Guerra silenciosa en el Paraná: Milei resigna poder y Lamelas influye cada vez más

Por Diego Genoud
Fue el jueves pasado, en la sede de la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), al lado de la terminal de Buquebus, en una reunión con todos los actores que inciden en la vía fluvial conocida como Hidrovía.
-O yo no sé leer los pliegos o mi IA gratuita está fallando, pero por lo que veo en los pliegos DEME no se presentó con socios estadounidenses, dijo uno de los representantes de grandes empresas.
-No hay otro socio, DEME compite solo, respondió Iñaki Arreseygor, el titular de la ANPYN que representa a Santiago Caputo en el tema de mayor importancia estratégica que define el gobierno de Javier Milei.
La pregunta tenía que ver con un eje central en la licitación que los protagonistas consideran la más grande del mundo en la materia. Aunque la disputa es entre dos multinacionales belgas, DEME y Jan De Nul, se da con el telón de fondo del enfrentamiento directo entre Estados Unidos y China en el canal fluvial Paraná-Paraguay que atraviesa 5 países. Molesto con el gigante que quiere arrebatarle el negocio a Jan De Nul después de 31 años, Arreseygor contó detalles: dijo que en la etapa -donde se analizó la oferta económica-, DEME solo presentó una carta de intención de empresas estadounidenses que se comprometían a evaluar la posibilidad de asociarse con el holding si ganaba la licitación. Además, el funcionario libertario reveló algo que dejó a todos sorprendidos. En el anexo de la presentación, dijo, DEME dejó por escrito una oferta sorprendente: decía que podría vender acciones de su empresa al Fondo Soberano de Riqueza que Donald Trump creó en 2025 para impulsar la inversión estadounidense en infraestructuras críticas en el extranjero y contrarrestar el dominio de China. Hay un antecedente cercano: el acuerdo que firmó la administración Trump en agosto pasado para quedarse con el 10% de la tecnología Intel por 11.000 millones de dólares.
Arreseygor, hombre del mismo Santiago Caputo que estuvo hace 10 días en Washington, parecía alarmado por tanto lobby. Es probable que se haya dejado llevar por el rencor y no por la ideología: lleva más de un año enfrentado a los actores locales que denuncian irregularidades en la Hidrovía, desde que fue al Congreso acusar a Mauricio Macri, al estudio Cassagne y al diario La Nación como parte del "sabotaje a la licitación".
Casi seguro ganador de la licitación, Jan De Nul es señalado también como puerta de entrada de los hermanos Neuss al gran negocio de la Hidrovía, una razón de peso adicional para que Caputo le entregue la concesión. Los empresarios apadrinados por el asesor estrella son los dueños de una compañía que, desde que Milei aterrizó en Casa Rosada, construyó un imperio energético en generación, transporte y distribución. Hace apenas unas semanas se quedaron con Transener.
A Arreseygor lo escuchaban los 17 miembros del Consejo Nacional de Control de la Vía Navegable Troncal: representantes de las cerealeras reunidas en CIARA-CEC, de la Bolsa de Comercio de Rosario, los sindicatos que trabajan en la Hidrovía, la UIA, la Cámara del Acero, el Centro de Navegación que agrupa a las empresas de transporte marítimo y portuario, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y las 7 provincias ribereñas que atraviesa el canal troncal por el que salen el 80% de las exportaciones argentinas. Despues del encuentro, publicaron una foto que el gobierno subio a la página Argentina.gob.ar.
La presión del Departamento de Estado y la embajada de Estados Unidos se sintió a lo largo de todo el proceso que definirá al consorcio encargado del dragado y balizamiento de la vía fluvial por el próximo cuarto de siglo. El jueves pasado los funcionarios de Peter Lamelas convocaron a Jan De Nul para que diera detalles de sus planes en la Hidrovía. La cita no estaba prevista, pero a Lamelas le interesaba el destino de las dos compañías que DEME -el supuesto perdedor- presentaba como potenciales socias, Great Lakes y Clear Street.
El encuentro con Lamelas, que la embajada no admite ni desmiente, fue difundido por Jan De Nul. A la cita asistieron dos de los máximos directivos de la multinacional que estaban en Buenos Aires y que ese mismo día volaron a Bélgica. En los belgas que explotaron el negocio junto a Gabriel Romero de EMEPA durante la mayor parte de su reinado en el Paraná creen haber superado el scanner de Lamelas y con eso haber liquidado toda la ofensiva para ligarlos a China. Por eso, difundieron el encuentro y aclararon que van a usar proveedores norteamericanos como las cámaras de VTS.
Los que conocen el negocio dicen que ninguna de las dos empresas tiene a China como socio oculto. Grandes rivales en Argentina, las dos dragadoras belgas son socias en la construcción de Princesa Elisabeth, la primera isla energética artificial del mundo. Sin embargo, hay algo que cualquiera de los que se mueve en el rubro sabe. Que, por los costos, la mayoría de las dragadoras se terminan construyendo en astilleros chinos. "Ningún dragador del mundo puede decir que no tiene contacto con los chinos. La cantidad de puertos que tiene China supera a todos los que hay en América Latina", dice un empresario que está pendiente de la licitación y fue la cita con el funcionario de Caputo y Milei.
Con China como principal comprador, en el mundo de las cerealeras, no dudan: se trata de la licitación más grande del mundo por tamaño, por años, por inversión y por facturación. No hay vía que atraviese tantos países como la que está licitando el gobierno de La Libertad Avanza: es un canal fluvial que conecta a Argentina con Bolivia, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil. Las previsiones de los miembros del Consejo de Control prevén una explosión de exportaciones anuales que representa un negocio multimillonario y podría superar incluso la importancia del río Rin en Europa.
Fuente:
El Destape
