La ciudad implementó la geolocalización para controlar a sus empleados

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA) puso en marcha un sistema de geolocalización que controla la ubicación de las y los empleados públicos que realizan tareas fuera de las oficinas gubernamentales. La plataforma ya está en funcionamiento y despertó el rechazo de trabajadores y trabajadoras del sector: "Es una persecución en tiempo real y una invasión a la privacidad", advirtieron a Página/12, mientras desde el gobierno porteño aseguran que el sistema sólo se activa cuando el empleado ingresa a los puntos de trabajo.
El manual de usuario de la denominada Hoja de Ruta Electrónica (HRE) circula por los correos electrónicos de los trabajadores y trabajadoras del GCBA desde el viernes por la tarde. Elaborado por la Dirección de Recursos Humanos, dependiente del Ministerio de Hacienda, el documento de 18 páginas al que accedió este diario está dirigido a los empleados administrativos que deberán gestionar esas "hojas de ruta" y explica en primera instancia que la puesta en marcha de la plataforma se enmarca en "las políticas de control de asistencia que lleva adelante el GCBA".
Se suma así a la implementación del uso de huellas dactilares, y en algunos casos de reconocimiento facial, para controlar el presentismo de los empleados. Esta vez, sin embargo, la plataforma alcanza a todos los trabajadores "que presten servicio de forma habitual y permanente en calle, en diferentes domicilios en una misma jornada laboral o deban cumplir, de forma eventual y por razones de servicio, la totalidad o una fracción de su jornada laboral en un domicilio diferente al declarado", según se lee en el manual.
El documento explica cómo crear cada "hoja de ruta" dependiendo de la repartición a la que pertenezcan los y las trabajadoras, para cargar luego día, horarios y lugares a los que deberían dirigirse durante la jornada. Por ejemplo: para un auditor de hospitales del Ministerio de Salud que tenga que controlar una serie de establecimientos durante el día, deberían cargarse los puntos a los que se dirigirá esa jornada. Al conectarse a la plataforma con la ubicación activada en su celular, el sistema realiza la geolocalización del empleado de acuerdo a esa hoja de ruta prevista.
La puesta en marcha del nuevo sistema ya generó el rechazo de trabajadores y trabajadoras del GCBA. Desde ATE-Capital enviaron una carta documento al Ministerio de Hacienda y denunciaron que se trata de un caso de "persecución" que "vulnera el derecho a la intimidad, a la privacidad y a la protección de datos personales", mientras que "deja abierta la posibilidad de descuentos y sanciones arbitrarias por fallas técnicas ajenas a las y los trabajadores".
Marcelo Solodovnik, trabajador del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat, calificó al uso de la plataforma como un hecho de "persecución en tiempo real y una invasión a la privacidad porque tu usuario queda linkeado en el celular más allá de los tiempos de trabajo". Para Solodovnik, secretario gremial en Desarrollo Humano, la medida es, además, "inviable": "El celular es un elemento personal y lo pagamos nosotros, ni siquiera lo provee el GCBA. Además, hay una serie de cuestiones que no dependen del trabajador: ¿Qué pasa, por ejemplo, si me quedo sin señal en un barrio o si me roban el celular?, ¿me van a descontar el día?", se preguntó en diálogo con este diario.
Para el trabajador de Desarrollo, que en el Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) viene atravesando un conflicto por despidos de empleados, la implementación del nuevo sistema "sólo busca controlar y, con esa excusa, cesantear o aplicarles descuentos a más trabajadores".
Página/12 consultó a fuentes del gobierno porteño sobre el nuevo sistema. Reiteraron que se enmarca en las políticas de presentismo de la administración y que la nueva plataforma se monta sobre la base de un sistema anterior que ya funcionaba desde 2024. Según el GCBA, la geolocalización sólo operará para trabajadores en "comisión de servicio", es decir aquellos que deban salir de sus oficinas para realizar trabajos específicos en calle.
Ante la pregunta de este diario por el modo en que funciona la geolocalización, aseguraron que no es permanente sino que se activa sólo cuando los empleados llegan al lugar indicado: "Cuando van a entrar al lugar de trabajo fichan la entrada y se activa la geolocalización por coordenadas. Cuando salen, lo desactivan y, si se olvidan, el sistema lo apaga solo a los cinco minutos", sostuvieron y se defendieron de las acusaciones afirmando que "no estamos persiguiendo a nadie ni se harán descuentos si el trabajador termina antes sus tareas".
Es que otra de las preocupaciones principales de los y las empleadas se basa en las particularidades que tienen los tiempos de los trabajos en calle, muy diferentes a las labores de oficina. Un auditor, por ejemplo, puede tener que visitar una serie de hospitales durante el día y el tiempo que le requerirán esas visitas nunca será el mismo. Incluso puede ocurrir que las visitas terminen antes o después de su horario laboral.
Laura, delegada en el Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, ejemplifica la cuestión a partir de su propio trabajo con ONG: "Yo trabajo en el territorio con organizaciones y tendría que cargar, con una semana de anticipación, que un día voy a estar en tal lugar, tal día en otro y tal día en otro, pero el trabajo en territorio es mucho más dinámico. Capaz vas a un comedor a una hora y salís antes o capaz entrás o salís después", asegura a este diario y concluye que "quieren unificar todo el sistema de una sola manera cuando las realidades dentro del propio GCBA son totalmente distintas en cada repartición".
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