se convirtió en una de las principales objeciones dentro de los bloques que todavía podrían negociar su voto.

A esa posición se sumó el rechazo de los senadores de Santa Cruz Natalia Gadano y José Carambia. Ambos habían oscilado en otras votaciones entre el acompañamiento y la distancia con el oficialismo, pero en este caso se oponen al proyecto.

La compensación eléctrica y el rol de los gobernadores

El Gobierno apuesta a repetir en el Senado la fórmula que le permitió conseguir la media sanción en Diputados: negociar con gobernadores y ofrecer compensaciones a provincias de zonas cálidas. La Casa Rosada ofreció una rebaja parcial en la tarifa eléctrica para jurisdicciones del norte y el litoral, a cambio del apoyo al recorte de subsidios al gas.

Ese acuerdo alcanzó a Salta, Jujuy, Misiones, Tucumán, Catamarca y Santa Fe. Fue una pieza central de las conversaciones encabezadas por el ministro del Interior, Diego Santilli, y permitió destrabar la votación en la Cámara baja.

Pero no todos quedaron conformes. Los gobernadores Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, y Raúl Jalil, de Catamarca, reclamaron que la compensación eléctrica quedara incorporada al proyecto y no dependiera de una resolución administrativa posterior. Esa diferencia ya se reflejó en Diputados y ahora puede volver a pesar en el Senado, donde los mandatarios provinciales tienen mayor influencia sobre sus legisladores.

El artículo sobre Cammesa también genera ruido

Dentro de la negociación aparece otro punto conflictivo: el artículo que involucra a las provincias en la deuda de sus distribuidoras con Cammesa. Ese apartado generó preocupación entre gobernadores y senadores que temen un impacto fiscal adicional sobre administraciones provinciales con cuentas ajustadas.

"Nadie está apurando el debate porque no están los votos. En La Libertad Avanza apuestan a la relación con los gobernadores, pero el artículo que habla sobre que las provincias se tienen que hacer cargo de la deuda de sus distribuidoras con Cammesa está generando mucho ruido. Nadie tiene un peso", explicó un senador de la oposición dialoguista que, pese a sus reparos, se inclina por acompañar el proyecto de la Casa Rosada.

La frase resume el clima que atraviesa la discusión: el oficialismo conserva expectativas de aprobar la ley, pero el margen es cada vez más estrecho.

Qué cambia con la reforma de Zona Fría

El proyecto reduce el alcance del régimen ampliado en 2021 y concentra el beneficio en la Patagonia, Malargüe y la Puna. En paralelo, recorta la cobertura para municipios y departamentos de provincias como Buenos Aires, Córdoba, Catamarca, Tucumán y Santa Fe, entre otras.

La reforma también modifica el modo en que se aplica el subsidio. El beneficio dejaría de calcularse sobre la factura final y pasaría a aplicarse sobre el costo del gas en boca de pozo. En términos prácticos, los usuarios alcanzados por el nuevo esquema podrían pagar sin bonificación los componentes de transporte, distribución e impuestos.

Para el Gobierno, el cambio apunta a ordenar el sistema de subsidios y reducir el costo fiscal. Para los senadores que resisten la iniciativa, el problema es el impacto directo sobre los hogares en pleno invierno y la posibilidad de que el Ejecutivo concentre la potestad de definir porcentajes y alcances.

Un final abierto en el Senado

La Libertad Avanza llega al Senado con una base de apoyo importante, pero sin margen para errores. El PRO aparece encaminado a acompañar y una parte de la UCR podría aportar votos, aunque las fugas ya empezaron a complicar el conteo. Los bloques provinciales, en tanto, quedaron en el centro de la negociación.

El oficialismo busca dictamen y sesión para la primera semana de junio, pero el calendario quedó atado a la posibilidad de asegurar una mayoría. Por ahora, el debate formal todavía no arrancó y las críticas crecen antes de que el proyecto llegue a comisión.

En la Casa Rosada saben que una aprobación sin cambios sería una señal política fuerte después de la media sanción en Diputados. Pero también saben que el Senado es otro terreno: los gobernadores pesan más, los senadores patagónicos tienen un rol determinante y cada voto puede definir si el recorte de Zona Fría se convierte en ley o vuelve a quedar empantanado.

Fuente:

https://grupolaprovincia.com/ 

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