La interna secreta de LLA por la Ciudad

Nadie quiere blanquear la competencia interna, pero la disputa entre Bullrich vs Adorni ya comenzó.
Los dos fueron candidatos por La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires el año pasado. Los dos ganaron. Los dos van a tener que disputarse el favor de Karina Milei para ser candidato o candidata a jefa de Gobierno el año que viene. Pero de esa interna no se habla. A ninguno le conviene ventilarla, pero sobre todo a la que estrategicamente se va ubicando para ganarla. Los dos contendientes -como el lector o lectora seguramente adivinó ya- son Patricia Bullrich o Manuel Adorni. Los dos potenciales candidatos para pelearle la Ciudad al PRO. Como en Highlander, solo puede quedar uno.
Hasta ahora, Bullrich y Adorni mantienen una relación distante, pero cordial. La jefa del bloque de Senadores sabe que el jefe de Gabinete cuenta con el favor de los hermanos Milei así que no lo confrontará directamente. De hecho, si alguien le pregunta por 2027, después de decir que falta mucho, asegura que ella irá a donde al oficialismo le resulte más conveniente. No obstante, en su entorno indican que el verdadero plan -el que no dirá hasta que sea necesario- es ir por la jefatura de Gobierno, ahora que ve débil al PRO y un camino allanado.
El ahora jefe de Gabinete fue candidato en las elecciones porteñas de mayo del año pasado y salió primero, por encima del peronismo, pero sobre todo por arriba del PRO, que quedó en un lejano tercer lugar. Esto le dio los pergaminos para pelear la jefatura de Gobierno, si eso estuviera entre sus deseos.
¿Quiere hacerlo? En el oficialismo, hay quienes siembran dudas sobre esto. Indican que incluso en esa campaña se lo vio con pocas ganas de ponerle horas hombre a las recorridas, las entrevistas, los actos y todo lo que implica ser candidato. "Si eso le da fiaca, imaginate gobernar la Ciudad", afirman.
No obstante, Adorni cuenta con varias cartas ganadoras a la hora de las definiciones que, como todos saben, vendrán de la mano de la hermanisima. Primero, tiene indudablemente el favor de Karina Milei. De hecho, es un funcionario de su riñón. Si se polarizara una interna explícita entre él y Bullrich y dependiera exclusivamente de una decisión de la secretaria general de la Presidencia, es altamente probable que para la senadora sea game over (Adorni es gamer y hay que agiornarse).
En contra, los que no lo quieren destacan justamente su poca vocación por el trabajo que implica instalar una candidatura a jefe de Gobierno y postularse. Siempre podría usar como argumento que cuando se lanzó en abril, mayo del año pasado tenía cero instalación y bastó con los carteles que decían "Adorni es Milei". Hay quienes contraargumentan a esto que no es lo mismo una elección legislativa desdoblada a mitad de un mandato que la decisión de quién va a gestionar la Ciudad, es decir, las múltiples demandas de los porteños.
En contraposición a Adorni, Bullrich tiene una edad más avanzada (de hecho, esta elección viene a ser su última oportunidad de competir por un cargo ejecutivo, porque en la siguiente ya superará los 80 años), pero es una maquina de trabajar, rosquear, hacer campaña. Esa fue su característica cuando era la numero dos de Elisa Carrió en la Coalición Cívica (se ganó ese lugar por prepotencia de trabajo), también cuando se convirtió en la lugarteniente de Mauricio Macri y ahora que es la jefa de bloque en el Senado de los Milei.
Lo cierto es que lo que ocurra en el Senado puede tener un peso importante en su destinto. Cuanto éxito tenga en que pasen las leyes le puede jugar a favor o en contra a la hora de determinar quién será el candidato o la candidata en 2027. "Es un lugar jodido el Senado. Te pueden hundir", dicen en el bullrichismo, donde son conscientes de que los Milei son propensos a encontrar chivos expiatorios cuando hay grandes derrotas (pueden dar fe de esto los últimos jefe de Gabinete, Nicolás Posse o Guillermo Francos, así como su primer jefe de bloque en Diputados, Oscar Zago). Así que buena parte de su destino se jugará en como le vaya con desafíos tales como la reforma laboral que se discutirá ahora en febrero.
El otro punto clave que observan sus estrategas de campaña es si mantiene la popularidad que construyó como ministra con discurso de mano dura. Por algo Bullrich no abandona por nada la escena pública y se dedica a estar presente en todo momento.
De hecho, se anticipa que a la hora de definir candidatos, los partidarios de Bullrich no sólo recordarán el 50 por ciento que obtuvo en las elecciones de octubre en la Ciudad (un resultado que, al igual que Adorni, le da pergaminos para ser candidata). También plantearán que el candidato o candidata se defina por encuestas. Esto es algo que nadie quiere decir, porque claramente es la alternativa a que se dedida exclusivamente con el dedo de Karina Milei, que en ese caso -todo hace suponer- apuntaría a Adorni.
Todo esto se maneja con mucha discreción y sin ventilar la interna, algo que no le convendría sobre todo a Bullrich. No quiere hacer nada para parecer que antagoniza a Karina Milei. Todo lo contrario, quiere mostrarles a los hermanos que gobiernan lo útil que puede ser. "Ella está zen. No está pensando pelearle a Adorni si le dicen que va él", relatan en su entorno. Y agregan: "Eso sí...Hay que ver cuanto le dura".
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/01/19/la-interna-secreta-de-lla-por-la-ciudad-2/
