Federico Sturzenegger confirmó que en junio enviará la desregulación inmobiliaria al Congreso para bajar costos en la compraventa

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado confirmó cambios en corretaje. También habló de créditos hipotecarios y construcción como ejes para dinamizar el mercado.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, participó este lunes del DATA DAY 4, organizado por Reporte Inmobiliario en el Auditorio Juan Pablo II de la Universidad Católica Argentina (UCA), en Puerto Madero. En ese marco, adelantó que el Gobierno liderado por Javier Milei enviará en junio un paquete de desregulación inmobiliaria al Congreso (tal como lo anunció Ámbito en marzo último) con el objetivo de bajar costos en las operaciones de compraventa y ampliar la competencia en el sector.
La jornada reunió a desarrolladores, brokers, analistas y referentes del mercado. La exposición del ministro se centró en el impacto de la desregulación sobre la actividad inmobiliaria, el rol del crédito hipotecario y la necesidad de reducir costos en la construcción y en las transacciones.
En paralelo, en diálogo posterior con este medio periodístico, Sturzenegger precisó que la iniciativa buscará "quitar trabas y privilegios" que hoy encarecen las operaciones y limitan la competencia. "Creemos que habrá una notable reducción en los costos de compraventa y además vamos a quitar la pata del Estado para agilizar un mercado inmobiliario que siempre es activo", concluyó.
Desregulación, corretaje y costos
Uno de los momentos centrales del encuentro se dio durante el intercambio con el público. La concurrencia prestó especial atención a la pregunta de Jorge Amoreo Casotti, de la plataforma PINT, quien desde inicios de 2025 impulsa la desregulación del sector. Le consultó sobre la desregulación de los colegios inmobiliarios y el alcance de los cambios en el corretaje. A partir de esa intervención, el ministro profundizó en uno de los ejes más sensibles de la agenda.
Sturzenegger afirmó que los colegios profesionales "son un problema" cuando exceden su función de control de matrícula. Señaló que, en muchos casos, fijan condiciones que encarecen el servicio, como aranceles mínimos o restricciones operativas.
Agregó: "Si un profesional quiere cobrar menos, no debería haber una norma que lo impida". En esa línea, planteó que esas prácticas generan distorsiones que terminan trasladándose al costo final de la compraventa.
El funcionario sostuvo que la desregulación del corretaje inmobiliario forma parte de la agenda inmediata. Indicó que el objetivo es abrir el mercado, eliminar privilegios y permitir mayor competencia. "La idea es que cualquiera pueda innovar, crear nuevos modelos y ofrecer mejores condiciones", dijo. También advirtió que se trata de un proceso complejo, ya que muchas de estas regulaciones tienen carácter jurisdiccional y dependen de provincias o incluso de reformas constitucionales.
En ese contexto, confirmó que el paquete legislativo que el Gobierno enviará en junio incluirá cambios específicos sobre el corretaje y otras actividades reguladas.
A su vez, anticipó que habrá una ley de defensa de la competencia que definirá con mayor precisión qué pueden hacer y qué no los colegios profesionales. Señaló: "Va a ser una batalla importante, porque hay intereses que se han consolidado durante años".
Créditos hipotecarios y cambio de modelo
Otro de los ejes centrales de la exposición fue el crédito hipotecario. Sturzenegger planteó que el sistema financiero argentino atraviesa un punto de inflexión. Explicó que durante años los bancos operaron con un volumen reducido de depósitos y tasas altas, en un contexto de inflación elevada. Ese esquema, según sostuvo, ya no resulta sostenible.
"El modelo de pocos depósitos y tasas altas se termina con la baja de la inflación", afirmó. En ese sentido, explicó que los bancos deberán modificar su estrategia y captar ahorro de largo plazo. Para eso, deberán ofrecer instrumentos más atractivos, con rendimientos reales positivos que incentiven a los ahorristas a volcar sus fondos al sistema financiero.
El ministro destacó que los argentinos tienen un volumen significativo de ahorro fuera del sistema, tanto en dólares como en activos alternativos. Consideró que, en un escenario de estabilidad macroeconómica, parte de esos recursos podría canalizarse hacia el crédito hipotecario. Explicó: "El día que el banco le pague al ahorrista un retorno razonable, ese dinero va a volver y se va a transformar en financiamiento", explicó.
