La cárcel de Marcos Paz estaría lista en marzo y buscan comenzar con la demolición de Devoto antes de fin de año

15.01.2026

La obra civil de Marcos Paz ya está terminada. Para poder habilitar los edificios restan detalles de equipamiento interior, pero se espera que en marzo ya estén instalados. 

El gobierno porteño avanza con la construcción de una cárcel en el complejo penitenciario de Marcos Paz. La obra finalizará en marzo y se espera que a fin de año empiece la demolición de la cárcel de Devoto.

Los nuevos módulos sumarán 2240 plazas para alojar presos y sacar a los condenados por delitos federales. Esos lugares se destinarán a 1500 presos alojados en Devoto y a 700 que permanecen detenidos en comisarías porteñas.

"La cárcel de Marcos Paz está casi lista y se la vamos a entregar a la Nación, tal como lo habíamos acordado", dijo Jorge Macri tras una visita. "Esta obra permitirá trasladar a los detenidos que hoy están en Villa Devoto, avanzar con el cierre de la cárcel, que es un pedido histórico de los vecinos del barrio", comentó. El jefe de Gobierno estuvo acompañado por el jefe de Gabinete porteño, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; y el de Justicia, Gabino Tapia.

Para poder habilitar los edificios restan detalles de equipamiento interior, pero se espera que en marzo ya estén instalados. La obra civil fue realizada por el Ministerio de Infraestructura que conduce Pablo Bereciartúa.

La nueva cárcel está dentro de un predio de 80 hectáreas y tendrá cuatro unidades de alojamiento de los presos.

Cada unidad contará con un edificio de administración uno de programas y servicios para el comando de seguridad interna de la unidad, un área de salud, salas de videoconferencia para internos y profesionales, áreas de visitas, un gimnasio y un sector educativo para talleres de trabajo y capacitación laboral.

Además, la Ciudad tendrá la posibilidad de instalar espacios modulares dentro de los predios del Complejo Penitenciario Federal IV y de la Unidad 19, en Ezeiza, destinadas al alojamiento permanente de hasta 400 detenidos.

Para la última de las cuatro etapas, el gobierno porteño invirtió casi 100 mil millones de pesos.