“La reforma laboral es un bochorno inconstitucional”

El senador peronista definió como "nefasta y regresiva" a la ley de reforma laboral que fue tratada "de forma exprés" y ahora buscará la aprobación en Diputados.
Por Ayelén Berdiñas
Tras la media sanción que obtuvo el proyecto de reforma laboral libertaria en el Senado —en una jornada que sintetizó discusiones estructurales sobre el futuro de los trabajadores en la Argentina—, el Gobierno busca acelerar los plazos para conseguir una rápida aprobación en la Cámara de Diputados. En entrevista con Página/12, el senador y jefe de bloque, José Mayans, opinó sobre una ley que considera inconstitucional y analizó los próximos debates parlamentarios, como la Ley Penal Juvenil y el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
— ¿Qué reflexión tiene tras la media sanción en el Senado del proyecto de reforma laboral?
— Vale observar cómo se dio tratamiento a una norma tan importante. La comisión se constituyó violando el reglamento: a nosotros nos correspondían siete miembros y ellos decidieron que fueran solo cinco. Nunca había pasado algo así.
Es una "mal llamada" ley laboral. Además de ser una reforma impositiva importante para varias provincias, conlleva el cambio de varios estatutos camuflados; lógicamente, cuando empezó el tratamiento, todo esto salió a la luz. En diciembre, tras las exposiciones, empezaron a firmar los despachos sin escuchar a nadie. Como no consiguieron el número en aquel momento, lo pasaron a febrero. En ningún momento nos convocaron para ver el proyecto definitivo. Teníamos que saber qué se estaba discutiendo, conocer la norma final. Todo fue de una anomalía absoluta.
Hicieron una conferencia de prensa diciendo que habían llegado a una coincidencia en varios artículos y que tenían los números, pero era mentira. Nos entregaron siete borradores en total. El día del tratamiento, nos dieron el último apenas dos horas antes de la sesión. Es una estructura con más de 200 artículos; hablamos de 31 leyes que se modificaban o derogaban con un solo artículo. El texto final, que terminaron pidiendo incorporar, lo entregaron cuando ya se estaba por votar en particular.
El texto es una violación a la Constitución; es una ley regresiva. Un senador decía que quería volver al 1800, cuando la mujer ni votaba. Es algo totalmente retrógrado. No reconocen los derechos del trabajador: violan el artículo 14 bis y tratados internacionales firmados por la Argentina. Sin embargo, avanzaron igual.
Con el curro del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), le quitan a los jubilados y pensionados un monto importantísimo que financiaba a la ANSES para pasar a financiar despidos. También está el "banco de horas", que impide que el trabajador cobre horas extras, y el tema de las licencias, que tiene un impacto muy fuerte. Ante una gripe o una fractura, se acorta el salario y se reducen los días. Ellos dicen que esta ley traerá más trabajo, pero actúan con un cinismo increíble. Se basan en la mentira y en el despojo a los trabajadores, olvidando que sin un ingreso digno no hay vida digna. Todo lo que tiene el trabajador les molesta: las vacaciones, que puedan elegir cuándo tomárselas, los sindicatos y los derechos sociales. La ley es un bochorno inconstitucional y una norma nefasta por todas las consecuencias que traerá.
— Pero el Gobierno buscó consensos y los encontró.
— Para buscar ese consenso tuvieron que sacar el tema de Ganancias, porque ya tienen a las provincias desfinanciadas en sus sistemas previsionales, en educación, salud y seguridad. Dicen que su misión es el déficit cero, pero acumulan deuda con las provincias y deuda externa, mientras la economía no crece.
Cuando gobernaba Cristina, tuvimos el índice de desocupación más bajo del país, casi con ocupación plena, salarios altos y un PBI robusto, lo que muestra la diferencia de modelos. El modelo actual ya lo aplicó la dictadura del 55, la del 76, De la Rúa, una parte del gobierno de Menem y Macri; simplemente no funcionan. Son esquemas donde no se valora la producción ni el esfuerzo argentino. Se hace una apertura deliberada de importaciones, el país se vuelve caro en dólares y, obviamente, entra en recesión hasta que se desploma el empleo.
— ¿Por qué cree, entonces, que senadores de las provincias apoyaron esta reforma?
— Fueron seis votos los que les permitieron tener la ley. Espínola, que ya sabemos que negoció con el Gobierno desde el principio. También está la esposa de Schiaretti, que dice ser peronista pero tiene como jefe a Macri. Después están los votos de Misiones, con Rovira, que siempre arregla. El salteño, que dice ser peronista, también les dio el voto. Y la gente de Neuquén, que decía respetar las leyes que hacen a la dignidad del trabajador... Bueno, también está la UCR, totalmente entregada. Aquí están afectados 14 millones de trabajadores.