En esa línea, proyectó una expansión significativa del mercado hipotecario en los próximos años. Señaló que el volumen de crédito podría multiplicarse varias veces en relación con el tamaño actual. Argumentó: "No es una cuestión de voluntad, es una necesidad del sistema financiero". También indicó que las tasas estarán alineadas con estándares internacionales, en niveles superiores a los actuales pero consistentes con un esquema sostenible.
Construcción, costos y mercado inmobiliario
El tercer eje de la presentación estuvo vinculado a la construcción y a los costos asociados al desarrollo inmobiliario. Sturzenegger describió un esquema con múltiples cargas, aportes y tasas que impactan en el precio final de los proyectos. A ese conjunto lo definió como "costos ocultos" que terminan encareciendo tanto la construcción como la compraventa.
Mencionó ejemplos concretos de contribuciones, derechos y honorarios que se acumulan en cada etapa del proceso. Señaló que, en algunos casos, esos costos pueden representar un porcentaje significativo del valor de la obra. "Hay situaciones donde el proyecto arranca con una desventaja importante por estos cargos", explicó.
El ministro planteó que la reducción de esos costos es clave para mejorar la accesibilidad a la vivienda y dinamizar el mercado. Consideró que la apertura económica y la competencia también pueden contribuir a bajar el precio de los insumos de construcción. Afirmó: "Hay margen para reducir costos si se eliminan distorsiones".
En paralelo, vinculó este proceso con el potencial del mercado inmobiliario en el mediano y largo plazo. Sostuvo que la Argentina podría atravesar una etapa de crecimiento impulsada por las exportaciones, lo que tendría impacto sobre el valor de los activos en moneda local. En ese contexto, consideró que el real estate puede consolidarse como una alternativa atractiva de inversión.
También hizo referencia a cambios en la demanda y en la configuración del mercado. Señaló que el crecimiento económico y la expansión de sectores como la energía pueden generar nuevos polos de desarrollo inmobiliario en distintas regiones del país. Mencionó el caso de Neuquén-Villa Añelo-Vaca Muerta como ejemplo de una zona con fuerte potencial de crecimiento.
En cuanto a la oferta, planteó que existen segmentos poco desarrollados, como el de unidades pequeñas orientadas a primeros compradores. Consideró que ese tipo de productos puede tener mayor demanda en un contexto de acceso al crédito. También destacó la importancia de repensar el urbanismo en función de los cambios demográficos y productivos.
Alquileres y marco regulatorio
Durante la exposición, el ministro también se refirió al mercado de alquileres. Recordó la desregulación introducida a través del DNU y sostuvo que el nuevo esquema permitió aumentar la oferta y reducir los valores reales hasta un 30%. Señaló que la eliminación de restricciones dio lugar a contratos más flexibles y a nuevos formatos.
"Cuando se liberó el mercado, aparecieron soluciones que antes no existían", acotó. Mencionó ejemplos de alquileres temporarios, contratos más cortos y acuerdos adaptados a distintas necesidades. En su visión, ese proceso demuestra que la flexibilización normativa puede generar resultados positivos.
Al mismo tiempo, vinculó la evolución del mercado de alquileres con el desarrollo del crédito hipotecario. Consideró que ambos segmentos forman parte de un mismo ecosistema y que su dinamismo depende de condiciones macroeconómicas estables y reglas claras.
Cierre y perspectiva
Hacia el final de su exposición, Sturzenegger insistió en que la estrategia del Gobierno apunta a reducir la intervención estatal y a permitir que el mercado funcione con mayor libertad. "Los protagonistas son los que invierten, construyen y operan en el sector", señaló.
También remarcó que el proceso de desregulación requerirá respaldo del sector privado. Consideró que será necesario que los distintos actores acompañen los cambios y participen del debate público. Advirtió: "No va a ser una discusión sencilla".
En diálogo posterior, reforzó la idea de que la iniciativa legislativa buscará impactar de manera directa en los costos de las operaciones de compraventa. Subrayó que la reducción de esas cargas puede mejorar la eficiencia del mercado y ampliar el acceso a la vivienda. Sturzenneger concluyó: "Queremos que el mercado sea más dinámico, más competitivo y más accesible".
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