— ¿Qué cree que pasará en Diputados?
— Recién ahora la gente está tomando conciencia de lo que es esta ley. Tuvo un tratamiento exprés. Todos los que hablaron en nuestro bloque se extendieron explicando las consecuencias punto por punto. Eso fue importante porque, si hay conciencia, en Diputados algunas cosas deberían cambiar.
— ¿Ve posible que el proyecto vuelva al Senado con modificaciones?
— Sí, porque hay cosas inentendibles para este tiempo. Mientras el resto del mundo habla de la reducción de la jornada y de cómo la tecnología y la inteligencia artificial deben colaborar con el sistema de producción y una mejor distribución de utilidades, acá se busca generar un sistema dominante. Ese es el concepto. En el Senado, por seis votos, compraron la dignidad y nos metieron esta ley; ojalá no pase lo mismo en Diputados.
— ¿Qué mirada tiene y qué espera que suceda con la Ley Penal Juvenil?
— Esta semana tenemos reunión de bloque para unificar criterios. Creo que es un tema de tratamiento integral. La injusticia social impacta de lleno en la minoría de edad. El punto clave es la política de Estado: donde el Estado se ausenta, penetra el narcotráfico. El sistema carcelario no está preparado para adultos, mucho menos para menores. En delitos graves, como homicidio o violación seguida de muerte, hay que analizar las penas de hasta 15 años y los atenuantes, pero también la reinserción y el cumplimiento de los tratados de los derechos del niño. Estuve hablando con Martín Soria, que es especialista, y va a exponer su visión en el bloque. De todos modos, no sabremos la postura final hasta que veamos el proyecto definitivo.
— ¿Y sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea?
— Si hacemos historia, esa integración latinoamericana la empezó Perón; luego siguió la Unión Europea y empezaron los procesos de integración con idas y vueltas, porque la comercialización siempre es una puja de intereses. Estuve ocho años como senador en la comisión del Parlamento del Mercosur y se hablaba de todo. Pero este no es el mundo de los 90, ni siquiera el de hace diez años. Ahora hay un actor central llamado China, y nuestro principal socio comercial, Brasil, hoy no está alineado con la Argentina. Ese tratado, tal como está, solo le conviene a la Unión Europea en temas como la industria automotriz, patentes y laboratorios. Además, el que marca el ritmo en el sector agropecuario es Francia. Por ahora lo van a demorar; lo veo inaplicable a menos que sea solo en lo que les conviene a ellos. Se mantiene esa visión colonial europea. Tenemos que analizarlo todo.
— Pero reciben cierto apoyo social en temas donde su discurso "prende".
— Sí, es cierto. Pero ahora van a suceder otras cosas porque la crisis económica se agudiza. Hoy somos un país carísimo con el salario totalmente paralizado. El Presidente cree que este momento le permite imponer una reforma política; cuando se sienten fuertes, creen que pueden reformar toda la Constitución.
— ¿Cómo ve hoy la interna del peronismo pensando en escenario electoral?
— Para 2027 falta mucho y, a la vez, falta poco. En principio, veo muy positivo el acuerdo en la provincia de Buenos Aires entre los dos sectores. Tras la injusta detención de Cristina, un poco quedé un poco a cargo del partido. Hablo con los gobernadores para unificar criterios, porque "primero la patria, segundo el movimiento y tercero los hombres". Como partido, debemos comenzar a construir consensos. Se arregló la interna bonaerense, lo cual es bueno, y ahora hay que unificar una propuesta que sea, además, federal.
— ¿A quién ve liderando el armado electoral?
— No hay que descartar a nadie; lo que hoy vale, mañana quizás no. Está Axel [Kicillof], lógico, pero hay otros nombres posibles. Desde el diálogo que promovemos, vamos a consolidar alianzas con otras fuerzas políticas, como el exgobernador Zamora. Está Sergio Massa también. Y otros. Pero, como dice el dicho: "Candidato prematuro, muere rápido". Creo que hay que ponerse de acuerdo en la visión general del país: educación, salud, producción, energía e inversión pública. Son temas que debemos discutir para movernos en cada distrito. Pero hoy no tenemos un único líder. Cristina está lamentablemente detenida en un proceso totalmente injusto, lo que obviamente nos dificulta las cosas.
— ¿Hay alguna idea en el peronismo sobre qué hacer con la juventud?
— La pandemia cambió todo. Converso mucho con mi hijo y veo cómo mutó el trabajo: el teletrabajo, las redes. Hay que generar propuestas para que la juventud vea en el justicialismo una esperanza. Trabajando con todas las provincias y teniendo en cuenta todas las visiones, alcanzaremos nuevas propuestas.
Fuente:
https://www.pagina12.com.ar/2026/02/16/la-reforma-laboral-es-un-bochorno-inconstitucional/
